PROYECTO 40
PROYECTO 40 Frank Herbert
Título original: Hellstrom´s Hive
Año de publicación: 1973
Editorial: Emecé
Colección: Ciencia-ficción nº 16
Traducción: Thamara Hormaechea
Edición: 1976
Páginas: 291
ISBN:
Precio: Descatalogado
Comentarios de: Armando Parva

Por lo que he leído, Herbert se inspiró en una película de 1971 THE HELLSTROM CHRONICLE, dirigida por Walon Green. Debió verla poco después de su estreno y tuvo un gran impacto en él. Se trata de un docudrama en el que se describe los aspectos en que los insectos son superiores a los humanos y se predice que, seguramente, serán los dueños de la Tierra cuando la humanidad se haya extinguido.

PROYECTO 40 cuenta como una agencia gubernamental estadounidense ultra secreta intercepta cierta información vinculada a Nils Hellstrom (nombre que Herbert tomó prestado del docudrama), un conocido entomólogo. La agencia se lanza a investigar y el extraño experimento que encuentran en las instalaciones del rancho perdido de Hellstrom es escalofriante: una colmena humana habitando una enorme red de túneles bajo el suelo, con una organización inspirada en insectos sociales como las hormigas o las abejas. Todo se administra de la manera más eficiente, por ejemplo, cuando un individuo muere se envía a unos tanques especiales en el que se echa todo el material orgánico para ser reciclado.

La narración se alterna entre los puntos de vista de Hellstrom y los de algunos agentes secretos, y cada parte piensa que la otra es una amenaza. La diferencia es que la agencia cree que la solución es la destrucción total de la colmena, mientras que la colmena cifra su futuro en la expansión, creando una colonia tras otra y asimilando los individuos del mundo exterior que tengan características genéticas interesantes.

En cierto modo la colmena tiene un aire al mundo feliz de Huxley, con sus castas inducidas químicamente. Hay trabajadores privados de voluntad propia, científicos estériles con cuerpos ridículos pero intelecto sobrehumano, cargadores sin casi inteligencia, pero capaces de levantar enormes pesos, etc. La colmena es esencialmente un mundo extraño con su propia filosofía y objetivos.

Como es habitual en las novelas de Herbert, la situación es ambigua y la división entre buenos y malos, no es muy marcada, si nos olvidamos de los Harkonnen, claro. La principal diferencia es la sociedad policial que imagina para los Estados Unidos, donde la democracia es fingida y los ciudadanos son vigilados constantemente, y la colmena, en la que lo que importa es el colectivo, y cuando alguien es considerado defectuoso, se le envía a los tanques sin piedad. Ninguna de las dos perspectivas es asumible por nuestra sociedad actual, por lo que se hace un tanto difícil decantarse por un bando u otro, aunque evidentemente la colmena sea menos humana que sus contrincantes.

Herbert hace un muy buen trabajo explicando en detalle cómo funcionaría su sociedad imaginada, juega con sus temas más queridos: ecología, eugenesia (crianza selectiva para propósitos concretos) y condicionamiento social, como ya vimos en DUNE. Sus personajes son bastante planos, pero la colmena es minuciosamente detallada. Hubiera sido fácil hacer de ella una parábola política, pero ni siquiera se insinúa. Como digo, varios aspectos de la sociedad de la colmena son inaceptables, pero tampoco hace una valoración moral sobre ello.

Lo que hecho en falta es un final concluyente. A lo largo del libro se mantiene cuidadosamente el equilibrio entre la simpatía por la colmena y el rechazo hacia su naturaleza despiadada. Ambas partes buscan una ventaja para imponer sus objetivos, pero ninguna parece estar en condiciones de lograrla. Se libran batallas, se desvelan secretos pero nada se resuelve realmente. Si a esto le añadimos que la mayoría de los personajes, por no decir todos, son esencialmente planos, PROYECTO 40 se puede definir simplemente como una novela de ideas.

© Armando Parva, (589 palabras) Créditos