VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA
VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA EE. UU., 2008
Título original: Journey to the Center of the Earth
Dirección: Eric Brevig
Guión: Michael D. Weiss, Jennifer Flackett y Mark Levin, basados en la novela de Julio Verne
Producción: Beau Flynn, Charlotte Huggins
Música: Andrew Lockington
Fotografía: Chuck Shuman
Duración: 93 min.
IMDb:
Reparto: Brendan Fraser (Trevor Anderson); Josh Hutcherson (Sean Anderson); Anita Briem (Hannah Ásgeirsson); Seth Meyers (Professor Alan Kitzens); Jean Michel Paré (Max Anderson); Jane Wheeler (Elizabeth); Frank Fontaine (Old Man); Giancarlo Caltabiano (Leonard); Kaniehtiio Horn (Gum-Chewing Girl); Garth Gilker (Sigurbjörn Ásgeirsson)
Comentarios de: Félix Capitán

¿De qué se trata?

Un laboratorio en una ciudad genérica de Estados Unidos, el presente. Sí, ya sé que esta peli se basa en una novela decimonónica con tipos de levita y sombreros de copa y todo eso, no se fijen mucho en eso. Bueno, un yanki lab, estaba en eso. El laboratorio is shutting down porque los distintos medidores instalados por todo el mundo para medir la actividad vulcanosísmica están cayéndose uno tras otro, por el tiempo de uso, la actividad geológica misma, etcétera. Nuestro buen Brendan Fraser (bueno, en realidad su personaje tiene nombre, pero ni me acuerdo, ni se diferencia demasiado de Brendan Fraser haciendo lo suyo de siempre) está traumado porque su hermano desapareció años atrás, en una arriesgada expedición al interior de la Tierra, etcétera, y no quiere que su legado se esfume ni su investigación se termine porque, verán, el hermano era un muy hermano, una gran persona, todo un patriota, etcétera. En medio de todo eso le cae, salido de alguna parte, un sobrino al que debe alojar una semana (el huerfanito del hermano, por si no lo pescan), que es un flipao de los videojuegos en sus terribles 14. Ambos se miran el uno al otro como ¿y este dinosaurio, de dónde salió?, y ¿y este furúnculo, de dónde salió?, porque el tío nunca ha sabido ser lo que se llama un buen tío, y el crío está en toda la edad de me against the world. Pero como ambos echan de menos al hermano/papi perdido, al final acaban conectando, congeniando, etcétera (bueno, no pidan drama de alturas acá, el asunto es tener un resortito narrativo para dar la ilusión de que tenemos personajes acá). El tío le muestra entonces al sobrino sus investigaciones a punto de venirse abajo, y el sobrino pizpireto descubre que algo está pasando. ¿Ha llegado entonces el tiempo de ir... hasta el centro de la Tierra...? Er... No. Por el minuto nos conformamos con ir a Islandia. Pero pierdan cuidado. Ya las circunstancias se van a enmarañar lo suyo, las jodías, para que tío y sobrino, acompañados por la bella de rigor, acaben barruntados en cavernas subterráneas con luminiscencia geológica, bestias cavernícolas en 3D y todo eso.

