LOS ELEGIDOS
LOS ELEGIDOS EE. UU., 2013
Título original: Dark Skies
Dirección: Scott Stewart
Guión: Scott Stewart
Producción: Jason Blum
Música: Joseph Bishara
Fotografía: David Boyd
Duración: 97 min.
IMDb:
Reparto: Keri Russell (Lacy Barrett); Josh Hamilton (Daniel Barrett); Dakota Goyo (Jesse Barrett); Kadan Rockett (Sam Barrett); J.K. Simmons (Edwin Pollard); L.J. Benet (Kevin Ratner); Rich Hutchman (Mike Jessop); Myndy Crist (Karen Jessop); Annie Thurman (Shelly Jessop)

Los extraterrestres tienen muchas formas de invadir la Tierra, con variantes, se pueden identificar al menos cuatro métodos principales. Primeramente están las invasiones a saco y fuego de toda la vida. Llegan los extraterrestres en sus naves gigantescas en plan Atila, rey de los hunos, y arrasan con todo lo que encuentran a su paso. H. G. Wells, con LA GUERRA DE LOS MUNDOS, fue el precursor de estos asaltos salvajes inspirándose, claro está, en actividades similares muy estudiadas en la historia. No suelen tener mucho éxito. Finalmente, por unas cosas y otras, los esforzados terrestres acaban expulsando a los invasores de una patada en su culo alienígena.

Otros extraterrestres son más astutos. En vez de llegar berreando y disparando láseres a derecha e izquierda aterrizan diciendo que son bueeenos, como un E. T. cualquiera, pero en el fondo su corazón es negro como el carbón, todo es un engaño, y antes de que los confiados terrestres se den cuanta resulta que ya son los amos del lugar. Ya lo vimos en las televisivas V y Tierra: conflicto final. Más sibilinos todavía son los que llegan de tapadillo y van abduciendo vía esporas o bicharracos asquerosos a los terrestres hasta hacerse con el control de todas las instituciones, Heinlein ya lo advirtió en AMOS DE TÍTERES, y Jack Finney con LOS LADRONES DE CUERPOS. No hay que bajar la guardia.

Luego están los que llegan pero no invaden. Los hay que vienen como refugiados, como ya nos contaron Neill Blomkamp en DISTRITO 9, o Graham Baker en ALIEN NACION, y también los que llegan pero solo de cachondeo o a mirar, como describió Fredric Brown en MARCIANO, VETE A CASA. Acaban siendo un problema para la convivencia y provocan... ¡la xenofobia entre la población!

Un último grupo son los que llegan, se esconden, miran, se les ve, pero no se les ve, no está muy claro que hacen aquí, parecen interesados en algo pero no está muy claro en qué, a veces parecen buenos, a veces malos... se les para fácilmente a base de deux ex machina, y al final lo único que consiguen es volver paranoicos a todos los espectadores. Abducidos y Expediente X describieron, cada una a su modo, esa situación.

LOS ELEGIDOS pertenece a este grupo. El de extraterrestres inescrutables que en vez de plantar banderas y tomar posesión, se dedican a jugar al escondite y hacer experimentos con la gente, o eso se cree, porque tras secuestrar a sus víctimas con gran ruido y parafernalia no se vuelve a saber nada de éstas. O casi.

En este caso la afortunada es la familia Barrett, tocada por la crisis y con problemas familiares. Daniel y Lacy (sip, ¡es Felicity! quiero decir, Keri Russell) andan un poco a la greña porque el estudio de arquitectura donde trabajaba Daniel ha cerrado y este ya lleva tiempo en el paro, con lo que el ambiente en casa es más bien espeso. Por si eso fuera poco, la adolescencia de Jesse, el hijo mayor, se está complicando; frecuenta gente poco recomendable, olfatea el alcohol, huele el humo de los porros, toca pelo cuando le dejan, vamos, que está en plena iniciación pero en plan rebeldón. Pese a ello protege a Sam, su hermano pequeño, como si en ello le fuera la vida.

Esta idílica situación se fractura cuando empiezan a pasar cosas raras en la casa de los Barrett. Alguien roba comida, alguien hace esculturas extrañas con él menaje de la cocina, alguien conecta y desconecta las alarmas cuando le da la gana, los animales se comportan raro en las cercanías de la casa, los Barrett se comportan raro dentro y fuera de la casa. Desesperados deciden consultar a un experto que les asegura que están siendo objeto de mobbing alienígena.

La película funciona mejor como obra de suspense que como película de extraterrestres. Los misterios y sucesos extraños se van desarrollando a un ritmo muy correcto, sin precipitación, involucrando por igual a toda la familia haciéndoles caer poco a poco en la paranoia y la desesperación.

En cuanto a los extraterrestres... no por inescrutables deben comportarse como majaderos, que es lo que hacen en todo momento. Si andas de tapadillo en la Tierra y quieres abducir a alguien, lo abduces discretamente, pero no montando un circo para que se entere todo el vecindario. Aunque claro, en el pueblo de los Barrett, digo yo que infectados por el virus de la majadería extraterrestre, nadie parece caer en la cuenta que las cosas raras que les pasan son ¡raras! ¡de verdad! y empiezan a darle vueltas a eso del maltrato doméstico, etc. etc. Aunque, obviamente, si los alienígenas hubieran sido medianamente sensatos nos hubiéramos quedado sin película.

En resumen, una película que en España pasó sin pena ni gloria, y no tengo claro si se llegó a estrenar en salas (en algún festival creo que si), pero que se deja ver sin problemas. Está en ese extraño estado intermedio entre telefilm de presupuesto sobrado y película pequeña, su reparto, conocido sobre todo por sus apariciones televisivas, refuerzan todavía más esa sensación.

Por cierto, allá por los años 90 hubo una serie también titulada Dark Skies, (título original de LOS ELEGIDOS) que también iba de sibilinas invasiones extraterrestres, misterios y conspiraciones, aunque su carácter no era familiar, como en este caso.

© Francisco José Súñer Iglesias,
(888 palabras) Créditos