TRAMPA
Star Trek TNG: TRAMPA EE. UU., 1989
Título original: Booby Trap
Dirección: Gabrielle Beaumont
Guión: Ron Roman, Michael Piller y Richard Danus
Producción: David Livingston
Música: Jerry Goldsmith y Trevor Jones
Fotografía: Marvin Rush
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data): Gates McFadden (Crusher); Marina Sirtis (Troi); Levar Burton (LaForge); Michael Dorn (Worf); Will Wheaton (Wesley); Whoopy Goldberg (Guinan); Colm Meaney (O´Brien); Susan Gibney (Dra. Leah Brahms); Albert Hall (Capitán Galek Dar); Julie Warner (Christy Henshaw)
Temporada: 3, Episodio: 06

Sinopsis

Fecha estelar 43205.6. La Enterprise, respondiendo a una llamada de socorro, llega a las proximidades de Orelius IX, a un campo de asteroides donde mil años atrás se enfrentaron en una cruenta batalla los promellian y los menthar, y encuentra un antiquísimo crucero promellian prácticamente intacto. Fascinado, Picard decide explorar la antigua nave, tras lo cual ordena que la Enterprise prosiga su viaje. Pero el viejo navío promellian sucumbió a una trampa que todavía sigue activa, y la nave federal comienza a ser afectada por la misma y a perder energía. La situación es desesperada, y LaForge, que debe encontrar una manera de eludir la trampa para salvar la Enterprise, recrea en la holodeck el diseño original de las naves clase Galaxy y a la diseñadora de sus sistemas de propulsión, la doctora Leah Brahms.

LaForge y la doctora Leah Brahms
LaForge y la doctora Leah Brahms

Geordi LaForge fue uno de los personajes fijos de TNG más apreciados por los fans, por lo que resulta un tanto sorprendente que los trekkies tuviéramos que esperar hasta la tercera temporada para verle como protagonista principal de un capítulo. La espera valió la pena, porque TRAMPA es un episodio redondo, en el que Levar Burton realizó una de sus mejores interpretaciones de toda la serie. Ante los buenos resultados de este capítulo, LaForge adquiriría un protagonismo más relevante en episodios como EL ENEMIGO, EL HIJO DE LA GALAXIA (secuela del que nos ocupa), CRISIS DE IDENTIDAD, EL OJO DE LA MENTE, LA PRÓXIMA FASE o AQUIEL.

La trampa en que se ve atrapada la Enterprise es la excusa argumental perfecta para tratar uno de los temas más recurrentes de TNG, el de un problema aparentemente insoluble que amenaza la nave, y también una de las cuestiones más criticadas por aquellos fans que sentían una simpatía especial por Geordi LaForge: sus penosas relaciones con el sexo opuesto. En principio, Geordi se nos antoja un buen partido para cualquier mujer. Es atractivo sin resultar empalagoso, con el punto justo de virilidad, inteligente, educado y sensible, que no sensiblero. Es, además, uno de los mejores ingenieros de la Flota Estelar. En teoría, debería llevarse a las mujeres de calle, no en vano Burton está considerado como uno de los hombres más guapos e interesantes de TNG. Sin embargo, dejando aparte su casi anecdótico flirteo con Tasha Yar en la primera temporada, es posiblemente el personaje masculino que peor suerte ha tenido con las mujeres a lo largo de toda la serie. Parece ser que tal cosa no agradaba a sus numerosos fans, entre los que se contaban no pocas féminas, y la productora recibió muchas cartas quejándose de la falta de aventuras románticas en la vida de Geordi. Quizá por esto se escribió este episodio para él. Sea como fuere, el caso es que en TRAMPA LaForge, tras un intento fallido de cortejar a la bella pero un tanto insulsa Christy, logra encontrar a una mujer con la que congenia a las mil maravillas. El problema es que dicha mujer es una recreación holográfica.