El espíritu de los tiempos

Decíamos mucho tiempo atrás, cuando en Cine 9009 nos tocó comentar el VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA de 1959, y también |EL NÚCLEO (¿pero cuál es la manía que le tienen a esa peli, por Bastet...?), que las historias center-of-the-earth estaban un poco outdated en nuestros días. Claro, en la época de |Julio Verne, con la geología en pañales (y no se inventaban los pañales desechables todavía), escribir sobre una Tierra hueca y horadada como un queso suizo pasaba porque era la ciencia de los XIX. Se creía en aquellos peregrinos tiempos, que la Tierra era más o menos jovencita (unos cuantos milloncitos de años cuando mucho, datarla en 4.600 millones de años es algo que viene de mediados del XX), y que era terriblemente fría en su interior, no la burbujeante bola de lava ferroconductora apenas recubierta por una cortecita para que no digan, como hoy en día sabemos que es. Cuando Julio Verne escribió su VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA, todo lo que escribía era ciencia de punta. Pero claro, hoy en día nadie se cree mucho lo que ahí se cuenta. Y es que vosotros estáis cada vez más incrédulos y ateos, que ya no creéis en nada, joer. ¿Cómo rodar entonces una peli sobre viajar a los sótanos de nuestro planeta? Bueno, existen dos opciones. Una es la que siguió la mentada EL NÚCLEO, de inventarse un submarino forrao de unobtanium para descender a las simas abisales. El otro es rodar una fantasía steampunk o algo así. Bueno, los guionistas de esta peli encontraron un tercer gran sistema. Digamos que la geología que imaginó Julio Verne (bueno, que plagió de las revistas científicas de la época, ehm) es correcta. Digamos entonces cómo sería el mundo del siglo XXI, con una Tierra así. Al final del día es una variante del segundo, como si rodáramos una especie de Drácula ambientada en el año 2000, que considerara en su trama como históricos y ciertos los acontecimientos de la novela de 1897 (¡un momento! ¡esa peli se rodó! ¡era DRÁCULA 2000! ¡y era... era... era...! mejor no me acuerdo). Como la última versión de la novela verniana ya tenía un vetusto medio siglo (el VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA con James Mason de 1959, recordemos), ya era hora de upgradear la historia a los estándares fílmicos del XXI. En particular porque ahora existe la tecnología 3D (bueno, ha existido desde hace su ratico, pero cada vez que la implementan dicen que ahora-sí-que-sí, ahora sí que es la definitiva... bueno, con |AVATAR triunfante parece ser que ésta es la vencida). Y podemos mostrar el interior de la Tierra en relieve. Y asustarte de verdad con dinosaurios infográficos (admitámoslo, esas iguanas con prótesis del VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA de 1959, hoy en día dan más lipiria que otra cosa). En una era de toneladas de remakes innecesarios y, peor aún, deprimentemente ejecutados, era bueno tener al menos UN remake que sí valiera la pena de ser pensado, diseñado y llevado a cabo. Y si los resultados son decentes a buenos, pues, tanto mejor, a descorchar champaña y servirse caviar. O sorber bebida de esos abominables tachos plásticos y comer pop-corn recalentado, lo que sea la opción personal de cada uno.

¿Por qué verla?

:: ¿Una peli de aventuras cuyo gran gancho publicitario ya no era siquiera incluir a Brendan The Mummy Fraser, sino apenas la miserable tecnología 3D? (Ya sabemos que el 3D puede mejorar una peli, pero si el guión es malo y la puesta en escena poco imaginativa, no hay 3D o X-D que valga). Parecía una muy mala idea sobre el papel. Pero al contrario que las deprimentes expectativas iniciales, el asunto fluyó. Uno de los puntos fuertes es la opción que tomaron los guionistas. En vez de llegar y adaptarse la novela de una, con todos los inconvenientes de rigor (que la acción decimonónica hubiera chirriado para las audiencias hiperinternetizadas del XXI, y la acción yutub hubiera destrozado la obra original), tomaron la solución intermedia de inventarse unos personajes ad-hoc en pleno siglo XXI, que más o menos tomaran el rol de los originales, y de esta manera pudieron tomar todos los elementos de la historia que resultaran en una transposición a nuestra época, echando por la borda el resto sin que el argumento se resintiera en lo más mínimo. Que si algo se parece a la novela dicen ¿ven que la adaptamos bien?, y si algo no se parece dicen es que no son los personajes ni la historia de Julio Verne, sino que ellos viven en un mundo en donde lo que escribió Julio Verne es real... a medias. Con este simple truquito, hacen que de golpe y plumazo la peli sea visible sin que nadie, salvo los vernianos más ultraortodoxos, puedan quejarse de falta de fidelidad al original. Y por qué no decirlo, la peli se tomará una tonelada de libertades argumentales, pero a cambio rescata muy bien el espíritu de aventura propio de la novela verniana que, recordemos, era también el principal resorte que impulsaba a Julio Verne para escribir (hoy en día se lo recuerda como escritor de ciencia-ficción, pero en realidad lo que Verne quería ser era el escritor de aventuras perfecto, y usaba los elementos científicos y tecnológicos de su época para darle colorido a lo principal, o sea, a la aventura pura y dura).

