MATERIA
MATERIA Iain M. Banks
Título original: Matter
Año de publicación: 2008
Editorial: La Factoría de Ideas
Colección: Solaris Ficción, nº 138
Traducción: Marta García Martínez
Edición: 2010
Páginas: 447
ISBN:
Precio: 25 EUR
Comentarios de: Armando Parva

Esta novela está ambientada en el Ciclo de La Cultura que el autor ha desarrollado en diez libros entre novelas completas y compilaciones de relatos, y no se siguió ampliando porque Banks falleció en 2013. De hecho, cuando publicó esta novela en 2008 parecía haber abandonado el universo de La Cultura puesto que desde A BARLOVENTO no había escrito nada más al respecto.

Para empezar ¿qué es La Cultura? Se trata de una civilización en cierto modo anarco-utópica que reúne a varias razas, gestionada por IAs, pretende mejorar las condiciones de vida de sus habitantes y otras civilizaciones externas. Pero no todo es felicidad. Como enorme conglomerado que es, se enfrenta a problemas y peligros que amenazan su propia existencia, y cada choque con esas civilizaciones externas genera tensiones y traumas de la que La Cultura sale ligeramente afectada. Por eso, hasta el ideal utópico debe que defenderse, y tiene su propio servicio secreto, llamado Circunstancias Especiales, que maniobra entre las sombras para favorecer sus planes.

Salvando las distancias, por supuesto, me recuerda en cierto modo al Orden Estelar de A. Thorkent, donde una civilización superior intenta llevar el orden y el concierto a planeas olvidados por la humanidad, que en muchos casos han vuelto al estado feudal.

En MATERIA nos encontramos ante una conspiración para hacerse con el poder del minúsculo reino de Sursamen. Minúsculo en comparación con lo que se ve por este universo. Los conspiradores encabezados por el traidor Tyl Loesp asesinan al rey Hausk y ponen en fuga a la principe Ferbin, haciendo regente al inocente y descartable principe Oramen. Sin embargo, se da la circunstancia de Djan Seriy, hija del rey, educada dentro de La Cultura muy al estilo de lo que hacían los romanos con los hijos de los líderes báraros, es agente de Circunstancias Especiales, y al conocer la noticia, y sin saber los verdaderaos detalles de la muerte de su padre y la desaparición de su hermano, pide un permiso y viaja a Sursamen para estar presente en los funerales. Pero ya se sabe, un agente secreto es un agente secreto, aunque esté de luto.

Todo este entramado de intrigas palaciegas y elementos externos dan pie a Banks para explorar una pequeña parte del inmenso mundo de La Cultura. Pequeña en comparación porque Sursamen es parte de un mundo artificial de múltiples niveles, lleno de grandes secretos en el que conviven varias civilizaciones que van de lo más primitivo a cierta sofisticación decadente. Si eso es pequeño, da idea de la magnitud que ha alcanzado La Cultura.

Un problema que le he visto a la novela es que es demasiado parsimoniosa. La serie de La Cultura se considera generalmente encuadrada en el subgénero de la space-opera, y en ese sentido se espera algo más de ritmo, y no tantas largas conversaciones entre los personajes hablando de tal o cual tema de suma importancia dentro de La Cultura. Por fortuna el ritmo se acelera según llegamos a un final que me ha resultado, tras tantas páginas de profundas reflexiones, demasiado repentino, como si Banks, una vez soltado el speech no tuviera más que contar y se aburriera con su propia novela.

Alguna de las cosas interesantes de este libro es el de los choques culturales. Djan reflexiona sobre su adaptación y asimilación a la civilización de La Cultura, mientras que su hermano Ferbin, expulsado de su mundo, se ve abocado a enfrentarse de forma traumática a algo que apenas comprende.

Aunque por momentos apasionante, MATERIA se me ha hecho demasiado larga e irregular.

© Armando Parva, (592 palabras) Créditos