EL DÍA DE LA PALOMA
EL DÍA DE LA PALOMA EE. UU.,
Título original: Star Trek TOS: Day Of Dove
Dirección: Marvin Chomsky
Guión: Jerome Bixby
Producción: Gene Roddenberry y Fred Freiberger
Música: Alexander Courage y Fred Steiner
Fotografía: Al Francis
Duración: 51 min.
IMDb:
Reparto: William Shatner (Kirk); Leonard Nimoy (Spock); Deforest Kelley (McCoy); Nichelle Nichols (Uhura); James Doohan (Scott); George Takei (Sulu); Walter Koenig (Chekov); Michael Ansara (Kang); Susan Howard (Mara); David L. Ross (Tte. Johnson); Mark Tobin (Oficial klingon)
Temporada: 3, Episodio: 7, Emitida: 11/01/1968

Sinopsis

Fecha estelar desconocida. La Enterprise responde a una llamada de socorro lanzada desde un planeta, pero al llegar a ese mundo no se encuentra ni rastro de una colonia. Sin embargo, aparecen los klingon, comandados por Kang, quien acusa a la Federación de atacar su nave sin mediar provocación. Klingons y federales acaban a bordo de la Enterprise, y casi enseguida, inexplicablemente, todas las armas de energía del arsenal desaparecen, siendo sustituidas por armas blancas. Federales y klingons comienzan a luchar salvajemente entre sí. Sin embargo, Kirk y Spock no tardan en descubrir que son manipulados por una extraña entidad, que parece alimentarse de las emociones violentas. El capitán intenta convencer al comandante klingon para unir sus fuerzas contra esa criatura.

Abriendo caminos en la reconciliación
Abriendo caminos en la reconciliación

En EL DÍA DE LA PALOMA se critica abiertamente el belicismo sin sentido, y se hace a través del enfrentamiento entre los klingons y la tripulación de la Enterprise, que, sin saberlo, son utilizados por una entidad que sólo busca su propio beneficio. Este ente se alimenta de las emociones negativas de los humanoides, por lo que urde un plan para proporcionarse sustento indefinidamente. Klingons y federales se convierten así en el pienso de una sorprendente criatura espacial, que cultiva el odio irracional entre ellos. Aunque existe una aversión natural entre los miembros de la UFP y los del Imperio Klingon, en esta ocasión los sentimientos de odio y racismo son impuestos y exacerbados por la criatura. Puesto que obtiene su alimento de las emociones violentas, provoca una guerra entre las dos facciones, evitando que se produzcan muertes por razones obvias. Es este hecho, sumado al extraño e irracional comportamiento de sus oficiales, lo que lleva a Kirk a sospechar que allí pasa algo raro. Y cuando descubre la existencia de ese sorprendente ser, no tiene más que sumar dos y dos para llegar a la única conclusión posible. Dispuesto a frustrar los planes de la criatura, Kirk trata de llegar a un acuerdo con Kang, y aunque al principio el klingon no parece estar por la labor, ciertas circunstancias le harán cambiar de opinión, empujándole a hacer causa común con el capitán federal y a enfrentarse con la siniestra entidad.

Bixby­, guionista del estupendo ESPEJO, ESPEJITO, ofrece en EL DÍA DE LA PALOMA una visión descarnada de la guerra y la violencia. En sus propias palabras, quería escribir una historia con la paz como protagonista, que hiciera reflexionar a la audiencia sobre lo que estaba ocurriendo en Vietnam en ese momento. La situación en aquella parte del sudeste asiático se estaba complicando para los Estados Unidos, y cada vez más norteamericanos se cuestionaban el papel de su país en un conflicto tan lejano. Aunque la administración Johnson trató de vender la guerra a los estadounidenses apelando a su patriotismo, la opinión pública mayoritaria era contraria a la intervención americana. De poco sirvieron las pretensiones de Johnson de enmarcarlo todo en el contexto geoestratégico de la contención del comunismo. En general, los norteamericanos abominaban de ideología tan abyecta, pero tampoco veían con buenos ojos una guerra contra un país que no había atacado a los Estados Unidos, y a la que, además, eran enviados los integrantes de las capas sociales más desfavorecidas. En consecuencia, todo lo relacionado con el conflicto vietnamita generaba enorme controversia. Y TOS, aprovechándose de su condición de serie de ciencia-ficción, fue la única producción televisiva que trató, si bien veladamente, tema tan peliagudo. EL DÍA DE LA PALOMA no trata abiertamente sobre Vietnam, pero sí sobre los individuos que se ven inmersos en una guerra para satisfacer intereses espurios, y en ese sentido es un episodio perfecto. Gracias a la consistencia del guión, que incluye uno de los discursos más lúcidos de nuestro admirado capitán, Bixby­ logró pergeñar una de las mejores historias Trek de la última temporada de la serie.

