LA FRAGUA DE DIOS
LA FRAGUA DE DIOS Greg Bear
Título original: The Forge of God
Año de publicación: 1987
Editorial: Ediciones Júcar
Colección: Etiqueta futura, nº 3
Traducción: Domingo Santos
Edición: 1988
Páginas: 373
ISBN:
Precio: 12 EUR
Comentarios de: Armando Parva

He leído unas cuantas novelas de Primer Contacto, y creo que la que más me gusta es FUENTES DEL PARAÍSO, de Arthur C. Clarke. De acuerdo que en esa novela la cuestión del contacto extraterrestre es solo un episodio más dentro de la propia novela, sin mucha conexión con el resto del argumento, pero desarrolla una cuestión bastante interesante: en realidad no somos nada ni nadie en la inmensidad de Universo, el Velero Espacial pasa a toda pastilla por el Sistema Solar, saludando a lo lejos con la manita, y dejando a la humanidad con dos palmos de narices. Recuerdo otro encuentro similar, aunque no su origen (libro, serie, película) en la que igualmente se hace contacto con una sonda extraterrestre y se empieza un intercambio de información que... es cortado de raíz cuando alguien deduce que en realidad la sonda busca civilizaciones lo suficientemente avanzadas como para constituir una amenaza para sus constructores y destruirlas.

Lo que más me gusta de estos dos encuentros es que se trata de enviados robóticos, nada de costosísimas expediciones a través de cientos de años luz sin la seguridad de un resultado mínimamente interesante. De hecho uno de los argumentos de los defensores de la existencia de vida extraterrestre que niegan que alienígena alguno nos haya visitado, es precisamente que el coste de un viaje de ese estilo es tan desorbitado, que resultaría estúpido, una vez logrado el éxito, dedicarse a jugar al cucu-tras.

Bien, LA FRAGUA DE DIOS es precisamente una novela de primer contacto. Por lo pronto suceden cosas cataclísmicas, como la desaparición del satélite de Júpiter Europa. Además, se encuentra una nave extraterrestre en el Valle de la Muerte, y junto a ella, un alienígena que trae noticias de un futuro bastante amenazador. A la vez, se descubre un escenario similar en Australia, aunque en ese caso en vez de alienígena hay unos robots con mensajes bastante optimistas.

El desconcierto que genera esto es superlativo, los esfuerzos de las mentes pensantes se dirigen a averiguar quien dice la verdad o quien miente, e incluso si ambos mensajes con ciertos, cada uno a su manera.

La novela se estructura como un gran puzzle en el que van apareciendo poco a poco pequeñas piezas con las que se puede montar el escenario completo, no obstante Greg Bear juega a veces al despiste y no tanto mediante pistas falsas como por la aparición de información oculta hasta el momento.

La novela es ágil, se lee de un tirón, si bien le cuesta un poco arrancar. La forma de escribir de Bear es clara y ordenada, los capítulos cortos ayudan y la exposición de los personajes comprensible y sencilla, sobre todo cuando se tratan temas científicos. Sin embargo, creo que falla en la construcción de personajes. No porque haya pocos, es que son demasiados y no les dedica a todos el mismo tiempo, por eso muchos solo tienen intervenciones anecdóticas sin demasiado peso en el desarrollo de la novela, a no ser que se les considere como un intento de dar ambiente e ilustrar un abanico amplio de reacciones ante los sucesos que se narran.

No podía faltar el notable impacto que la aparición de los alienígenas tiene sobre la religión. Bear también dedica tiempo a eso y como reaccionan las personas ante la caída de ciertos dogmas.

Se trata de una novela interesante, con buen ritmo y una interesante cantidad de ideas científicas, religiosas y políticas, que da su visión particular sobre el Primer Contacto y lo que la humanidad representa dentro del Gran Marco del Universo.

© Armando Parva, (595 palabras) Créditos