AMANECER OSCURO
AMANECER OSCURO EE. UU., 2018
Título original: Future World
Dirección: James Franco
Guión: Jeremy Cheung, Jay Davis, Bruce Thierry Cheung
Producción: James Franco, Monika Bacardi
Música: Monika Bacardi
Fotografía: Peter Zeitlinger
Duración: 90 min.
IMDb:
Reparto: James Franco (Warlord); Suki Waterhouse (Ash); Jeffrey Wahlberg (Príncipe); Margarita Levieva (Lei); Snoop Dogg (Señor del amor); Twin Shadow (Ratcatcher); Method Man (Cara tatuada); Lucy Liu (Reina); Milla Jovovich (Señora de la droga); Carmen Argenziano (Anciano); Scott Haze (Gutter);

Una vez vista, da la impresión que James Franco juntó cuatro duros y se fue al desierto con unos colegas, unas cervezas y unas motos a echarse unas risas mientras rodaba una peli postapocalíptica, inspirándose a la vez en TERMINATOR y MAD MAX.

Creo que es todo lo que se puede decir sobre esta película, pero oiga, ya que la he visto entera, de cabo a rabo, que menos que extenderme un poco más.

La peli es mala, aunque no absolutamente mala, tiene algún que otro punto interesante, como ver como los años todavía sientan muy bien a Milla Jovovich y Lucy Liu, y que con poco dinero se puede hacer algo, no excepcional, pero al menos lo justo como para pasar hora y media de sábado por la tarde, sesteando tirado en el sofá.

La cosa va de un futuro distópico (toma ya) donde la mala cabeza de la humanidad y bla, bla, bla, ha conseguido destruir la civilización de la que solo quedan escombros, supervivientes harapientos, alguna que otra muestra de tecnología avanzada y laboratorios de anfetas.

James Franco hace de Señor de la Guerra motero que asola poblados y masacra campesinos, además de buscar entre los escombros cacharros con los que consolidar y extender su poder por el desierto, un carburador por allí, un androide por allá, chatarra varia, en definitiva. En otro lugar, un oasis donde rige una monarquía hereditaria de esas que ya no están de moda, un Príncipe encarnado por Jeffrey Wahlberg se desespera porque su madre, la reina cómodamente interpretada desde la cama por Lucy Liu, está que se muere debido a una grave enfermedad. ¿Solución? Embarcarse con otros dos amiguetes en un imprudente viaje por el desierto en busca de la cura.

Yendo de acá para allá acaban en un putiferio motero, o algo parecido, donde tienen un desafortunado encuentro con el Señor de la Guerra, nuestro Príncipe consigue escapar con la ayuda de la androide rescatada de la chatarra, pero para ir a parar a una especie de balneario psicotrópico donde Milla Jovovich, una madame fabricante de droga, les captura para divertirse con ellos haciendo luchar al Príncipe con un tipo malcarado y gorilesco.

El Señor de la guerra sigue la pista del Príncipe hasta el balneario y la cosa acaba en batalla sangrienta entre moteros y traficantes, de la que el Príncipe y la robota-colegui (que además ha encontrado el amor) salen con bien y aunque no comen perdices, hay final feliz.

Un argumento nunca antes visto, ni leído, ¿cierto? Pero ese no es el problema. Las historias se pueden contar una y otra vez de cien mil formas siempre que se haga con gracia e interés. Algo que no sucede en esta película. El planteamiento es ñoño, las situaciones forzadas, los desenlaces absurdos, el ritmo... bueno, no hay ritmo.

Como ya he comentado en la introducción, esta película no hay que tomársela en serio, James Franco quería pasárselo bien rodando una peli, y el resultado final le importaba un rábano.

Recomendable si necesitas estímulos audiovisuales para echarte la siesta, si no, mejor no acercarse a ella.

© Francisco José Súñer Iglesias, (518 palabras) Créditos