:: El otro punto fuerte de la peli, es que se lo toman como corresponde. Lo que tienen en la mano es una pura y simple peli de aventuras, y no tratan en ningún minuto de hacerla más superlativa de lo que es. Incluyen también un buen poco de autoironía, apoyándose en la vis cómica de Brendan Fraser, y la verdad es que funciona. La peli es cómica cuando tiene que ser cómica, sin degenerar en payaseo, y es seria cuando tiene que ser seria, sin degenerar en un chusco intento de épica bigger than life, o en melodrama barato. Es, ni más ni menos, que una peli de aventuras bien contada. Cada escena sirve para un propósito, y cuando la hemos contado, nos deshacemos de ella como mejor se pueda, y a la siguiente cosa. O casi: hay alguna que otra escena sobrante, destinada por supuesto a las maravillas del 3D, y que en pantalla plana se ven un tanto lateros (pero bueno, si el propio Stanley Kubrick alargó innecesariamente |2001, UNA ODISEA DEL ESPACIO para mostrar lo chulos que le habían quedado sus efectos especialess de astronautas caminando por el espacio y se lo perdonamos, cómo no vamos a hacer otro tanto aquí). Hay muchas escenas que son un rip-off descarado, vale (incluyendo la montaña rusa de carritos mineros directamente calcada de INDIANA JONES Y EL TEMPLO MALDITO), pero otras están muy bien inspiradas (en particular la secuencia de las rocas magnéticas). La plausibilidad científica de lo que se muestra es mínima, pero bueno, estamos viendo una peli, no escuchando una conferencia científica, así es que está bien. El resultado es que esta peli tiene un aire a peli de matinée, sin tampoco caer en la autoindulgencia ni la cita consciente. Por supuesto que si uno es adulto y anda buscando una peli seria o casi doctoral, el resultado es una decepción. Pero si te lo ves como un niño listo para disfrutar de pura entretención y emoción, te pasarás un gran rato aquí.

:: El trío protagónico está más que bien. Brendan Fraser hace su papel heroico de costumbre, sin pasarse ni de payaso ni de chulo (bueno, salvo alguna que otra escena), y está de lo más cumplidorcito. Además, los guionistas tienen a bien hacerle geólogo, y darle diálogos que en efecto lo hacen parecer como alguien versado en Geología (¿han repasado ustedes mentalmente cuantos personajes de cine se dice que trabajan en esto o aquello, y a lo largo de la peli hacen cualquier cosa menos demostrar que tienen conocimiento en el área que se supone es su campo laboral?). Josh Hutcherson como el sobrino también ayuda a levantar la papeleta, y lejos de ser uno de esos horrorosos engendros niño-adolescentes (HaydenChristensen-HaydenChristensen-HaydenChristensen-HaydenChristensen...), se las arregla para que sus peripecias de verdad nos interesen, en vez de desear que termine despedazado en el siguiente despeñadero, como suele ocurrir a veces con otros actores y personajes juveniles. Reemplazar al Hans de la novela original por una chica parecía una opción tan palomitera y acorde a las audiencias actuales como poco recomendable en términos de aventura pura y dura, pero el incluir a una actriz desconocida (la islandesa Anita Briem), que además de tener un muy buen ver es simpatiquísima, y que te la crees como heroína de acción sin pasarse de revoluciones como las machorras de James Cameron, es todo un hallazgo. El resto de los personajes ni junta ni pega, y están puestos casi de comparsas, pero como lo que importa es el trío protagónico y sus peripecias, pues estamos bien aquí.

Ideal para: Ver una bien llevada peli de aventuras, con aroma a como las de antes más todo lo que puede aportar la tecnología digital del siglo XXI.

© Félix Capitán, (1.901 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Cine 9009 el 9 de febrero de 2010
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