SPECIES 2
SPECIES 2 EE. UU., 1998
Título original: Species 2
Dirección: Peter Medak
Guión: Chris Brancato, Dennis Feldman
Producción: Frank Mancuso Jr.
Música: Edward Shearmur
Fotografía: Matthew F. Leonetti
Duración: 89 min.
IMDb:
Reparto: Michael Madsen (Press); Natasha Henstridge (Eve); Marg Helgenberger (Dr. Laura Baker); Mykelti Williamson (Dennis Gamble); George Dzundza (Colonel Carter Burgess Jr); James Cromwell (Senator Judson Ross); Justin Lazard (Patrick Ross); Myriam Cyr (Anne Sampas); Sarah Wynter (Melissa); Baxter Harris (Dr. Orinsky); Scott Morgan (Harry Sampas);
Comentarios de: Ricardo Riera

La primera entrega de SPECIES (1995) fue, sin duda alguna, una auténtica sorpresa. No tengo que remitiros a la reseña que le hemos dedicado para recordar que, en aquel momento, muy pocos se hubiesen creído que una película con una premisa similar pudiera generar seguimiento alguno. Pero el caso es que lo tuvo, y pocos años después ya teníamos la secuela, SPECIES 2 (1998). En esta ocasión, la película está dirigida por el cineasta de origen húngaro Peter Medak, quien es recordado principalmente por AL FINAL DE LA ESCALERA (1980), una cinta de estilo diametralmente opuesto a esta de la que hablamos hoy. Porque algo nos tiene que quedar claros:aquellos que hayan disfrutado de la primera SPECIES no pueden dejar de ver esta, ya que, si bien no es tan destacable como la anterior, tiene por otro lado la ventaja de ser mucho más alocada en su premisa y de mostrar un genuino y desprejuiciado orgullo por su condición de serie B, algo muy de agradecer.

Situada poco tiempo después de la original, la película comienza con la tan ansiada llegada del hombre a Marte. Ya en la primera secuencia vemos la inmensa nave espacial de la NASA cubierta por completo de logos publicitarios, imagen que por sí sola debería darnos una idea muy clara de cual es el auténtico tono de la película. Posteriormente vemos como el primer hombre en posarse sobre la superficie del planeta rojo es infectado por los restos de ADN alienígena de la superficie, por lo que lentamente comenzará a convertirse en un híbrido extraterrestre con un gran apetito sexual por hembras humanas con las cuales reproducirse. Recuerdo que en el momento de su estreno este fue el gimmick que usaron para vender la película:ahora es un hombre el que tiene los poderes alienígenas, y de hecho, la cinta muestra en muchos momentos (demasiados para creer en la casualidad) claras puyas satíricas a la risible cultura del Macho Alfa. La cosa se complica aún más cuando, para atraparle, al gobierno no se le ocurre nada mejor que emplear la conexión telepática que el alienígena tiene con Eve (interpretada por Natasha Hendstrige), un clon de la Sil original que lleva toda su vida encerrada en una jaula de cristal en medio de un laboratorio secreto, rodeada de un personal exclusivamente femenino que la trata como una doncella (de nuevo:hay que estar ciego para no ver cual es el tono de la película).

A pesar de que esta secuela tiene una estética mucho más barata que la original, todos los elementos que hicieron destacable a SPECIES están aquí exacerbados:el subtexto erótico de la primera parte está, de hecho, tan evidenciado que difícilmente podemos seguirlo llamando subtexto. Y a pesar de que en esta ocasión asistimos a un mayor regodeo en el gore, con evidentes guiños a LA COSA (1982), la película está basada principalmente en la dinámica de represión/liberación sexual, presente no sólo en el personaje de Eve sino también en el nuevo alienígena malvado, Patrick. En ellos está centrada toda la atención de la película, ya que si bien el elenco contempla el regreso de los actores Marg Heldenberger y Michael Madsen (quien tiene, eso sí, algunas de las mejores líneas de diálogo como they´ll fuck the human race into extinction), la verdad es que no hacen mucho.

Evidentemente la película no es perfecta: el personaje del tercer astronauta no sirve más que para proporcionar un elemento resolutivo al final, por lo que está el resto de la película reducido a un muy marginal agregado cómico. Asimismo, la imagen de los niños vestidos con sacos de patatas es francamente risible (imagino que la censura no hubiese permitido mostrar niños desnudos), y en muchas ocasiones, incluyendo el clímax final, Madsen y Heldenberger no parecen estar tomándose su papel muy en serio. Pero en general, es una película muy recomendable para aquellos que, como yo, hayan disfrutado de la primera y quieran ver llevado su concepto porno-scifi a un nivel aún mayor que la anterior. Las imágenes finales de los alienígenas, a pesar de la ausencia de H. R. Giger, están muy bien hechas, y la cinta incluye hasta una escena de sexo extraterrestre visualmente muy atractiva y de la cual me hubiese gustado ver más. Por esto y muchas otras razones, SPECIES 2 es una creature feature mucho mejor de lo que parece en su superficie y una que, sobre todo, no tiene miedo ni vergüenza en parodiar su propio contenido erótico en imágenes que incluyen partos explosivos, apéndices violadores y hasta un asesinato por felación. Freud dijo en una ocasión que, a veces, un cigarro es sólo un cigarro. Pero otras veces, un tentáculo es claramente un pene gigante y esta película lo demuestra.

© Ricardo Riera, (795 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Horas de oscuridad el 9 de noviembre de 2009