EL ENTERPRISE DEL AYER
EL ENTERPRISE DEL AYER EE. UU., 1990
Título original: Yesterday´s Enterprise
Dirección: David Carson
Guión: Ira Steven Behr, Richard Manning, Hans Beimler y Ronald D. Moore
Producción: David Livingston
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 60 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (LaForge); Michael Dorn (Worf); Wil Wheaton (Wesley Crusher); Whoopi Goldberg (Guinan); Denise Crosby (Teniente Tasha Yar); Christopher McDonald (Teniente Richard Castillo); Tricia O´Neill (Capitán Rachel Garret)
Temporada: 3, Episodio: 15

Sinopsis

Fecha estelar 43625.2. La Enterprise detecta una extraña grieta en el tejido del espacio y una nave federal emerge de ella. Se trata de la Enterprise C, procedente del pasado. Como consecuencia de este sorprendente hecho, se genera un presente alternativo, en el cual la Federación lleva más de dos décadas en guerra con el Imperio Klingon, una contienda que la UFP está a punto de perder. Las cosas han cambiado radicalmente, pero sólo Guinan se percata de lo que está sucediendo.

Los Riker, Picard y Tasha alternativos
Los Riker, Picard y Tasha alternativos

Entre los trekkies de raza existe disparidad de opiniones sobre cuál es el mejor episodio de TNG: unos dicen que el capítulo doble LO MEJOR DE DOS MUNDOS, y otros sostienen que EL ENTERPRISE DEL AYER. Ambos episodios cuentan con un apoyo incondicional por parte de los fans y la crítica. Por mi parte, sin menospreciar en absoluto los méritos de LO MEJOR DE DOS MUNDOS, que ya reseñé hace años en el Sitio, considero EL ENTERPRISE DEL AYER uno de los mejores telefilms de ciencia-ficción que se hayan rodado jamás, y hasta me atrevería a decir que es incluso superior a muchos largometrajes del género, mejor valorados y más conocidos.

Como muchísimos capítulos Trek de todas las series de la franquicia, el argumento original de EL ENTERPRISE DEL AYER sufrió varios cambios. La idea partió de un esbozo que Trent Christopher Ganino escribió en 1989. Ganino imaginó una historia en la que un modelo anterior de nave estelar, la Enterprise C, viajaba al futuro y se encontraba con la Enterprise D de Picard. No se producía ninguna alteración de la línea temporal, centrándose la trama en las dudas que acometían a Picard, que debía decidir entre permitir a los tripulantes de la Enterprise C quedarse en aquel tiempo, o mandarlos de regreso a su época, sabiendo que los condenaba a una muerte segura.

A Michael Piller le gustó la idea y encargó a Ganino que la reescribiera en colaboración con Eric A. Stillwell. El resultado bebía del Star Trek clásico, pues tomaba como base tres episodios de TOS. El texto final de Ganino y Stillwell presentaba un equipo de arqueólogos vulcanianos que viajaba al pasado a través del portal del tiempo conocido como El Guardián de la Eternidad (LA CIUDAD EN EL LÍMITE DE LA ETERNIDAD). Accidentalmente, dichos científicos provocaban la muerte del padre de la filosofía vulcaniana, Surak (CORTINA SALVAJE). Como consecuencia de este hecho, la civilización vulcaniana evolucionaba de una forma diferente, de modo que los ahora violentos vulcanianos se unían a sus no menos violentos primos romulanos, emprendiendo una guerra de conquista que les llevaba a destruir el Imperio Klingon. El siguiente objetivo del Imperio vulcaniano-romulano era la Federación, que estaba a punto de ser aniquilada, salvándose in extremis por la intervención de Sarek (EL VIAJE A BABEL), que lograba restaurar la línea temporal viajando al pasado.

A Piller, que estaba cansado de la constante comparación de TNG con TOS, no le acabaron de gustar las referencias a la serie clásica, así que instó a los guionistas a eliminarlas y, por otra parte, les animó a combinar las bases de dicho argumento con el sencillo esbozo que Ganino había pergeñado apenas un año antes. Además, Piller tuvo la idea de añadir a la trama el personaje de Tasha Yar, explicando su presencia por las consecuencias de la alteración temporal. También fue idea suya el que Guinan fuera la única persona en la Enterprise D que intuyera lo que estaba pasando realmente.

