Espacio 1999
HACIA LA TIERRA
HACIA LA TIERRA Reino Unido, 1975
Título original: SPACE: 1999: EARTHBOUND
Dirección: Charles Chricton
Guión: Anthony Terpiloff
Producción: Gerry y Sylvia Anderson
Música: Barry Gray
Fotografía: Frank Watts
Duración: 50 min.
IMDb:
Reparto: Martin Landau (Comandante John Koenig); Barbara Bain (Dra. Elena Russell); Barry Morse (Profesor Victor Bergman); Christopher Lee (Capitán Zantor); Roy Dotrice (Comisionado Simmons); Prentiss Hancock (Paul Morrow); Nick Tate (Alan Carter); Zienia Merton (Sandra Benes); Clifton Jones (David Kano); Anton Philips (Dr. Mathias).

Sinopsis

Una nave espacial alienígena se posa en la superficie lunar. El comandante Koenig, la doctora Russell y el profesor Bergman acceden al interior del vehículo, descubriendo que su sala principal alberga una serie de cámaras de hibernación, en las que se encuentran sus tripulantes. Accidentalmente rompen el sello de una de ellas, provocando la destrucción del cuerpo que preserva. Los restantes extraterrestres se despiertan en ese momento, revelándose como unos seres extremadamente pacíficos, los kaldorianos, que se dirigían a la Tierra en busca de un nuevo hogar para su raza, ya que presumiblemente son los únicos supervivientes de la misma. Como uno de sus compañeros ha fallecido, queda disponible una cápsula criónica, que Zantor, líder de los kaldorianos, ofrece a Koenig, de modo que uno de los alfanos pueda regresar a la Tierra. Koenig encarga a Kano que programe la computadora para que la máquina designe al que debe volver. El comisionado Simmons, decidido a ocupar ese lugar como sea, intenta convencer a Koenig de que debe ser él el elegido. El comandante no cede, argumentando que la computadora realizará una elección imparcial. Entonces Simmons amenaza con destruir Alfa si Koenig y Zantor no acceden a sus pretensiones.

Aunque fue el quinto episodio de la serie, HACIA LA TIERRA fue emitido por TVE inmediatamente después de SEPARACIÓN, piloto de Espacio: 1999. Se hizo así porque en este capítulo aparece por segunda y última vez el personaje del comisionado Simmons, patético funcionario que tuvo mucho que ver con el desastre que provocó la explosión nuclear en la Luna, lanzándola al espacio exterior.

Simmons es un incordio. Tras los hechos narrados en SEPARACIÓN, el comisionado se ha convertido en una constante fuente de problemas en Alfa. Todos los miembros de la dotación de la base han aceptado la realidad. Saben que el regreso a la Tierra es imposible, pues no hay forma de que puedan controlar el curso de la Luna, que cada vez se aleja más hacia el espacio profundo. La alternativa lógica es evidente: la única oportunidad que les queda a los alfanos es que la Luna, en su constante deambular por el vacío sideral, pase cerca de algún planeta que pueda sustentar vida humana. Pero Simmons no lo ve así, y exige a Koenig que encuentre una forma de devolverlos a todos a casa.

Entonces entran en escena los kaldorianos, que se dirigen hacia la Tierra. Debido a un desgraciado accidente, una de las cápsulas de hibernación de su nave queda vacante, y Zantor le ofrece a Koenig la oportunidad de enviar a la Tierra a uno de sus hombres. Es una difícil decisión, que John confía a la computadora. La máquina responde con una lista de tres nombres, lo que es inaceptable para el comandante, que se vería obligado a escoger entre ellos. Koenig exige a Kano que la computadora elija un solo nombre, entre los más de trescientos que se le han proporcionado. Simmons ve que se le escapan las posibilidades de ser seleccionado y actúa según los dictados de su tenebrosa conciencia, urdiendo un plan para presionar al comandante y a Zantor. Si no acceden a sus demandas, destruirá Alfa. En principio Koenig no está dispuesto a ceder ante el chantaje, pero la certeza de que el desquiciado Simmons cumplirá su amenaza le obliga a hacerlo. Sin embargo, algo con lo que Simmons no había contado dará al traste con sus planes, empujándole a una muerte horrible.

En Espacio:1999 participaron algunos de los actores británicos de más renombre. Si en el segundo episodio oficial, titulado MATERIA DE VIDA Y MUERTE, apareció Richard Johnson, HACIA LA TIERRA contó con la presencia de Christopher Lee, el mejor Drácula de la historia del cine, uno de los intérpretes más importantes de la mítica Hammer Films, en la que también encarnaría al monstruo de Frankenstein o al cruel FuManchú. El mismo año que se produjo el episodio que nos ocupa, Lee fue el elegante asesino a sueldo Francisco Escaramanga de EL HOMBRE DE LA PISTOLA DE ORO (THE MAN WITH THE GOLDEN GUN, Guy Hamilton, 1975), segundo título de la saga Bond protagonizado por Roger Moore tras la marcha de Sean Connery. En esta ocasión, para variar, compuso un modélico personaje positivo, dando vida a un alienígena culto y de buenos sentimientos. Su compañero en muchísimas películas, el no menos mítico Peter Cushing, intervendría en el séptimo episodio de esta primera temporada, titulado EL ESLABÓN PERDIDO.

Roy Dotrice interpreta al pérfido comisionado Simmons. La carrera de este excelente actor se ha desarrollado principalmente en televisión, casi siempre en roles secundarios. Los seguidores de la fabulosa Babylon 5 le recordaran por su intervención en el episodio /SERIES/BABYLON5/B52T/044.HTM|LA CAÍDA DE LA NOCHE, último de la segunda temporada. Si en HACIA LA TIERRA interpretó a un político deleznable, en LA CAÍDA DE LA NOCHE sería presentado como Frederick Lantz, un trasunto del pusilánime Neville Chamberlain, que se bajó los pantalones ante Hitler una y otra vez, escudándose en un pacifismo de opereta, hasta que al final no tuvo más remedio que declarar la guerra a Alemania. En el citado capítulo de Babylon 5 estuvo incluso mejor que en este de Espacio:1999, dando vida a un pacifista de salón en la más pura acepción progre, un tipo dispuesto a hacer la vista gorda ante las tropelías de los centauri para pasar a la historia como el bueno de la función. Incluso recurre a la retórica del nefasto Chamberlain. Para tratar de justificar sus injustificables actos, tras plegarse miserablemente ante los poderosos y arrogantes centauri, dice que por fin conoceremos la paz en nuestro tiempo. La misma gansada que vomitó Chamberlain como justificación de la entrega de Checoslovaquia a Hitler por parte de los acobardados británicos y los acomplejados gabachos.

HACIA LA TIERRA es un buen episodio, aunque, naturalmente, tiene sus pifias. La más notable se refiere al tiempo requerido por los kaldorianos para llegar a su destino. Según Zantor, todavía les quedan setenta y cinco años terrestres de viaje. El espectador medianamente versado en ciencias se pregunta cómo es posible que, habiendo transcurrido tan poco tiempo desde la explosión que arranco a Selene de su órbita, nuestro satélite haya podido recorrer una distancia semejante. Pero claro, si nos ponemos en plan tiquis-miquis, buscando ávidamente los fallos científicos de esta serie, o de cualquier otra del género, no acabaríamos nunca y, lo que es peor, no disfrutaríamos de la historia, que es de lo que se trata. Por tanto, obviemos las incongruencias científicas y disfrutemos, como cuando éramos unos ingenuos chavales de entre diez y quince años, de uno de los mejores episodios de esta mítica producción televisiva de ciencia-ficción.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.116 palabras) Créditos