LA ROSA DE LOS VIENTOS
LA ROSA DE LOS VIENTOS Ursula K. Le Guin
Título original: The compass rose
Año de publicación: 1982
Editorial: Edhasa
Colección: Narrativas contemporáneas, nº 75
Traducción: Ángela Pérez y Esther Donato
Edición: 1987
Páginas: 352
ISBN:
Precio: Descatalogado
Comentarios de: Jorge Armando Romo

He aquí a Ursula K. Le Guin, una gran escritora de ciencia-ficción y fantasía, que venía cosechando grandes éxitos durante la década de los 70. Sus novedosos aportes al género ya sea a través de LA MANO IZQUIERDA DE LA OSCURIDAD (1969), EL NOMBRE DEL MUNDO ES BOSQUE (1972) y LOS DESPOSEÍDOS (1974), la convirtieron en una autora que empleó la ciencia-ficción como un espacio para la experimentación con temas sociales frente a las temáticas masculinas y eminentemente hard que el género había normalizado desde sus inicios. Como buena heredera de la new wave, Le Guin no estaba preocupada por los aspectos científicos y técnicos de sus historias, sino por los aspectos sociales, políticos y culturales que constreñían a sus personajes. La exploración y deconstrucción de los roles de género así como los pros y contras de una propuesta política tan controversial como el anarquismo posicionaron a la autora como una de las grandes figuras del género durante esta década.

Sin embargo, la Le Guin de la década de los 80 es más difusa y atrevida, incluso más experimental aunque menos potente. Con EL OJO DE LA GARZA (1983), la autora explora una faceta más experimental y social, una ciencia-ficción sociológica en el que analiza el conflicto entre dos grupos humanos y la resistencia de uno de ellos frente al otro. Es la época de EL ETERNO REGRESO A CASA (1985), una extensa novela de antropología ficción con apenas unos guiños a la ciencia-ficción en donde conocemos todos los detalles de un grupo humano (su lenguaje, su comida, sus canciones, la posición social de sus mujeres) que apenas guarda recuerdos de la civilización tecnológica que desapareció hace siglos. En este contexto, LA ROSA DE LOS VIENTOS (1982) resulta una colección de relatos exclusivos para los fanáticos incondicionales de Le Guin.

Esta antología, ordenada en función de los puntos cardinales, ofrece un amplio catálogo de los intereses de la autora. En ella, el lector encontrará algunos cuentos que complementan las historias supuestamente realistas de PAÍSES IMAGINARIOS (1978) y MALAFRENA (1979); relatos de ciencia-ficción en un tono pulp que buscan desatar el sentido de la maravilla; y, asimismo, narraciones en donde se explora con un ojo antropológico la llegada y organización de grupos humanos en otros mundos. Es necesario recalcar que no se trata de la mejor antología de la autora, y muchos de los relatos son poco conocidos en parte por su falta de potencia o porque apenas y se presentan como esbozos de historias que pudieron haber sido trabajadas y configuradas con mucho más rigor. Pese a ello, los incondicionales de la autora, aquellos con afán por completar la lectura de todos los trabajos que hayan sido traducidos al español, conseguirán satisfacer su curiosidad.

Hay algunos cuentos que llaman poderosamente la atención. En LABERINTOS encontramos a un humano utilizado como animal de laboratorio por un alienígena todopoderoso. Pese a los intentos del humano para entablar una comunicación, el científico que lo estudia es ajeno a sus emociones y lo único que busca es obtener resultados para su incomprensible investigación. En su momento, un crítico feroz sugirió que este cuento trata de Ursula K. Le Guin convertida en ratón de laboratorio, más la seriedad y el estilo de la autora moldean un relato breve digno de atención.

INTRACOM es un cuento poco conocido que requiere urgentemente de nuestra lectura. En una época en que las películas de extraterrestres sufren del síndrome de Idiotas a los que se les infiltró un alien en su nave (ALIEN: COVENANT, 2017; LIFE, 2017), esta historia requiere de una lectura inmediata. Basada en las conversaciones de la tripulación de una nave estelar, y en un tono humorístico como pocas veces hemos visto en la autora, el asunto estriba en cómo se infiltra un alienígena en la nave y cómo la incompetencia de los tripulantes lleva las cosas hacia circunstancias por demás risibles: al final, en lugar de seguir haciendo tonterías en una situación sin remedio, se decide que el intruso siga haciendo de las suyas sin ser molestado.

En el apartado SUR, se cuenta una historia alterna en la que un grupo de mujeres pone por primera vez el pie en el polo sur. Narrado al clásico estilo de un documento perdido que alguien encontró, el relato cuenta los conflictos y vicisitudes de las expedicionarias para llegar a su destino y las circunstancias que llevaron a que el evento no fuera correctamente registrado, de tal forma que en la historia oficial se mencione que un grupo masculino fuese el primero en poner un pie en la Antártida. El reclamo convencido de la autora es claro: muchas de las grandes aventuras de la humanidad han sido efectuadas exclusivamente por hombres.

En resumen, un catálogo de las ideas y estilos de la autora que pese a que cuenta con relatos poco conocidos que requieren pulirse un tanto, ofrece algunas sorpresas para los fanáticos de Le Guin.

© Jorge Armando Romo, (823 palabras) Créditos