Los príncipes demonio, 5
EL LIBRO DE LOS SUEÑOS
EL LIBRO DE LOS SUEÑOS Jack Vance
Título original: The Book of Dreams
Año de publicación: 1982
Editorial: Martínez Roca
Colección: Gran Super Ficción
Traducción: Francisco Blanco
Edición: 1989
Páginas: 467
ISBN:
Precio: Descatalogado

No se porqué Vance tardó dieciocho años en completar la venganza de Kirth Gersen, las tres primeras novelas son de 1963, 1964 y 1966, se produce un notable salto has la cuarta, de 1979 y ésta última de 1981. He intentado encontrar alguna explicación al respecto pero no he sido capaz, quizá no me haya esmerado lo suficiente, aunque he encontrado algunos otros datos curiosos. Lo que si está claro es que en esta última entrega Vance había avanzado mucho como escritor y tanto en EL ROSTRO como en EL LIBRO DE LOS SUEÑOS va un poco más allá de las aventuras puramente policíacas de las tres primeras entregas.

En esta última entrega, Gersen y Howard Alan Treesong, el último Príncipe Demonio que aún vive, mantienen un cierto paralelismo vital: la venganza. Gersen prosigue implacable la misión de resarcir la ya lejana masacre de su familia, y Treesong escarmentar a sus crueles compañeros de instituto, que le mortificaron con una adolescencia infernal.

Como es de esperar, tanto uno como otro ejecutan sus planes de forma tan retorcida como brillante. Para llevar a cabo sus planes Gersen solo dispone de una pista, una vieja fotografía de un grupo de comensales en la que, supuestamente, aparece Treesong, pero ninguno de los retratados está identificado. Gersen recurre a la astucia, como dueño de la editora de Cosmópolis decide crear una nueva cabecera: El actual, y como lanzamiento promocional idea un concurso: quien sea capaz de identificar a todos los presentes en la fotografía ganará una auténtica fortuna (calderilla, comparado con los miles de millones de los que dispone él mismo) La simplicidad del plan surte efecto, y al fin logra poner cara a Treesong. Aunque es solo una sospecha, nadie le conoce como tal.

Lo que si descubre es que Treesong lleva mucho tiempo maquinando una fabulosa conspiración que le pondría a la cabeza de las más influyentes organizaciones del Oikumene e incluso, picado por la curiosidad, llega a infiltrarse en la redacción del falso El Actual para averiguar las motivaciones últimas del concurso.

Tras una serie de enredos y escaramuzas Gersen consigue acorralar dos veces a Treesong, pero en ambas ocasiones falla al intentar matarle y, finalmente, el desenlace está muy lejos de ser tal y como lo había previsto.

El final de EL LIBRO DE LOS SUEÑOS es amargo, y las reflexiones de Vance lo lleva avanzando desde hacía algunas entregas. Gersen, cumplida su misión, se enfrenta al abismo existencial de no tener ya objetivo en su vida. Ni ser inmensamente rico ni haber reencontrado el amor son suficientes para llenar ese vacío vital.

Además, en este caso Vance pone a Gersen frente a frente con su Némesis ética. Ni él mismo ni el lector le consideran un delincuente. Si bien se ha pasado toda la serie engañando, estafando y asesinando, lo hacía por una causa noble, vengar a su familia. En el caso de Treesong no hay duda de que es un malvado, pero ¿realmente existe esa diferencia cuados ambos usan el engaño, la conspiración y la tortura para conseguir sus fines? Obviamente no, y eso queda claro cuando se comprende que realmente Gersen solo busca eso, venganza, no justicia, partiendo de esa base únicamente se diferencia de Treesong es que, una vez acabada su misión, engañar, estafar y asesinar vuelven a ser herramientas éticamente reprobables.

Como es habitual, la marca de la casa está presente durante toda la novela, con espectaculares descripciones de lugares, sujetos y animales extraordinarios, como los fanáticos religiosos del planeta Moudervelt, la obsesión por los sombreros en la ciudad de Pontefract o la Reserva de Bethune, llena de una asombrosa y peligrosa flora y fauna.

Anecdóticamente, Los Príncipes Demonio no acaban aquí, hay un sexto, Quandos Vorn, protagonista del juego de rol The Gaean Reach, desarrollado por Robin D. Laws para Pelgrane Press, en el que los jugadores pueden decidir que afrentas han sufrido por parte de este malvado interestelar, y seguirle Oikumene arriba y abajo hasta acabar con él. La dinámica es la propia de los juegos de rol, que desconozco completamente, aunque por lo que he leído mejorada en ciertos aspectos. Incluso tiene un suplemento, o algo así, llamado The Gaean Reach Gazettee, que cataloga los escenarios creados por Jack Vance en sus novelas para dar mayor realce al juego, aunque por lo leído se queda en eso, en un catálogo sin mucha profundidad.

© Francisco José Súñer Iglesias, (731 palabras) Créditos