LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS
LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS EE. UU., 1978
Título original: Invasion of the Body Snatchers
Dirección: Philip Kaufman
Guión: W.D. Richter
Producción: Robert H. Solo
Música: Denny Zeitlin
Fotografía: Michael Chapman
Duración: 115 min.
IMDb:
Reparto: Donald Sutherland (Matthew Bennell); Brooke Adams (Elizabeth Driscoll); Jeff Goldblum (Jack Bellicec); Veronica Cartwright (Nancy Bellicec); Leonard Nimoy (Doctor David Kibner); Art Hindle (Doctor Geoffrey Howell); Lelia Goldoni (Katherine Hendley); Kevin McCarthy (Corredor); Don Siegel (Taxista); Tom Luddy (Ted Hendley);
Comentarios de: Luis del Barrio

LOS LADRONES DE CUERPOS, de Jack Finney, debe ser junto a SOY LEYENDA, de Richard Matheson, una de las novelas con más versiones cinematográficas. Tantas que siempre me acabo liando entre unas y otras. A saber, tenemos la original LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS (Don Siegel, 1956), ULTRACUERPOS, (Abel Ferrara, 1993), y la última, creo INVASIÓN, (Oliver Hirschbiegel, 2007), no es imposible que exista algún telefilm o miniserie, e incluso allá por 2017 se especuló con que la Warner estaba interesada en volver a adaptar la historia.

Cada versión tiene sus pros y sus contras, pero a base de repetir una y otra vez la misma historia acaban por no tener excesiva personalidad, excepto quizá la primera de Don Siegel que si supuso un verdadero impacto. Las demás, vienen a ser lo mismo. Mucha paranoia. Cada una aporta algo, por supuesto, pero con el tiempo y partiendo del mismo argumento hay que diferenciarlas por cuestiones anecdóticas, la de Don Siegel es la de blanco y negro, la de Oliver Hirschbiegel, la de Nicole Kidman, la de Abel Ferrara... es de la que nadie se acuerda.

LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS es la de Donald Sutherland chillando. Efectivamente, la última e impactante imagen de esta versión es, por lo inesperado, lo que queda grabado a fuego en la retina del espectador, además de la cara ridícula que pone Sutherland. Yo, de ser Phillip Kaufman, hubiera repetido esa escena hasta que hubiera dado algo más de respeto. Así solo da el susto inicial, pero luego mueve a la risa.

En cualquier caso guionista y director intentan darle otro ambiente a la historia. Recordemos en el original (los originales) la acción se desarrolla en uno de esos agradables pueblos del medio oeste americano, poblados de Jims y Marys, todo muy tranquilo, amable y lleno de urbanidad. En LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS cambia el escenario, Ahora estamos en la gran ciudad, llena de personajes cínicos y amargados, al borde, cuando no directamente neuróticos, por lo que la paranoia que es el fundamento de la historia se confunde con sus propias obsesiones de urbanitas agobiados.

En ese sentido esta película es más reflexiva, o por lo menos se para más en profundizar en la vida y personalidad de cada uno de los personajes. Mientras que la película de Siegel era una ordenada y casi aséptica narración de los sucesos, la de Kaufman tiene un relieve más humano. Eso no quita para que la progresiva abducción de los humanos por los alienígenas deje de ser inquietante, pero el hecho de contar una historia ya sabida, le resta suspense a la narración. A lo sumo solo se espera quien será el siguiente de la lista, si éste que parece impermeable a todo lo que le rodea, o aquella, que se pasa de sensible.

Lo que es innegable es el gran nivel actoral. La lista impresiona:flanqueando al ya citado Donald Sutherland tenemos a Leonard Nimoy, Jeff Goldblum o Veronica Cartwright, incluso aparece Kevin McCarthy en una loca carrera que, para algunos, hace pensar que más que remake LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS es una secuela de LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS. Ya en su momento Siegel tuvo que retocar el final, edulcorándolo para que la invasión no pareciera tan implacable (algo que retomó INVASIÓN) en él Kevin McCarthy y Dana Wynter tenían una escena en la que corrían huyendo de los invadidos. Guiño u homenaje, no deja de ser un detalle que se queda en la mera curiosidad. Kaufman reivindica las terribles perspectivas originales y culmina la película de una forma más inquietante.

Supongo que en la valoración de cada una de las versiones tiene mucho que ver el orden en el que se han visto y la propia época del espectador. En ese sentido, por una simple cuestión de afinidad generacional, yo me tendría que sentir más identificado con esta versión, pero como primero vi la de Siegel, siempre me ha resultado más atractiva que el resto de las imitaciones. De hecho cuando vi por primera vez en la televisión LA INVASIÓN DE LOS ULTRACUERPOS pensé, desde mi adolescente punto de vista, que era un plagio descarado de LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS.

Lo que si sería curioso es ver las cuatro películas seguidas, para tener una buena perspectiva de cómo ha ido evolucionando la narrativa cinematográfica y la forma de entender la ciencia-ficción. Algún día.

© Luis del Barrio, (738 palabras) Créditos