MIDNIGHT SPECIAL
MIDNIGHT SPECIAL EE. UU., 2016
Título original: Midnight Special
Dirección: Jeff Nichols
Guión: Jeff Nichols
Producción: Sarah Green, Brian Kavanaugh-Jones
Música: David Wingo
Fotografía: Adam Stone
IMDb:
Reparto: Michael Shannon (Roy); Joel Edgerton (Lucas); Kirsten Dunst (Sarah); Adam Driver (Sevier); Jaeden Lieberher (Alton); Bill Camp (Doak); Scott Haze (Levi); Sam Shepard (Calvin Meyer); Paul Sparks (Agentee Miller); David Jensen (Elden)

Película rara porque la premisa fundamental (están entre nosoootrooos... sean quienes sean) está tan traída por los pelos que casi mejor no pensar en ella. Sin embargo, su desarrollo en forma de road-movie y película de gángsters (aunque no lo sean) si que está más que bien construida.

En un principio todo parece ir de sectas, renegados y pistoleros. Efectivamente, Roy (Michael Shannon), ayudado por su amigo Lucas (Joel Edgerton) huyen carretera adelante como alma que lleva el diablo acompañados de Alton (Jaeden Lieberher), hijo de Roy, al que han raptado, o rescatado más bien, de las garras de El Rancho, la secta que dirige férreamente el reverendo Meyer (Sam Shepard) Por supuesto, esto no le sienta muy bien al reverendo que envía a dos acólitos, Doak (Bill Camp) y Levi (Scott Haze) en su busca y captura. Por todos los medios necesarios.

Pero la cosa se complica. Los salmos de los miembros de El Rancho no pueden ser más extraños. No estrafalarios, extraños. Series de cifras y letras aparentemente sin sentido pero que se recitan con sistemático fervor. Eso no es todo, el FBI también hace arrollador acto de presencia porque Alton ha despertado el interés del Gobierno por motivos bastante escalofriantes. La película transcurre entonces con Roy, Lucas y Alton corre que te corre carretera adelante perseguidos por Doak y Levi y acosados por toda la maquinaria del Estado.

En el camino piden ayuda de algún que otro renegado de la secta y de Sarah, la madre de Alton, que resulta ser ¡ Mari Jane! de nombre artístico Kirsten Dunst. Sip, la novia del Spiderman Tobey Maguire. Roy y Sarah han tenido sus más y sus menos en el pasado pero las cuitas de su pequeñín les van a reunir de nuevo. A partir de ese momento la peli se vuelve algo pastelosa en plan la familia que huye unida permanece unida y bla, bla, bla. No es empalago puro, puesto que Jeff Nichols es capaz de no caer en esa trampa y utiliza hábilmente el encuentro, amarguras familiares aparte, para dar un nuevo impulso a la huida.

Todo esto está bien relatado, a su ritmo justo y con un trabajo actoral que da la justa impresión de un grupo de personajes enfrentados a empresas para las que no están preparados, como bien dice Doak cuando junto a Levi están a punto de interrogar a la abuela de Alton Yo soy electricista, titulado en dos estados ¿qué se yo de estas cosas? A veces nos piden que hagamos cosas que nos superan. Todos los personajes se guían por esa premisa excepto, naturalmente, los agentes del Gobierno, con la excepción de Sevier (Adam Driver), analista de la NSA que demuestra gran empatía por Alton y es elegido por éste como interlocutor avanzado.

Lo que ya no encaja tan bien es la particular naturaleza del chico en base a su desconcertante origen. En un principio parece un mutante vulgar y corriente. Es fotófobo, no aguanta el Sol, y su reacción ante el es, digamos, imprevisible. De alguna forma, todos los que tienen que ver con él se ven transportados en éxtasis cuando tienen la oportunidad de cruzar su mirada. También es una antena rampante. Lo coge todo: radio, satélite, wi-fi, y hasta la TDT, si se pusiera a ello. Si con eso no basta, es capaz de descifrar esas comunicaciones en tiempo real. Lógica pues la preocupación de los chicos del Gobierno.

El problema es que la explicación que propone Jeff Nichols a tales superpoderes es tan desaforada, con tan poca lógica, que no termina de encajar con el resto de la historia. No voy a decir que el origen de los poderes de los X-Men sea más racional, pero no se busca el birlibirloque como es el caso, al menos hay una explicación razonada, no un porque si. Vale, se trata de una película de ciencia-ficción, o eso parece, y los sucesos extraordinarios deberían ser el santo y seña, pero incluso en una narración de este estilo se pide una cierta coherencia a nivel global. No es el caso. El origen de Alton parece una solución apresurada, una idea que en apariencia parece genial pero que ni recurriendo a la indulgencia que se suele aplicar en estos casos resulta creíble. En LOS ELEGIDOS, otra reciente película de sucesos extraños, al menos los extraterrestres coprotagonistas entran dentro de la lógica del relato. No parecen especialmente listos ni discretos, pero al menos son el argumento. En el caso de MIDNIGHT SPECIAL qué sea o de dónde venga Alton es realmente irrelevante, no deja de ser la excusa de Jeff Nichols para lanzar a todo el mundo carretera adelante, cuestión está que maneja admirablemente y que hace de la película algo realmente a tener en cuenta.

Una excusa con los pies más pegados en la tierra, por no hablar que más barata, hubiera funcionado mucho mejor, y probablemente, habría hecho transcender la película más allá de la Serie B lujosa a la que ha sido relegada.

En resumen, buena película, mala ciencia-ficción.

© Francisco José Súñer Iglesias, (1.105 palabras) Créditos