ELEMENTAL, QUERIDO DATA
ELEMENTAL, QUERIDO DATA EE. UU., 1988
Título original: Star Trek TNG: Elementary, Dear Data
Dirección: Rob Bowman
Guión: Brian Alan Lane
Producción: Burton Armus
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Edward R. Brown
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Levar Burton (LaForge); Michael Dorn (Worf); Wil Wheaton (Wesley Crusher); Diana Muldaur (Dra. Pulaski); Daniel Davis (Moriarty); Alan Shearman (Lestrade); Biff Manard (Rufían); Diz White (Prostituta); Anne Elizabeth Ramsey (Auxiliar de Ingeniería Clancy)
Temporada: 2, Episodio: 03

Sinopsis

Fecha estelar 42286.3. LaForge y Data recrean en la holodeck una historia de Sherlock Holmes, donde el androide interpreta al detective y Geordi al doctor Watson. Como Data conoce todos los relatos que Conan Doyle dedicó a Holmes, la experiencia es frustrante para LaForge. Siguiendo un consejo de la doctora Pulaski, que decide unirse a ellos en otra aventura detectivesca, para probar sus teorías acerca de la capacidad del androide, LaForge pide al ordenador que invente un caso holmesiano con un adversario que pueda derrotar a Data.

El holográfico Moriarty
El holográfico Moriarty

Este es uno de los episodios más aclamados por los fans, pues combina a la perfección, recurriendo a las increíbles capacidades del simulador holográfico, una historia de Data con el fascinante mundo de Sherlock Holmes, el detective surgido de la fecunda pluma de Sir Arthur Conan Doyle a finales del siglo XIX.

Es también una especie de continuación de EL GRAN ADIÓS, capítulo de presentación de la holodeck, donde el teniente McNary se mostró desolado cuando Picard le explicó que no existía, que sólo era un programa holográfico. En ELEMENTAL, QUERIDO DATA se va más allá, presentando una criatura holográfica que es consciente de su existencia, posee la capacidad de pensar por sí misma e interactuar con su entorno, y en consecuencia está viva. Este ser ha sido creado por el ordenador de la nave, ya que la única manera de que alguien pueda vencer a Data es que posea idénticas capacidades. De modo que la computadora crea el programa holográfico Moriarty, facilitándole el acceso a su memoria central. El resultado, como se ha dicho, es una forma de vida holográfica que enseguida toma las riendas de su destino y pone a la Enterprise en una apurada situación.

Moriarty fue concebido por Conan Doyle como el igual y el opuesto de Sherlock Holmes, un genio del mal con una inteligencia tan privilegiada como la del sagaz detective. El ordenador programa al Moriarty holográfico con las mismas características más otras muchas adicionales. Esto provoca que tome conciencia de su existencia apenas es activada la holodeck, y aunque al principio parece un tanto confundido con lo que está ocurriendo, muy pronto se hace cargo de la situación y empieza a actuar. El punto de inflexión, el instante en el que se le revela parte de la realidad, es cuando ve a Geordi llamar al arco de control de la holodeck. A partir de ese momento, Moriarty toma la iniciativa, y su primer paso es raptar a la doctora Pulaski para obtener información. Data y LaForge encuentran la guarida de Moriarty, y las cosas se complican cuando el androide se percata de que éste no actúa como un personaje holográfico. Moriarty dibuja algo en un papel y se lo entrega a Data, el cual sale disparado en busca del capitán. El dibujo es, ni más ni menos, que una representación de la Enterprise.

Asumido ya que la computadora ha creado un ser vivo holográfico, se impone actuar, porque Moriarty, de alguna manera, se ha hecho con el control no sólo de la holodeck, sino de una parte de la nave. Así pues, Picard toma cartas en el asunto y se entrevista con la criatura holográfica. Moriarty sólo quiere su propia existencia fuera de la holodeck, pero Picard se sincera con él, y consigue convencerle de que, aunque esté vivo, sólo puede existir en la sala de hologramas. El capitán se ve obligado a asumir la peculiar naturaleza de esa nueva forma de vida, y le promete que, si devuelve el control de la nave a la computadora central, él hará todo lo posible por encontrar un modo de que pueda existir fuera de la holodeck. Mientras llega ese momento, el programa holográfico permanecerá suspendido y archivado en la memoria del ordenador. Moriarty accede, porque no hay otra solución, y de este modo Jean - Luc logra resolver el problema.

Data y LaForge echándose unas risas
Data y LaForge echándose unas risas

Como era habitual en TNG, la historia original sufrió varios cambios. En un primer texto, Picard se daba cuenta de que, si el papel con el dibujo de la Enterprise podía salir de la holodeck, Moriarty también. El capitán tenía que mentirle para hacerle desaparecer, pero Roddenberry alteró el guión, dando paso a la conclusión que conocemos. Se trata de una resolución muy acertada, en consonancia con el espíritu de TNG, que es similar pero, en algunos aspectos, muy diferente del de TOS. En la serie clásica, Kirk, mucho más expeditivo y quizás algo menos escrupuloso que Picard, no hubiera dudado en engañar a Moriarty para salvar su amada Enterprise.

El diseño de producción, obra de Richard D. James, es de lo mejor, y estuvo nominado a un Premio Emmy. Durinda Rice Woods, responsable del estupendo vestuario, también fue nominada por su espléndida labor. Las calles del Londres decimonónico están muy bien representadas, y algunas escenas son auténticos cuadros holmesianos, dignos de las pinturas de Sidney Paget. Por otra parte, las interpretaciones de Spiner y Burton son superiores, en especial la del primero, que podría muy bien encarnar a Holmes en una serie de televisión, alcanzando los mismos niveles de calidad que Basil Rathbone, Peter Cushing, Jeremy Brett o cualquier otro de los magníficos actores que han dado vida al insigne detective.

Se pensaba que los derechos del personaje de Sherlock Holmes habían pasado a ser de dominio público. No era así, e inmediatamente después de la emisión de este episodio, los herederos legales de Conan Doyle demandaron a la Paramount, con la que también pleitearon por el uso que se hizo del personaje en el film EL SECRETO DE LA PIRÁMIDE (YOUNG SHERLOCK HOLMES, Barry Levinson, 1985). Sherlock Holmes nunca más volvería a aparecer en TNG, una verdadera pena, porque Brent Spiner estaba que se salía como el genial detective.

El universo de Holmes no es incompatible con la ciencia-ficción. De hecho, el mismísimo Isaac Asimov, gran amigo de Roddenberry, publicó SHERLOCK HOLMES A TRAVÉS DEL TIEMPO, interesantísima recopilación de historias sobre el personaje, en la que se incluía su relato EL CRIMEN DEFINITIVO, que trataba sobre la verdadera significación de la tesis de James Moriarty La dinámica de un asteroide. Aprovecho para recomendar la lectura de tan sugestivo libro a quien no lo conozca.

ELEMENTAL, QUERIDO DATA elevó el listón de los episodios producidos para la segunda temporada. Aunque hubo bastantes fiascos, como el desastroso SELECCIÓN NO NATURAL, poco a poco TNG iría mejorando tanto en calidad visual como argumental, y a partir de la tercera temporada despegaría fulgurantemente, hasta alcanzar e incluso superar a la mítica TOS.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.084 palabras) Créditos