Sinopsis
Fecha estelar 43421.9. Un puesto avanzado federal ha sido destruido por los gatheres, unos saqueadores nómadas que fueron expulsados hace mucho tiempo del planeta Acamar III. La Enterprise se dirige hacia ese mundo, donde Picard contacta con la Soberana Marouk, a quien propone que llegue a una solución pacífica con los gatheres, ofreciéndoles la amnistía si renuncian a sus correrías piráticas. Marouk accede y en compañía de su sirviente personal, Yuta, embarca en la Enterprise, que parte rumbo al encuentro de los renegados en su mundo base, Gamma Romi II. Riker inicia un idilio con la hermosa Yuta, sin sospechar que ésta guarda un terrible secreto.

Episodio de calidad media/buena, EL FACTOR VENGANZA presenta una clásica historia Trek con dos líneas narrativas paralelas: la centrada en los gatheres, expulsados tiempo atrás de Acamar III, y la focalizada en un ajuste de cuentas entre clanes rivales.
Quizá lo más destacado del capítulo sean los retratos que se ofrecen de Marouk, Soberana (o sea, Reina) de Acamar III, y Chorgon, líder de los rebeldes exiliados. Marouk, a pesar de su apariencia, no es ni mucho menos una venerable ancianita de dulce temperamento. De hecho, es resuelta, de carácter fuerte, bastante intolerante y muy desconfiada. El capitán Picard se ve obligado a aplacar su genio con frecuencia. Chorgon, por el tipo de vida nómada que lleva, puede antojársenos demasiado cortante, en ocasiones grosero, pero es mucho más inteligente de lo que parece. Preocupado por ofrecer una vida mejor que la suya a sus hijos, no duda en acceder a intentar encontrar una solución dialogada para los problemas que dividen a acamarianos y gatheres. Y aunque se evidencia la desconfianza de décadas que se ha establecido entre las dos comunidades, Marouk y Chorgon son capaces de llegar a un acuerdo, en parte gracias a la intercesión de Picard, en parte debido al intento de asesinato del líder gather a manos de Yuta, evitado in extremis por Riker.
En la mejor tradición de Star Trek, la sencilla historia de amor entre Riker y Yuta tendrá un final desgraciado. Yuta, en realidad última miembro (no miembra
, como dicen algunas idiotas) de un clan exterminado por aquel al que pertenece Chorgon, tiene como único objetivo de su vida la venganza. Preparada como una némesis implacable, puede provocar la muerte con un simple roce de sus dedos, si así lo desea. Además, mediante algún complejo proceso científico, ha logrado permanecer joven durante décadas, aunque ese procedimiento para no envejecer tiene ciertos efectos secundarios
, ya que en la escena en el camarote del Primer Oficial, cuando parece que éste y la muchacha acamariana se van a entregar a la pasión, ella le dice que está incapacitada para gozar, a lo que Riker responde que eso puede cambiar. Esta es tal vez la escena más floja del episodio, salvada en el último momento por el sonido de la alarma, porque lo cierto es que podría haber sido mucho peor. ¿Os imagináis, por un momento, lo ridícula que hubiera quedado la secuencia con Will haciendo de machomán
dispuesto a curar la frigidez de Yuta?

De todas formas, en EL FACTOR VENGANZA Frakes ofrece una sorprendente y elogiable interpretación, sobre todo en el clímax del capítulo, cuando descubre la condición criminal de su amada y tiene que destruirla para evitar que mate a Chorgon. El plano final de su rostro, tras volatilizar a Yuta, es sencillamente impresionante.
Poco hay que decir en los aspectos puramente técnicos y artísticos. Es evidente que se trató de abaratar costes, por lo que, por ejemplo, no se diseñó vestuario para los gatheres. En su lugar se utilizaron los atuendos creados para los Borg, aunque eso sí, quitándoles todas las piezas cibernéticas. Si nos fijamos bien, el anciano gather asesinado por Yuta casi parece uno de esos cyborgs.
EE. UU., 1989