Trilogía del vacío, 3
EL VACÍO DE LA EVOLUCION
EL VACÍO DE LA EVOLUCION Peter F. Hamilton
Título original: The Evolutionary Void
Año de publicación: 2010
Editorial: La factoria de Ideas
Colección: Solaris Ficcion, nº 174
Traducción: Juan Jose Llanos Collado
Edición: 2013
Páginas: 540
ISBN:
Precio: 29,95 EUR
Comentarios de: Armando Parva

Por fin he terminado esta larga, larguísima novela que empezó con EL VACÍO DE LOS SUEÑOS, y continuó en EL VACÍO TEMPORAL, en total 1500 páginas de sueños, aventuras y conspiraciones.

La estructura de EL VACÍO DE LA EVOLUCIÓN es idéntica sus precedesores, con alternancia de pasajes entre los sucesos en le Commonwealth y las aventuras de Edeard en el Vacío, aunque al contrario de EL VACÍO TEMPORAL se le presta menos atención y los sucesos de Makkathran quedan, por decirlo de alguna forma, en un segundo plano.

Hay que reconocerle a Hamilton una gran maestría en la escritura y el enorme esfuerzo para crear un universo tan detallado, donde todo, los personajes y distintos bandos, tienen, por lo general, un papel bien ajustado y medido. Incluso la tecnología que propone, biónica, ingeniería genética, Inteligencia Artificial, nanotecnología, etc., está al servicio de la narración, y no al revés.

Sin embargo aunque la novela está narrada con habilidad la enorme cantidad de personajes y sucesos acaban por hacerse pesados, no tanto en el sentido de que las historias pierdan interés, sino que al cabo de tantas páginas los fallos de la historia, aunque al principio no molestan y se dejan de lado por el atractivo de otras cuestiones más sugestivas, empiezan a hacerse incómodas.

Por ejemplo, hay personajes que aparecen y desaparecen con por arte de magia. Es como si Hamilton los tuviera en reserva para hacerlos soltar su frase cuando lo necesita y una vez completada su misión, otra vez al congelador.

Edeard, el Caminante de las aguas, también acaba por hacerse cargante, a veces parece comportarse como un perfecto imbécil, sobre todo cuando hace revelaciones que llevan asociadas la semilla del desastre.

Los malos tampoco es que estén muy desarrollados, Ilanthe parece un maladrín de guardarropía, que se cree más listo que el resto del Universo pero que en realidad depende de la buena suerte para que sus planes salgan adelante, o La Gata, que más bien parece puesta ahí para tener el inevitable psicópata asustaviejas.

Por no hablar de cuando Hamilton se deja llevar y rellena páginas y páginas con cuestiones irrelevantes, como inútiles descripciones de edificios, o desconcertantes deliberaciones sobre impuestos y burocracia municipal, por ejemplo. No es el primero ni será el último. Hay autores que se gustan, pero una edición condensada al estilo de Reader´s Digest no le vendría nada mal a más de una obra maestra.

Por fortuna, EL VACÍO DE LA EVOLUCIÓN no cierra la historia en falso, todo acaba, se dan las explicaciones convenientes y los personajes se van despidiendo poco a poco. La trilogía en general agradará sobre todo a quienes no tengan problemas con la mezcla de géneros, yo la verdad, aunque he leído EL VACÍO DE LA EVOLUCIÓN del tirón, he acabado cansado de esta trilogía, puede que haya sido porque me he leído EL VACÍO TEMPORAL y EL VACÍO DE LA EVOLUCIÓN demasiado de seguido, y claro, eso satura.

De momento estoy empachado, no tengo ganas de leer nada más de este autor, aunque en realidad esta trilogía hay que considerarla más bien como una pentalogía, que se inicia con las novelas anteriores de la Commonwealth, esto es, LA ESTRELLA DE PANDORA y JUDAS DESENCADENADO, aunque argumentalmente tienen poco que ver, me da un poco de reparo porque si bien, en general, he leído buenas palabras sobre ellas, también se incide sobre el hecho de que están hinchadas en exceso.

© Armando Parva,
(573 palabras) Créditos