Recuperar el personaje de Tasha Yar fue una inteligente maniobra de Piller para proporcionarle a aquélla una muerte más heroica que la que tuvo en LA PIEL DEL MAL. Aunque había aparecido en pocos episodios, Tasha caló muy hondo entre los trekkies desde el principio, siendo en la práctica la primera actriz de TNG en tener un club de fans, después de Patrick Stewart y Brent Spiner. Matarla fue un error nunca perdonado por los numerosos seguidores de la aguerrida teniente de seguridad, como habían demostrado los miles de cartas de protesta que llegaron a la productora. Por tanto, Piller decidió recuperarla y darle un final más honroso, más Trek por así decirlo. No cabe duda de que acertó, porque en EL ENTERPRISE DEL AYER es donde mejor está tratado este personaje femenino. Su relación con el teniente Castillo, como toda buena historia de amor, realza el dramatismo del argumento. Además, la inclusión de Yar sirve para que Guinan acabe de confirmar sus sospechas sobre lo que está ocurriendo, porque ella sabe que la teniente murió dos años antes.

El rodaje se prolongó durante ocho días, cuando lo normal era que cada episodio estuviera listo para su emisión en cinco o seis. Se pretendía que fuese uno de los capítulos más espectaculares de la temporada, de modo que el guión incluía un final terrible para la Enterprise alternativa, además de la electrocución de Data y la decapitación de Wesley. Pero Ronald D. Moore consideró, acertadamente, que aquello era demasiado sangriento, así que reescribió algunos pasajes y pulió otros para dejar la historia tal como la conocemos.

Quizás lo que flojea un poco sea la muerte del capitán Garret. Evidentemente, esta escena se incluyó para darle a todo el conjunto un tono más épico y dramático, pero la verdad es que Tasha habría podido enrolarse en la Enterprise C y viajar al pasado sin necesidad de que Garret muriera.

En lo que a la ambientación se refiere, lo que destaca a primera vista es la iluminación y las alteraciones en los uniformes y en el puente de mando. El comportamiento de los protagonistas también es ligeramente distinto, destacando la actitud más agresiva de la tripulación. Picard, por su parte, es mucho más enérgico de lo que nos tiene acostumbrados, con cierta vena de irascibilidad a flor de piel. Resulta evidente que la Enterprise de esta realidad alterna es una nave de guerra, lo que explica la ausencia de civiles a bordo y también de un consejero.

El espectador se identifica de inmediato con Guinan, la única que parece percibir los cambios. El buen trekkie sufre un tremendo choque emocional al ver cómo se derrumba toda la concepción pacifista del futuro imaginado por Gene Roddenberry. EL ENTERPRISE DEL AYER es el único episodio de TNG que se atreve a jugar con la sensibilidad de los fans, despedazando sin compasión la esencia misma del universo Trek. Quizá eso explique, en parte, su tremenda popularidad. Ver nuestros sueños destruidos de forma tan drástica es, al mismo tiempo, fascinante y terrible.

Tanto Denise Crosby como Whoopi Goldberg tenían otros compromisos profesionales, por lo que la mayoría de sus escenas se rodaron en primer lugar. A pesar de que el episodio se rodó prácticamente contrarreloj, es perfecto tanto a nivel artístico como técnico. La dirección de David Carson es dinámica, la partitura musical de Dennis McCarthy efectiva y los efectos especiales muy convincentes. McCarthy­ recibió una nominación a los Emmy de 1990. No consiguió el premio, pero el capítulo recibió el Emmy al mejor sonido.

Con EL ENTERPRISE DEL AYER, TNG se superó a sí misma. Su impacto entre los trekkies fue impresionante, hasta el punto de que muchos, como dije al principio, lo consideran el mejor capítulo de La Nueva Generación. Vedlo, juzgadlo si queréis, pero sobre todo disfrutadlo.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.215 palabras) Créditos