SPECTRAL
SPECTRAL EE. UU., 2016
Título original: Spectral
Dirección: Nic Mathieu
Guión: George Nolfi, Nic Mathieu, Ian Fried
Producción: Jon Jashni, Jillian Share, Thomas Tull
Música: Junkie XL
Fotografía: Bojan Bazelli
IMDb:
Reparto: James Badge Dale (Clyne); Emily Mortimer (Fran Madison); Bruce Greenwood (General Orland); Max Martini (Captitán Sessions); Cory Hardrict (Alessio); Clayne Crawford (Sargento Toll); Gonzalo Menendez (Capitán Marco Cabrera); Ursula Parker (Sari); Aaron Serban (Bogdan); Stephen Root (Doctor Mindala)

Esta película es una producción de Legendary Pictures y Universal que tenía previsto estrenarse en cines en agosto de 2016. Por algún extraño motivo, la película se quedó en el congelador hasta que, obviamente para recuperar al menos parte de la inversión, se llegó a un acuerdo con Netflix para emitirla directamente por video bajo demanda.

Esto nos lleva a una cuestión interesante, ¿es SPECTRAL una película o un telefilm? Obviamente nació con los cines en mente, pero finalmente ha acabado en el catálogo de estrenos de un más que conocido distribuidor digital.

Como ya ocurrió con la exclusión del libro electrónico de la Feria del Libro de Madrid, en algunos festivales de cine (Cannes, principalmente) se pretende ningunear (que digo, excluir directamente) las películas de distribuidoras de VOD (Video On demand, vídeo bajo demanda) con el peregrino argumento de que no se pasan en salas de cine. En Cannes deberían aclararse, o es un festival de cine o una feria de proyectistas. De momento apuestan por lo segundo, lo que les orienta hacia la irrelevancia, pero esa es solo una muestra de que entender el mundo digital todavía es una tarea compleja para mucha gente.

El caso es que mientras estas guerras y guerritas se disputan los espectadores podemos disfrutar de producciones de muy buen nivel desde el sillón de casa, por poco dinero y sin casi esfuerzo, aunque como es el caso, la historia resulta ciertamente desaforada.

La acción transcurre en Moldavia, inmersa en una guerra civil en la que los yankis les ha parecido bien meter las narices (no recuerdo si por lo menos citan a al ONU) y se van entreteniendo en escaramuzas de todos contra todos hasta que ocurre un suceso misterioso. Una patrulla de marines (o los supermanes que tocaran en ese momento, que no me acuerdo) es aniquilada en plena zona de guerra ante el estupor de sus mandos.

¿Ellos? ¡¡¡¿aniquilados?!!! ¡Oh, my God!

Se sospecha que los moldavos cuentan con algún comodín en la manga. Un destacamento es enviado a investigar el suceso, les acompañan Fran Madison, una agente de la CIA, y Mark Clyne un reputado ingeniero por si recuperan algo de chatarra supersecreta que reciclar. Lo que se encuentran es espeluznante, son atacados por un ejército de, literalmente, espectros, que matan al primer toque y les hacen huir despavoridos. Pero como Clyne es muy listo, y además encuentra los estudios previos de un ingeniero local, poco a poco descubre ciertas particularidades y debilidades de los espectros, que por un lado les permiten defenderse de ellos, y por otro descubrir cual es su misterioso origen.

En general, la película es una macarrada, ya se sabe, los americanos somos los que la tenemos más larga, y tal, y hacemos y deshacemos a lo largo del mundo a nuestro antojo. Hay algunos pasajes de vergüenza ajena, como la construcción de armas de avanzada tecnología con un par de cables y unos alicates, y además ¡¡¡hay niños por medio!!! Pero en general, la historia resulta consistente en su desarrollo (en el como, no tanto en el que), y está narrada con agilidad y sin más fisuras que las propias de una tecno-fantasía desaforada.

El escenario está muy cuidado, las escenas de Chisináu (capital de Moldavia, por cierto) en ruinas son espectaculares, el asalto final tampoco tiene desperdicio, y en general, el diseño de producción está más que conseguido.

En esa línea, el trabajo del director, Nic Mathieu, es de lo más correcto. En cuanto al reparto no hay estrella de campanillas. Todos son igualmente competentes en lo suyo, pero si a Mathieu se le podría calificar de artesano (como les gusta a muchos usar esa palabra) a los actores se les podría calificar de obreros. Eso no es bueno ni es malo, como digo, son competentes y eso me basta. En general vienen del mundo de la televisión, James Badge Dale, es Clyne, el ingeniero que solucionará el problema, Emily Mortimer es Fran Madison, la agente de la CIA que vela por la seguridad del equipo, Bruce Greenwood quizá sea la cara más conocida, (más que nada porque su carrera se prolonga desde 1977), y del resto, Max Martini, Cory Hardrict o Clayne Crawford vienen de interpretar secundarios en el cine con algunos papeles relevantes en series de televisión. Quizá este sea el motivo por el que Universal vaciló a la hora de estrenar en salas la película, la falta de estrellas con tirón mediático. La decisión de gastar más dinero en el diseño de producción que en caras conocidas hace de SPECTRAL poco atractiva de cara al espectador no avisado. Recordemos que George Lucas, sabiendo del potencial de [P:LA GUERRA DE LAS GALAXIAS], pero del poco o nulo interés que despertaba por la época el trío protagonista, procuró contratar a viejas pero muy consistentes glorias, como Alec Guinness y Peter Cushing para que le dieran lustre al cartel.

Por acabar, un buen espectáculo, que sin estar libre de defectos, está más que sobrado para hacernos pasar un buen rato.

© Francisco José Súñer Iglesias, (1.051 palabras) Créditos