SUELO HABITADO
Star Trek TNG: SUELO HABITADO EE. UU., 1987
Título original: Star Trek TNG: HOME SOIL
Dirección: Corey Allen
Guión: Karl Guers, Ralph Sanchez y Robert Sabaroff sobre su propio argumento
Producción: Gene Roddenberry y Maurice Hurley
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Edward R. Brown
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Gates McFadden (Dra. Crusher); Marina Sirtis (Troi); Levar Burton (LaForge); Michael Dorn (Worf); Denise Crosby (Yar); Wil Wheaton (Wesley): Walter Gottel (Director Kurt Mandi); Elizabeth Lindsey (Louisa Kim); Gerard Prendergast (Bjorn Benson); Mario Roccuzzo (Arthur Malencon); Carolyne Barry (Ingeniero)
Temporada: 1, Episodio: 17

Sinopsis

Fecha estelar 41463.9. La Enterprise arriba a Velara III, con el fin de comprobar cómo se encuentran los científicos que están procediendo a terraformar el planeta. A poco de llegar los federales, uno de los terragenetistas muere, al parecer accidentalmente, por las descargas de una perforadora phaser. Mientras investiga el supuesto accidente, la misma perforadora está a punto de destruir a Data. Las posteriores averiguaciones revelan que los terraformistas están dañando una extraña forma de vida inorgánica desconocida hasta entonces, que toma el control de la Enterprise, declarando la guerra a la Humanidad.

Un curioso artefacto
Un curioso artefacto

SUELO HABITADO es un ejemplo de la dejadez de ciertos guionistas de Star Trek TNG, sobre todo durante la primera temporada. Sorprende que Roddenberry dejara pasar algo así, porque este episodio atenta gravemente contra la sacrosanta continuidad, que presumiblemente es una de las características más cuidadas en Star Trek. Por las razones que fuesen, el caso es que el episodio pasó, y obviamente cabreó bastante a los trekkies más ortodoxos, los que se habían forjado con la estupenda TOS.

No es que SUELO HABITADO sea un mal capítulo; al contrario, la historia es bastante buena. Pero una pequeña pifia de los guionistas lo echa todo a perder, y es la actitud de Picard y los suyos ante el descubrimiento de esa extraña forma de vida, esa especie de cristales de silicio que poseen una inteligencia colectiva. De acuerdo: son entidades fascinantes. Pero no resulta creíble la estupefacción de los protagonistas, ya que una forma de vida inorgánica similar, la Horta, ya había sido descubierta por Kirk en EL DIABLO EN LA OSCURIDAD. La que aparece en SUELO HABITADO es algo distinta de la Horta, pero básicamente es una forma de vida basada en el silicio. Por tanto, resulta increíble y hasta risible que todos se sorprendan tanto ante semejante descubrimiento.

De todas formas, si se pasa por alto tan notable fallo de continuidad, se puede disfrutar moderadamente del episodio, bien dirigido por Corey Allen.

De los actores invitados, el único algo conocido es Walter Gottel, secundario en la saga fílmica de James Bond 007, donde encarnó al villano de Spectra Morzeny en DESDE RUSIA CON AMOR (FROM RUSSIA WITH LOVE, Terence Young, 1963), y al general Gogol en LA ESPÍA QUE ME AMÓ (THE SPY WHO LOVED, Lewis Gilbert, 1977), MOONRAKER (Ídem, Lewis Gilbert, 1979), SÓLO PARA SUS OJOS (FOR YOUR EYES ONLY, John Glen, 1981) y ALTA TENSIÓN (THE LIVING DAY LIGHTS, John Glen, 1989).

En definitiva, SUELO HABITADO es uno de esos episodios estropeados por un guión poco cuidadoso. Como siempre, la función se salva gracias a la magnífica interpretación de Spiner como Data. Sólo por eso, ya merece la pena verlo, aunque no sea nada del otro jueves.

© Antonio Quintana Carrandi, (455 palabras) Créditos