VALERIAN Y LA CIUDAD DE LOS MIL PLANETAS
VALERIAN Y LA CIUDAD DE LOS MIL PLANETAS Francia, 2017
Título original: Valerian and the City of a Thousand Planets
Dirección: Luc Besson
Guión: Pierre Christin, Jean-Claude Mézières, Luc Besson
Producción: Luc Besson, Virginie Besson-Silla
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Thierry Arbogast
Duración: 136 min.
IMDb:
Reparto: Dane DeHaan (Mayor Valerian); Cara Delevingne (Sargento Laureline); Clive Owen (Comandante Arun Filitt); Rihanna (Bubble); Ethan Hawke (Jolly the Pimp); Herbie Hancock (Ministro de defensa); Kris Wu (Sargento Neza); Sam Spruell (General Okto-Bar); Alain Chabat (Bob el Pirata); Rutger Hauer (Presidente de la Federación Mundial)

Si algo no puede ocultar Luc Besson es que le chifla el efectismo y el gran espectáculo. Incluso en películas pequeñas como EL GRAN AZUL, conseguía encoger el corazón del espectador con algo a la vez tan simple pero tan abrumador como la masa de océano en la que Jean Reno y Jean-Marc Barr se zambullían más allá de cualquier sensatez.

En esa línea JUANA DE ARCO y, por supuesto, EL QUINTO ELEMENTO dan buena cuenta de la grandiosidad con la que Besson ataca todos sus proyectos. Precisamente, en EL QUINTO ELEMENTO intervino Jean-Claude Mézières, dibujante de Valerian, como diseñador artístico de la producción, algo que alegró la vida del director porque Valerian había sido uno de los iconos de su infancia y uno de los grandes proyectos de su vida era llevarlo a la pantalla.

De hecho, se ha estado hablando durante años sobre la adaptación de Valerian. Aparecido por primera vez en 1967 en la revista Pilote, escrita por el incansable Pierre Christin e ilustrada por el mencionado Mézières. Se narraban las aventuras Valerian y Laureline dos agentes espacio-temporales al servicio del Imperio con la doble posibilidad viajar por los lugares más alejados de la Tierra mediante saltos a través del hiperespacio y también a lo largo del tiempo con un dispositivo incorporado en la misma nave que les permite estar en cualquier lugar y tiempo de nuestro planeta.

En Francia tuvieron gran predicamento, no así en España, donde si bien fue publicada en distintas épocas por Grijalbo y Norma ya en forma de álbum, no tuvo presencia (que yo recuerde) en los tebeos más destacados de la época, como DDT, Jaimito, Tío Vivo o Pumby, que sin embargo si presentaban en sus páginas a Asterix, Michel Tanguy o El teniente Blueberry, no se si por cuestiones de derechos (Michel Tanguy y El teniente Blueberry también eran material de Pilote) o porque los responsables de Bruguera o Valenciana no consideraban adecuadas las aventuras de tan arriesgados aventureros espaciales habida cuenta de la edad de los lectores de estos tebeos. Eso hizo que Valerian se convirtiera más en un personaje de culto que un icono dentro del imaginario colectivo del tebeonauta español.

Quizá por eso no ha sido mucha la expectación que ha despertado la película, si bien era esperada ante la multitud de anuncios sobre su brillantez como espectáculo visual, a lo que realmente hace honor. Todo es brillante en VALERIAN, el color, el vestuario, el atrezzo, hasta los personajes creados por ordenador deslubran visualmente y realmente es una gozada seguir el periplo de Valerian y Laureline por medio universo. Si alguien quería ver un cómic a todo lujo hecho imagen, aquí lo tiene, superando incluso a la también reciente y plomiza GUARDIANES DE LA GALAXIA VOL. 2.

Sin embargo la película tiene problemas con el ritmo. No tanto con el desarrollo del argumento, que en general no tiene agujeros reseñables, como una serie de episodios que no aportan realmente nada a la historia, y cierta falta de querencia de los actores por sus papeles. Sin duda hay química entre Dane DeHaan (Valerian) y Cara Delevingne (Laureline), pero es una química a nivel personal, desacoplada de los personajes. Por un lado la interacción entre ambos resulta muy fluida, pero a la vez parecen olvidarse de Valerian y Laureline y entrar en un juego más personal que profesional, además Cara Delevingne se come a Dane DeHaan. Creo que solo la he visto en esta película y algún que otro anuncio de televisión, así que tampoco tengo claro si es una gran actriz, en realidad su lenguaje corporal es más de modelo de pasarela, pero tiene la virtud de centrar la atención cada vez que aparece en pantalla.

Del resto del reparto, alivios cómicos aparte, se puede decir que también contribuyen a esa atmósfera desconcertante que rodea la película. Clive Owen (el comandante Arun Filitt) no se cree su papel y deambula por la película con cara de malas pulgas pero sin darle credibilidad a su personaje (hay que reconocer que el uniforme que le han enfundado tampoco ayuda), Ethan Hawke y Rihanna, como solo tienen diez minutos para lucirse, y además en uno de esos episodios que directamente sobran, se pasan de histriónicos, contribuyendo a esos saltos de ritmo que hacen tan incómoda la película.

Con todo, no son defectos que hagan de la película una tortura insoportable, en absoluto, VALERIAN es un espectáculo brillante, con escenas formidables, como la del mercado interdimensional o el viaje a las profundidades (que, no obstante, también sobra). Aunque Luc Besson lo hizo mejor en EL QUINTO ELEMENTO, particularmente recomendaría esta película a los padres frikis que quieran iniciar en la ciencia-ficción a sus vástagos. Sorprendentemente VALERIAN es una película relativamente blanca, excepto algún que otro tiroteo y la desternillante escena en la corte de los bulan bator, VALERIAN no desciende a los más insondables y oscuros rincones del alma humana, tampoco hay uso y abuso de la salsa de tomate y, en general, mantiene un tono amable y divertido.

Si Besson consigue recuperarse económicamente (con 200 millones de euros de inversión ha sido la película más cara de la historia del cine francés) está dispuesto ha rodar una segunda parte. Aunque los últimos rumores apuntan a que tendrá que liquidar su productora y venderla casi de saldo.

© Francisco José Súñer Iglesias, (889 palabras) Créditos