A QUIENES LOS DIOSES DESTRUYEN
A QUIENES LOS DIOSES DESTRUYEN EE. UU., 1968
Título original: Star Trek TOS: Whom Gods Destroy
Dirección: Herb Wallerstein
Guión: Lee Erwin
Producción: Gene Roddenberry y Fred Freiberger
Música: Alexander Courage y Fred Steiner
Fotografía: Al Francis
Duración: 51 min.
IMDb:
Reparto: William Shatner (Kirk); Leonard Nimoy (Spock); Deforest Kelley (McCoy); Nichelle Nichols (Uhura); James Doohan (Scott); George Takei (Sulu); Steve Ihnat (Garth de Izar); Keye Luke (Dr. Donald Cory); Ivonne Craig (Marta); Richard Geary (Andoriano); Gary Downey (Tellarita).
Temporada: 3, Episodio: 14, Emitido:

Sinopsis

Fecha estelar 5718.3. Kirk y Spock se transportan al centro de rehabilitación de enfermos mentales situado en Elba II. Llevan una nueva medicina, que puede curar la locura, y que el doctor Cory espera con ansiedad para tratar a los pacientes internos en la institución. Pero uno de ellos, Garth, que fue un famoso capitán de la Flota Estelar, ha conseguido apoderarse del centro gracias a sus habilidades metamórficas, y retiene a Kirk y Spock. Su pretensión es conquistar la galaxia con una imaginaria inmensa flota de naves estelares que, según dice, está esperando sus órdenes.

Aquellos a quienes los dioses destruyen, primero los vuelven locos.

PRAXIS, de Eurípides
Kirk y Spock sin tener todavía muy claro donde se han metido
Kirk y Spock sin tener todavía muy claro donde se han metido

En A QUIENES LOS DIOSES DESTRUYEN, TOS trata el tema de las enfermedades mentales desde una óptica respetuosa y humanista. Garth y sus infortunados compañeros pueden ser peligrosos, pero ante todo son enfermos y así los ven Kirk y Spock, que tratan de resolver la situación como mejor pueden y sin dañar a los internos de Elba II.

Este es un capítulo en el que no hay apenas acción, así que quien espere batallas espaciales y cosas parecidas se verá un tanto decepcionado. Lo que si tenemos es un villano memorable, Garth de Izar, que posee habilidades metamórficas y hace sudar la gota gorda a nuestros héroes. Pero se deja claro en todo momento que Garth actúa así por el mal que le aqueja, ya que antes de enfermar fue uno de los capitanes más legendarios de la Flota Estelar. Kirk declara su admiración por el hombre que fue Garth, y demuestra su tristeza por su actual situación. Su demencia le lleva incluso al asesinato, pero a pesar de todo el capitán insistirá en que no es culpa suya. La locura, hasta no hace mucho considerada por algunos como un vicio o una desviación, es un mal que el que lo padece no ha pedido. Garth y sus catorce compañeros no son responsables de sus actos, y por muy crueles que estos sean, Kirk y Spock persiguen, ante todo, ayudar a los pacientes de ese manicomio espacial. Claro que Garth no se lo pone precisamente fácil a Jim y al vulcaniano, que deben recurrir a todo su ingenio para intentar anticiparse a sus manejos.

El personaje de Garth es fascinante, todo un reto para un actor, que Steve Ihnat supera con nota. Es un líder nato, que incluso con sus facultades mermadas por la locura se impone al resto de los internos, que le obedecen dócilmente. Obsesionado por la guerra en que combatió, en sus delirios se ha convertido en un megalómano, que sueña con dominar el universo entero con la imaginaria gran flota que, según dice, está aguardándole. En ocasiones tiene ramalazos de cordura, como cuando no duda en admitir que ahora el mejor capitán de la Flota Estelar es James Kirk. Pero a veces actúa como un niño enrabietado, no hay más que ver su reacción cuando ve frustrado su intento de transportarse a la Enterprise.

