JUGADORES
JUGADORES Inglaterra, 2016
Título original: The Call Up
Dirección: Charles Barker
Guión: Charles Barker
Producción: John Giwa-Amu, Matthew James Wilkinson
Música: Tom Raybould
Fotografía: John Lee
Duración: 90 min.
IMDb:
Reparto: Chris Obi (El sargento); Morfydd Clark (Shelly); Tom Benedict Knight (Marco); Max Deacon (Soxxx_1); Parker Sawyers (Str8 Shoot3r); Adriana Randall (Taylor); Ali Cook (Edward); Douggie McMeekin (Adam)

Un grupo de gamers reciben unas misteriosas invitaciones para probar un juego de realidad virtual. Son convocados en un edificio del centro donde se les dan una serie de instrucciones para que se equipen con unos trajes de captura de movimiento y unas armaduras que les proporcionarán la necesaria interactividad con el entorno virtual. Una vez que activan los cascos que les permiten ver ese mundo sintético, se les aparece un sargento cuartelero que les explica a gritos que deberán pasar una serie de misiones recorriendo el edificio, para lo cual contarán con el correspondiente armamento y dosis de stamina. En resumen, les ponen a jugar en vivo lo que viene a ser un shooter.

El grupo se interna en el nuevo escenario y cuando empiezan los enfrentamientos con sus contrincantes virtuales descubren que aquello es algo más que un juego, y que si bien el escenario y sus enemigos son virtuales, las armaduras les proporcionan una interacción muy real con el entorno, tanto que hasta les puede causar la muerte.

Nos encontramos ante una serie B sencillita, sin muchas ínfulas, pero que cumple muy bien su misión de entretener durante hora y media sin complicar la vida al espectador. Apenas hay un par de escenarios, la misma planta diáfana del edificio, reciclada una y otra vez con atrezzo vario, y un garaje. No hay más. Eso le permite al director gastarse un poco más en los trajes de captura de movimiento y en las armaduras, diseñadas por Robert Allsopp, reconocido especialista en este tipo de trabajos, lo que le da a la producción un aire bastante más serio que otras películas de parecida categoría, donde o bien los medios son más escasos todavía, o no están aprovechados adecuadamente.

En consonancia, la dirección por parte de Charles Barker y el trabajo de los actores no destaca precisamente por su extraordinaria calidad. Todos son caras más o menos habituales en papeles secundarios y recurrentes e series y telefilms. Quizá, quienes resulte más familiares sean Max Deacon y Ali Cook, pero simplemente porque llevan más tiempo que sus compañeros trabajando en diversas producciones. Por cierto, si encuentras que Parker Sawyers (Str8 Shoot3r) tiene un gran parecido con Barak Obama, no serán paranoias tuyas. Este actor protagonizó en 2016 el biopic correspondiente titulado, como no podía ser de otra forma, MICHELLE & OBAMA. Del resto poco se puede decir, aparte que están en la línea de lo que se espera de la película.

El guión, también del propio Charles Barker, si resulta más sólido, no es perfecto, pero puliendo algunos episodios que no terminan de convencer podría ganar bastantes enteros. La idea de quedar atrapado en una realidad paralela o virtual no es nueva, tampoco el hecho de que el personaje interactúe con esa realidad hasta el punto de sufrir auténticos daños, hasta la muerte. También hemos visto en innumerables ocasiones como la caza del hombre es el argumento central de relatos y películas, lo realmente interesante de este guión es que conjuga ambas circunstancias, las combina con la mecánica de los videojuegos y además presenta a varios personajes de muy diferente personalidad y ética, con líderes naturales y líderes autoimpuestos, personajes seguidistas, y gente que se ha colado por error, que ni siquiera conoce la mecánica de los videojuegos. Barker consigue con ello un grupo bastante convincente, que le da a la película una buena sensación de credibilidad.

Por lo demás la historia está bien hilvanada y no se pierde en complicaciones psicodélicas ni tiene mensaje, excepto las consideraciones éticas del final, de modo que no hace perder la paciencia en diálogos que no van a ningún sitio.

No quedará mencionada en la historia del cine, y puede que no termine de convencer, pero está realizada con seriedad.

© Francisco José Súñer Iglesias, (625 palabras) Créditos