El Simulador Holográfico Ambiental y las posibilidades que ofrece siempre me han fascinado. En el capítulo que nos ocupa, y ante la complejidad del problema al que debe hacer frente, LaForge concluye que el mejor modo de resolverlo es recreando en la holodeck el laboratorio de la doctora Brahms, artífice de los motores de la Enterprise. Pero esto no parece suficiente, y a los requerimientos de Geordi el ordenador responde creando una réplica holográfica de Leah Brahms para que interactúe con el ingeniero jefe. LaForge se queda gratamente sorprendido ante la belleza de la mujer, pero pronto se percata de que la recreación es demasiado... fría. La computadora se ha limitado a reproducir una imagen de la doctora Brahms, pero carente por completo de cualquier atisbo de humanidad. Geordi, pensando quizá que podrían interactuar más fácilmente si ella pareciera un poco más real, pide al ordenador que añada al programa de Leah Brahms los datos de su perfil personal que obran en los archivos de la Flota. El resultado es un programa que semeja recrear a la perfección a la verdadera Leah, pues además de los inmensos conocimientos técnicos de la mujer original, la Leah recreada se muestra cálida, cercana y comprensiva.

El mayor defecto de Geordi es su inseguridad con las mujeres, de la que tuvimos un buen ejemplo en el prólogo del episodio, y encontrarse frente a una chica como Leah le fascina. No nos equivoquemos: sabe que lo que tiene ante sí es un holograma, una proyección luminosa tridimensional rodeada por un campo de fuerza que le da apariencia de solidez, y que en realidad no está hablando con Leah, sino con la computadora central de la nave. Pero su relación con el sexo opuesto es tan frustrante, que se deja llevar por la ilusión y disfruta plenamente de los momentos que pasa con la Leah holográfica, con la que se compenetra e interactúa a la perfección. Pero, a pesar de todo, en ningún momento pierde ni por un instante la conexión con la realidad, y cuando Leah le sugiere que la única solución es que ella (o sea, la computadora) tome el control total de la nave, reacciona con cautela, sopesando cuidadosamente el asunto, y llegando a la conclusión de que ninguna máquina, por sofisticada que sea, puede suplir la intuición y el instinto del ser humano; y en consecuencia, busca otra manera de llevar a cabo la maniobra que los saque de la trampa. Huelga decir que todo se soluciona satisfactoriamente, en la mejor línea de Star Trek, con el auxilio inestimable de la tecnología, pero supeditando ésta a las directrices humanas.

La Enterprise y el crucero crucero promellian
La Enterprise y el crucero crucero promellian

Sólo al final del episodio Geordi se deja llevar un tanto por la ilusión, y besa a su doctora Brahms, que para él es la encarnación holográfica de su mujer ideal. Aunque suponemos que el ingeniero jefe de la Enterprise se repone enseguida de esa momentánea debilidad, la experiencia vivida junto a la Leah Brahms holográfica marca profundamente a Geordi. En la cuarta temporada, en el capítulo EL HIJO DE LA GALAXIA, LaForge tendrá ocasión de conocer a la auténtica Leah y... Pero esa es otra historia.

Del resto del elenco protagonista de TNG tan sólo se puede decir que están ahí. El único que tiene una actuación relevante en TRAMPA es Picard, que en una de las grandes escenas de la serie pilota personalmente la nave, con gran pericia y sangre fría, para sacarla del campo de asteroides.

La hermosa Susan Gibney encarna a Leah. Esta actriz, que repetiría el mismo rol en la siguiente temporada de TNG, participó también en dos episodios de DS9, personificando al capitán Erika Benteen. Poco antes, y a la vista de su excelente trabajo en TNG, estuvo a punto de hacerse con el personaje del capitán Kathryn Janeway en la nueva serie Star Trek: Voyager, pero no obtuvo el papel, con el que se hizo Kate Mulgrew. También fue considerada para interpretar a la Reina Borg en el largometraje STAR TREK: PRIMER CONTACTO, aunque los productores acabaron decantándose por Alice Krige.

Los efectos especiales son estupendos, sobre todo el magnífico campo de asteroides y el viejo crucero promellian, que se realizó remodelando la maqueta de la nave husnock vista en LOS SUPERVIVIENTES.

TRAMPA es una de las mejores historias de TNG protagonizadas por Geordi LaForge. Además, es el primer episodio de Star Trek realizado por una mujer, Gabrielle Beaumont, que demostró con creces estar a la misma altura profesional que sus colegas masculinos. Disfrutadlo.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.246 palabras) Créditos