Garth ostentó la misma fama que Kirk, pero es necesario hacer algunas matizaciones. En sus tiempos Garth fue un héroe militar, pero la Federación y la Flota Estelar de la actualidad son algo distintas de las que él conoció. Las cosas han cambiado mucho, las misiones de la Flota son ahora pacíficas y exploratorias, y el tiempo de los grandes guerreros ha pasado. Como era de esperar, Garth interpreta eso como debilidad y cobardía, abogando por una especie de nuevo orden, basado en la fuerza de las armas, que está dispuesto a implantar en todo el universo con su inexistente flota.

Un detalle curioso es que el episodio parece sugerir que las enfermedades mentales están casi erradicadas en el siglo XXIII, pues tan sólo hay quince enfermos incurables en toda la Federación. Claro que el Cuerpo Médico de la Flota ha logrado sintetizar un compuesto que, por fin, va a erradicar del todo el mal de la locura de los mundos pertenecientes a la UFP. De hecho, que este trekkie recuerde, ni en TOS ni en sus series hermanas volvería a aparecer un desequilibrado.

Es sabido que a Shatner siempre le ha gustado interpretar papeles dobles. Su primera oportunidad de hacerlo la tuvo en EL PROPIO ENEMIGO, de la primera temporada, y en A QUIENES LOS DIOSES DESTRUYEN, gracias a las capacidades metamorfas de Garth, puede enfrentarse de nuevo a sí mismo, ante un circunspecto Spock. Los dos Kirk intentan convencer al vulcaniano de que el otro es el impostor, hasta que el verdadero capitán le dice a su primer oficial que, ante la duda, lo mejor es que dispare el phaser paralizador contra los dos. Pero después Spock consigue dejar perplejo a Kirk, al declarar que sabía cuál de los dos era el verdadero capitán, incluso antes de que Jim expresara su genial ocurrencia. Kirk volvería a enfrentarse con un doble de sí mismo veintidós años después, durante los sucesos narrados en el film STAR TREK VI: AQUEL PAÍS DESCONOCIDO.

En este capítulo se nos da algo más de información sobre los andorianos, raza fundadora de la UFP junto con los humanos, vulcanianos y tellaritas. El andoriano del episodio, que viste de una forma un tanto andrajosa, es tan violento como sus congéneres, puede que más, ya que está mentalmente perturbado. Debido a que su especie combina características físicas humanoides e insectoides, los andorianos carecen de venas en su sistema circulatorio, lo que explica que mi muy admirado Bones tenga que administrarle el tratamiento mediante una inyección intramuscular. Los andorianos son, después de los romulanos, mi raza alienígena preferida de Star Trek, y fue una autentica gozada ver cómo fueron representados en Enterprise.

El tellarita que aparece en el capítulo ostenta un maquillaje más simplificado que los de sus hermanos de raza vistos en EL VIAJE A BABEL. Marta es una característica hembra de Orión, de piel verdosa y dotada de un acusado magnetismo sexual. En su trastorno, la bellísima orionita está convencida de ser una gran literata, y no duda en recitar, y atribuirse la paternidad, de fragmentos de obras de Shakespeare y del poeta inglés Albert Edward Houseman. Ivonne Craig era muy famosa en los 60 por su papel de Bat Girl en la serie Batman. Fue también una de las actrices que postularon para el papel de Vina en LA JAULA, primer piloto de TOS.

El doctor Cory está interpretado por el actor ameriasiático Keye Luke, que posteriormente alcanzaría cierta notoriedad profesional al encarnar al maestro de Caine en la exitosa Kung Fu.

La de A QUIENES LOS DIOSES DESTRUYEN es una historia bastante estática, pero funciona muy bien gracias a su cuidado guión y, sobre todo, a unos personajes muy creíbles. Que la disfrutéis.

© Antonio Quintana Carrandi,
(1.017 palabras) Créditos