HARMONY
HARMONY Japón, 2015
Título original: Hâmonî
Dirección: Michael Arias
Guión: Koji Yamamoto, basado en la novela de Project Itoh
Producción: Studio 4°C
Música: Yoshihiro Ike
Fotografía: Kengo Shigemura
Duración: 119 min.
IMDb:
Reparto: Voces originales. Miyuki Sawashiro (Tuan Kirie); Reina Ueda (Miach Mihie); Aya Suzaki (Cian Reikado); Yoshiko Sakakibara (Os Cara Stauffenberg); ShinŽichirô Miki (Elijah Vashlov); Chô (Keita Saeki); Junpei Morita (Nuada Kirie); Akeno Watanabe (Gabrielle Étain); Atsushi Ono (Uwe Woll); Chiaki Mori (Reiko Mihie).
Comentarios de: Jorge Romo

HARMONY (2015) es la segunda adaptación de la breve aunque substanciosa obra de Project Itoh, joven escritor de ciencia-ficción japonesa que murió prematuramente a sus 34 años. En esta ocasión, el reto para adaptar una novela ciberpunk a la pantalla grande fue aceptado por el director estadounidense Michael Arias gracias al apoyo y la asesoría del director y animador japonés Takashi Nakamura.

Michael Arias es un experto en animación y ha conseguido posicionarse como un animador y técnico brillante en la sobresaturada industria de la animación japonesa. Si bien su trabajo como director no es vasto, llegó a la fama al convertirse en el primer animador no japonés en arrasar en los festivales de animación tanto japoneses como extranjeros con su película TEKKONKINKREET (2006), una historia onírica suburbana que desafió muchos de los clichés narrativos de la animación japonesa contemporánea.

Por la otra parte, Takashi Nakamura ha sido un animador clave en cintas como AKIRA (1988), y en contadas ocasiones ha ofrecido bajo su dirección obras curiosas y notables como son A TREE OF PALME (2002) y FANTASTIC CHILDREN (2004). Cuando Michael Arias toma un proyecto, frecuentemente recibe el apoyo de otro director para una mayor comunicación con el equipo de producción y para afinar ciertos detalles de las películas, por lo que en esta ocasión Nakamura fue su mano derecha para la realización de esta cinta.

En un futuro en el que la humanidad sufrió guerras constantes y devastadoras, nuevas ciudades se alzan en el horizonte. Dichas ciudades se observan como inmensas construcciones simétricas e hiper tecnologizadas en las que los conflictos sociales han desaparecido por completo. Gracias a la nanotecnología, la gente ya no sufre, no cae en depresiones, no entra en conflictos ni sufre enfermedades. La conexión de las personas con el sistema es tal que éste controla la sociedad y garantiza que los conflictos del pasado no vuelvan a repetirse. Un aspecto curioso de esta sociedad futura es que uno se puede encontrar con cualquier persona en la calle e inmediatamente recibir la información personal del otro para una mayor empatía: nombre, profesión, edad e incluso dirección de dicha persona con la que uno se encuentra. Todo es sonrisa y amabilidad, todo aparenta ser la utopía perfecta y soñada por cualquier pacifista.

Pero tales circunstancias por supuesto que provocan desacuerdos entre algunos sectores de la sociedad. Si los conflictos han desaparecido a costa del control completo de las personas y sus emociones, ¿en dónde queda el libre albedrío? ¿Esas personas tan controladas siguen siendo seres humanos? El planteamiento principal de la cinta queda puesto sobre la mesa.

Tuan Kirie es una militar brillante y muy bien entrenada que se encuentra en el extranjero participando en la solución de una serie de conflictos políticos y médicos. Pese a que le gusta actuar por su cuenta y tomar sus propias decisiones, una de sus superiores se percata de ello y, para evitar que Kirie convierta en una especie de James Bond que hace lo que le da la gana, la envía de regreso a su ciudad de origen. Es aquí cuando el espectador descubre aquella sociedad aparentemente perfecta. No obstante, un recuerdo de la protagonista es persistente: cuando era adolescente, era una persona muy crítica de su sistema, y para rebelarse decidió suicidarse junto con dos amigas de la escuela. Pese al esfuerzo, dos de las tres amigas sobrevivieron.

Pero de manera sorpresiva, luego de que las dos amigas sobrevivientes deciden reencontrarse en el presente en un agradable restaurante para charlar y recordar viejos tiempos, ocurre la tragedia: miles de personas se suicidan repentinamente. Dado que ha ocurrido un hackeo masivo, Kirie será una de las especialistas indicadas para tratar de resolver la terrible situación. Conforme avance la historia, el personaje principal irá descubriendo pistas que la llevarán a sospechar si aquella antigua amiga de la escuela realmente murió o sólo se transformó en parte del sistema para colapsar esa falsa utopía.

A diferencia de EL IMPERIO DE LOS CADÁVERES (2015), HARMONY cuenta con una trama mucho más desarrollada y contenida. Se trata de un ciberpunk muy luminoso y una historia neo noir que presenta algunas semejanzas con la reciente BLADE RUNNER 2049. Asimismo, a lo largo de la historia, el espectador descubre que Kirie realmente tiene grandes dudas sobre el propio sistema al que está obligada a defender una vez que inicia su investigación.

Y digo que es una película más contenida porque se niega a caer en la acción exagerada o en finales alocados y desproporcionados. Conforme avanza la investigación, Kirie va descubriendo que es sólo un instrumento del sistema para imponer esta distopía y que su antigua amiga no es ninguna villana chiflada, sino una mujer astuta y calculadora que tiene como objetivo colapsar la civilización para cambiar el mundo.

En resumen, un anime ciberpunk mucho más redondo que EL IMPERIO DE LOS CADÁVERES y que somete a sus personajes a frecuentes dilemas morales.

© Jorge Romo, (821 palabras) Créditos