Ya conocemos el talante pacífico y humanista de Kirk, del que ha hecho gala en los 65 episodios anteriores. Pero, además, en este capítulo se ofrece una visión en principio insólita, por lo atípica, de los klingons. Hasta el episodio que nos ocupa, habían sido presentados como guerreros implacables, siempre dispuestos a combatir por cualquier motivo. Sin embargo, a través de Kang, el soldado perfecto que no está dispuesto a rendirse bajo ninguna circunstancia, y que, como todos sus hermanos de raza, adora al dios de la guerra, se demuestra que, llegado el caso, un klingon también puede ser razonable, y negarse a seguir luchando si ello sólo beneficia a un tercero. Al principio se niega a creer lo que dice Kirk, porque le han enseñado a desconfiar de la Federación. Pero cuando la verdad se revela ante sus ojos, no duda en poner fin a la lucha y en aliarse con Jim en contra de la criatura. Porque hasta un klingon necesita un motivo real para luchar.

EL DÍA DE LA PALOMA es un episodio especialmente valorado por los fans, ya que en él se anticipan algunos de los rasgos que caracterizarán a los klingon de TNG. Kang es violento, sí; pero, al mismo tiempo, hace gala de un profundo sentido del honor. El personaje, interpretado por el mismo actor, volvería a aparecer en JURAMENTO DE SANGRE, de DS9.

Vale, no nos los cargamos. Pero que la cena la paguen ellos.
Vale, no nos los cargamos. Pero que la cena la paguen ellos.

Mara es la primera mujer klingon que aparece en Star Trek. Bueno, hay otra en el capítulo, pero prácticamente no tiene relevancia en la historia. La esposa de Kang es una hembra excepcional, orgullosa de su estirpe klingon, pero también de su formación científica, que la lleva a ser la primera en atender a los razonamientos de Kirk, y en comprender que la gente de la Federación no es exactamente a como la describe la propaganda oficial de su pueblo. Es un personaje fascinante, al que Susan Howard dota de gran credibilidad. Es también la primer oficial de Kang, y no deja de llamar la atención que, tanto klingons como romulanos, tengan mujeres en los altos cargos de sus organigramas militares, mientras la Flota Estelar parece aplicar concienzudamente las un tanto absurdas convenciones sociales americanas de los años 60. En toda TOS no se vio ni una mujer como capitán, mucho menos como comodoro o almirante. Caso aparte es el de Número Uno en LA JAULA. Pero, como a los pacatos ejecutivos de NBC y Paramount se les antojaba inconcebible un primer oficial femenino, Roddenberry tuvo que eliminar el personaje. Un despropósito. Menos mal que en la saga fílmica y en TNG se corrigió tal error, y en Voyager tuvimos ya un capitán interpretado por una mujer.

Los efectos especiales tienen la calidad habitual, es decir, son más bien pobres. A pesar de ello, la forma de representar a la entidad alienígena es muy original. Se trata de una especie de esfera luminosa, que varía de color según sea su estado. Cuando se encuentra al máximo de su poder, o sea, cuando está bien alimentada por las emociones negativas humanoides, emite una intensa luz roja, que se va aclarando cuando sus reservas bajan. Por lo demás, dado que la mayor parte del metraje transcurre a bordo de la Enterprise, el capítulo resultó ser uno de los más baratos de la temporada.

Al escribir el guión, Bixby­ tenía en mente a John Colicos, que había aparecido en TENTATIVA DE SALVAMENTO, para protagonizarlo. De hecho, el klingon del episodio era Korr. A Colicos le habría gustado hacerlo, pero se lo impidió el cumplimiento de un compromiso profesional. El actor propuso a Roddenberry que se retrasara el rodaje un par de semanas, y el Gran Pájaro de la Galaxia estuvo a punto de acceder. Pero ya estaba todo dispuesto para la filmación y nada pudo hacerse. De todas formas, Michael Ansara desempeñó perfectamente su función, haciendo de Kang uno de los klingons más populares de la serie clásica.

Kang menciona el tratado de paz de Organia, y todo parece indicar que los cargantes organianos de TENTATIVA DE SALVAMENTO estaban en lo cierto, a juzgar por el final del capítulo, el último de TOS en el que aparecen los klingons, y los acontecimientos posteriores. De hecho, como veríamos en Star Trek VI: AQUEL PAÍS DESCONOCIDO y TNG, la Federación y el Imperio Klingon alcanzaron la paz, que se mantuvo durante más de un siglo, siendo rota por los acontecimientos narrados en EL CAMINO DEL GUERRERO, de DS9. Pero esa es otra historia. De momento, disfrutemos de la última aventura clásica de los klingons. Una auténtica gozada.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.402 palabras) Créditos