CONSPIRACIÓN
CONSPIRACIÓN EE. UU., 1988
Título original: Star Trek TNG: Conspiracy
Dirección: Cliff Bole
Guión: Tracy Tormé sobre su propio argumento
Producción: Gene Roddenberry y Maurice Hurley
Música: Jerry Goldsmith y Ron Jones
Fotografía: Edward R. Brown
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (LaForge); Michael Dorn (Worf); Wil Wheaton (Wesley Crusher); Henry Darrow (Almirante Savar); Ward Costello (Almirante Quinn); Robert Schenkkan (Teniente-Comandante Dexter Remmick); Ray Reinhardt (Almirante Aaron); Jonathan Farwell (Capitán Walker Keel); Michael Berryman (Capitán Rixx); Ursaline Bryant (Capitán Tryla Scott)
Temporada: 1, Episodio: 24

Sinopsis

Fecha estelar 41775.5. Picard es misteriosamente requerido por otros tres prestigiosos capitanes de la Flota Estelar para que se reúna con ellos. Sus colegas le hacen partícipe de una conspiración que, presumiblemente, se está fraguando en el Alto Mando y contra la que están dispuestos a luchar. Al principio Picard no parece creerles, aunque se aviene a hacer algunas averiguaciones, porque recuerda muy bien los temores que le reveló tiempo atrás el almirante Quinn. La Enterprise se aproxima a la Tierra y Picard se transporta al cuartel general de la Flota, donde descubre que varios almirantes están poseídos por entidades alienígenas.

Picard no se fía. Ya sabemos que no tiene un pelo de tonto.
Picard no se fía. Ya sabemos que no tiene un pelo de tonto.

He aquí uno de los mejores episodios de Star Trek, no sólo de TNG, sino de toda la franquicia. El carácter inequívocamente pulp de su argumento entronca con lo mejor del cine de ciencia-ficción de Serie B de los años 50, en especial con LA INVASIÓN DE LOS LADRONES DE CUERPOS (INVASION OF THE BODY SNATCHERS, Don Siegel, 1956) y QUATTERMAS II (Ídem, Val Guest, 1957), memorables cintas con las que este capítulo guarda muchas similitudes.

En MAYORÍA DE EDAD vimos cómo un atribulado almirante Quinn confesaba a Picard sus temores de que en las altas esferas de la Federación se estuviera fraguando una conspiración, cuyo objetivo sería la destrucción de la Unión Federal de Planetas y todo lo que representa. Pues bien, en este episodio Picard comprueba que tal conspiración existe, y que es mucho más terrible de lo que Quinn temía, porque no se trata de unos mandos militares que maniobran en la sombra para obtener poder, sino de la encubierta avanzadilla de una invasión alienígena. Incluso Quinn ha sido poseído por una criatura extraterrestre, y se transporta a la Enterprise dispuesto a ir asimilando, por así decirlo, a los oficiales de mando de la nave, empezando por la doctora. Claro que las cosas no salen como el ser que le domina esperaba. Mientras tanto, en la Tierra, Picard debe enfrentarse a los miembros del Alto Mando, todos ellos dominados por esas extrañas y peligrosas entidades.

CONSPIRACIÓN marcó un antes y un después en el devenir de TNG, pues tras él ya nunca volvería a parecer el universo futurista Trek tan estable y seguro. La tónica general de la serie, marcada salvo excepciones muy puntuales por finales felices y esperanzadores, cambió totalmente. Por otra parte, la inquietud que emana del episodio se magnifica gracias al final abierto del mismo, que prometía una terrorífica e interesante continuación que, por desgracia, no veríamos. En las seis temporadas restantes no se volvería a mencionar el asunto, lo cual no deja de ser muy decepcionante, porque CONSPIRACIÓN podría haber dado origen a una trama argumental que, desarrollada en varias entregas, como la de los temibles Borg, podría haber dado mucho juego en TNG.

El invasor extraterrestre. Todo un Adonis.
El invasor extraterrestre. Todo un Adonis.

Como era habitual, el argumento original era muy distinto. Se trataba más bien de una historia de política ficción, que guardaba cierto parecido con SIETE DÍAS DE MAYO (SEVEN DAYS IN MAY, John Frankenheimer, 1964). Roddenberry, que no creía posibles tales hechos en el siglo XXIV, desechó la idea y encargó a Tormé que escribiera un relato más acorde con el espíritu de la ciencia-ficción clásica. El resultado fue este estupendo capítulo, que nos retrotrae a lo mejor del pulp y que se convirtió, como ya he apuntado, en el favorito de millones de trekkies.

CONSPIRACIÓN también es importante por mostrar por primera vez en TNG un personaje vulcaniano de cierto empaque e importancia, el almirante Savar encarnado por Henry Darrow. Robert Schenkkan vuelve a interpretar a Remmick, y Ward Costello al almirante Quinn.

Frakes tuvo una desagradable experiencia durante el rodaje. En la escena del banquete se utilizaron unos boles repletos de gusanos vivos, que en los primeros planos, cuando los personajes los comían, eran sustituidos por galletas de arroz. Frakes, dispuesto a darle más realismo a una toma, cogió entre sus dedos uno de los gusanos y lo sostuvo sobre su boca abierta. Por desgracia, el bichejo se le escurrió de entre los dedos y acabó... en el estómago del actor, para regocijo de los asistentes y náuseas del pobre Jonathan.

En CONSPIRACIÓN hay mucha acción y suspense, siendo como una bocanada de aire fresco en el marco de una producción caracterizada por unas historias básicamente reflexivas. La atmósfera inquietante, desasosegadora, sumada al inteligente desarrollo del argumento, hacen de él uno de los más destacados episodios de todo el vastísimo universo de ficción Trek. Disfrutadlo. Seguro que lo veréis más de una vez.

© Antonio Quintana Carrandi, (751 palabras) Créditos