SAREK
SAREK EE. UU., 1990
Título original: Star Trek TNG: Sarek
Dirección: Les Landau
Guión: Peter S. Beagle, sobre argumento de Marc Cushman y Jake Jacobs
Producción: Ira Steven Behr
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 46 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (La Forge); Michael Dorn (Worf); Colm Meaney (O´Brien); Wil Wheaton (Wesley Crusher); Mark Lenard (Sarek); Joanna Miles (Perrin); William Dennis (Ki Mendrossen); Rocco Sisto (Sakkath).
Temporada: 3, Episodio: 23

Sinopsis

Fecha estelar 43917.4. El embajador Sarek llega a la Enterprise para conducir una delicada negociación con los legaranos, una raza particularmente quisquillosa. Al poco de su llegada, se producen varios altercados violentos entre la tripulación sin razón aparente. La consejera Troi sospecha que pueden estar relacionados con una extraña dolencia que puede estar afectando a Sarek, y que se manifiesta en los vulcanianos de edad avanzada.

Sarek y Picar analizando el conflicto
Sarek y Picar analizando el conflicto

Cuando Gene Roddenberry decidió situar la acción de TNG en el siglo XXIV, lo hizo con la idea de crear una producción totalmente nueva y unos personajes radicalmente distintos a los de TOS. Aunque al principio la idea era eliminar cualquier referencia a temas planteados en la serie original, lo cierto es que, sobre todo durante su primera temporada, TNG fue acusada de realizar refritos de capítulos de TOS. A pesar de ello, Roddenberry estaba dispuesto a desvincular en lo posible a una serie de otra, por lo que los vulcanianos, la raza alienígena más mítica gracias a la gran creación de Leonard Nimoy como Spock, sólo aparecieron y de forma marginal en MAYORÍA DE EDAD, CONSPIRACIÓN y EL HOMBRE ESQUIZOIDE, este último de la segunda temporada. Al mismo tiempo, TNG fue distanciándose de TOS, adquiriendo entidad propia y alcanzando elevadas cotas de calidad técnica y artística.

Lo cierto es que el guión original de este episodio no tenía nada que ver, en principio, con los vulcanianos. La historia primigenia versaba sobre un prestigioso diplomático que, en las postrimerías de su carrera, no podía cerrarla con un simbólico broche de oro por culpa de una enfermedad que mermaba sus capacidades. Al principio se pensó en algo parecido al alzehimer, pero esto era demasiado radical, así que se buscó otra cosa. Entonces salieron a relucir los vulcanianos, y se especuló con lo que podría suceder si uno de estos seres perdía su capacidad para controlar sus emociones. De ahí a pensar en el embajador Sarek, padre de Spock, visto en el episodio clásico EL VIAJE A BABEL, y en los largometrajes STAR TREK III: EN BUSCA DE SPOCK y STAR TREK IV: MISIÓN SALVAR LA TIERRA, sólo medió un paso. Era factible recurrir al personaje por la dilatadísima longevidad vulcaniana. Además, Sarek era uno de los secundarios Trek más apreciados por los fans, por lo que un capítulo protagonizado por él sería muy bien acogido por la audiencia. Y efectivamente, SAREK es uno de los capítulos de la temporada mejor valorados por los trekkies.

En SAREK Mark Lenard ofrece una matizada y compleja interpretación. Si en LA ÉPOCA DE AMOK conocimos las tensiones físicas que sufren los vulcanianos durante el pom-farr, en este episodio somos testigos de lo peor que puede ocurrirles a estos seres. Sarek es un hombre abrumado por la edad, que va minando aquello que ha dado sentido a su vida: la disciplina lógica que para los de su especie es el don más sagrado. El envejecido embajador, una de las figuras diplomáticas más grandes de la UFP, se niega a admitirlo, pero ya no es el que era. Está perdiendo el control de sus emociones, lo que, además de afectar negativamente a la tripulación de la nave, puede dar al traste con las delicadas negociaciones con los legaranos.

Es conmovedora la actitud de los miembros del séquito de Sarek. Saben que sus facultades están muy mermadas, pero aun así, guiados por la profunda lealtad que le profesan, tratan de ayudarlo. Uno de sus ayudantes incluso intenta reforzar el equilibrio emocional del embajador con el suyo propio. Pero todo es inútil, y al final Sarek se ve obligado a admitir que no puede llevar las negociaciones como estaba previsto. Entonces recurre a Picard, que le ha hecho tomar conciencia de su enfermedad, y le pide al capitán que le sustituya. Mediante una unión mental, Sarek traspasa a Jean-Luc todos sus conocimientos sobre los legaranos y su saber diplomático. Pero en el proceso también le transmite sus emociones vulcanianas, lo que provoca una terrible lucha interna en el capitán. La escena en la que Picard debe bregar con las desconcertantes emociones de Sarek se concretó en una de las mejores interpretaciones de Stewart en toda la serie, y fue fruto de la iniciativa del actor, pues el veterano Landau reconoció que ni siquiera tuvo que dirigirle.

En SAREK se nos plantea un viejo conflicto: la llegada del hombre a su ocaso y la pérdida de facultades, tanto físicas como mentales, que esta lleva aparejada. El tema está tratado con tacto e incluso con delicadeza, pero aun así resulta sobrecogedor. Porque, tal vez por vez primera en Star Trek, se deja claro que no importa cuán avanzada sea la tecnología del siglo XXIV. En esas fabulosas naves siguen viajando seres perecederos, que como los vulcanianos quizás disfruten de una existencia muy dilatada, pero que, tarde o temprano, esta llegará a su fin. En STAR TREK VII: LA PRÓXIMA GENERACIÓN, Picard le dirá a Soran que nuestra mortalidad es lo que nos define. Y estará en lo cierto, porque por mucho que avancemos en todos los campos del saber, por mucho que progresemos social y tecnológicamente, por muy extensas que sean nuestras exploraciones cósmicas, nada en el Universo puede cambiar nuestro destino, y este es morir.

SAREK es una de las mejores historias de personajes de TNG. Ello se debe en parte al cuidado guión de Beagle, pero también a las portentosas interpretaciones de Patrick Stewart y Mark Lenard, cuya química actoral sorprendió a todo el equipo de la serie. Su trabajo sólo puede definirse como impresionante, y es uno de los más logrados no ya de La Nueva Generación, sino de cualquier franquicia televisiva o largometraje Trek.

Picard y Sarek volverían a encontrarse durante los acontecimientos narrados en UNIFICACIÓN, episodio doble de la quinta temporada, que marcaría un hito en Star Trek porque en el mismo aparecería Spock. Pero esa es otra historia. Ahora disfrutemos de uno de los relatos más conmovedores que nos ofreció TNG.

© Antonio Quintana Carrandi, (995 palabras) Créditos