TELERREALIDEAD
TELERREALIDEAD VV. AA.
Título original: ---
Año de publicación: 2016
Editorial: Israel Alonso
Colección: ---
Traducción: ---
Edición: 2016
Páginas: 173
ISBN:
Precio: Gratuito
Comentarios de: Eduardo Delgado Zahino

En estos quince relatos está la realidad, pero para entenderlos del todo hay que colocarle delante a la palabra realidad un tele. Así se entiende mejor de qué va el asunto. Porque entonces obtenemos la palabra compuesta telerrealidad. De este modo, aunque todos tiran de fantasía para contarnos lo que nos cuentan, de alguna forma, no se nos hacen tan irreales. Algunos podrían llegar a ser. De hecho, alguno de ellos ya es.

Programas sangrientos, hombres máquina, viajes en el tiempo y extraterrestres, todo cabe para lanzarnos a la cara nuestra realidad. Nuestra telerrealidad. La cara más oscura del mundo moderno en el que nos solazamos los que podemos hacerlo. En esa pantalla rectangular están los colores que le faltan al entorno. Podrían estar cayendo bombas H a nuestro alrededor y esa cara pintarrajeada seguiría sonriendo, diciendo que no pasa nada, que todo va bien.

Un buen trabajo. Quince relatos de calidades diversas. Quince buenas elecciones a cargo de Israel Alonso, artífice de esta antología que tuvo su derrota ante los editores que la rechazaron y que acabó saliendo a luz a través de Lektu, plataforma para libros electrónicos que se encarga de dar visibilidad a trabajos que de otro modo serían eso, invisibles. Diciendo esto lo que digo es que el libro es gratuito... Pero no, no lo es. Ahora existe algo que se llama pago social y que consiste en descargarte el libro para tu lector electrónico y anunciarlo en tu red social favorita. Así que si no tienes problema con eso, con anunciar que te has descargado un libro, será tuyo.

Yo lo hice y lo he disfrutado en una sola tarde. Y no me arrepiento. Para nada. Algún que otro relato parece estar un poco cogido por los pelos en cuanto al tema, como si lo de la tele se hubiera introducido después de escrito, y alguno parece que ya lo haya leído antes, en otro libro, tal vez de papel, escrito por otro autor, tal vez de renombre. Da igual, en su mayoría son lo bastante originales como para arriesgarme a decir que su lectura ha sido de lo más positiva y que a mí me habría encantado estar en ella para mostrarlo con orgullo en mi Facebook.

Así que nada, os animo a descargaros esta antología de ciencia-ficción y terror y a anunciarlo en vuestra red social favorita. Es gratis, ¿lo había dicho ya? Y tiene quince ilustraciones estupendas, una por cada relato.

Y ahora me ilusiona hacer como en La Dimensión Desconocida, tomar cada relato como si de un episodio diferente se tratase y soltar algunas frases introductorias.

Y es que así es la telerrealidad.

L´ENFANT MACHINE, de Marina Aguilar con ilustración de María Delgado. Relato corto que nos muestra la visión de un hombre convertido en instrumento. El mismo horror registrando el horror en una retroalimentación sin fin.

PRESUNTO CULPABLE, de Xuan Folguera con ilustración de Jonatan Alcina Segura. En un futuro de mierda muy cercano, una mujer decide terminar con los problemas económicos familiares metiendo a su marido, sin él saberlo, en un programa televisivo de gran audiencia llamado Presunto Culpable. Muy divertido para todo el mundo... Bueno, para casi todo el mundo.

CANAL 0, de Julio Fernández Peláez con ilustración de Jose A. Rando. Cuando una nave extraterrestre se coloca en órbita alrededor de la Tierra y comienza a emitir sin permiso, en su propio canal televisivo, un programa de telerrealidad alienígena, nadie imagina que se trata de la forma que esos seres tienen de entrar en contacto para conseguir sus propósitos. Nos conocen bien. Nos conocen muy bien.

TELERREALIDEAD, de Montiel de Arnáiz con ilustración de Kike Alapont. La crueldad de la telerrealidad más extrema se compagina con los peligros típicos de los viajes en el tiempo. Mucha sorna políticamente incorrecta, mucha sangre y una paradoja. No cambies de canal o te perderás la nueva Historia.

EVIDENCIA FANTASMA, de Daniel Fopiani con ilustración de Marco Gómez Gómez. ¿Y qué decir de esos programas que nos envuelven en misterio? La telerrealidad se mira a sí misma y nos muestra la realidad. Esa realidad incómoda que nos coloca en nuestro sitio.

LA SENDA DEL YAKUZA, de Eduardo Formanti Llorens con ilustración de Juan Alberto Hernández. La telerrealidad nos puede conducir ante el amor de nuestra vida. La telerrealidad nos puede hacer perderlo. La misma telerrealidad nos puede poner en la senda de la reconciliación. Pero al final tan solo queda la telerrealidad.

EL SHOW DEBE CONTINUAR, de Gloria Plaza con ilustración de María Kings. Todo el mundo sabe que el día en que muera Mercedes Milá se producirá el después del antes. Y todo el mundo sabe que lo racional pasará a un segundo plano.

SACAMANTECAS, de Xabier Sevillano con ilustración de Toñé. Te gusta ver esos programas, ¿verdad? Le dan algo de sentido a tu pobre vida, ¿cierto? Que idiotas parecen todos esos que salen en esos programas que tanto te gustan, ¿a que sí? Pues sigue mirando, sigue, sigue mirando hasta que llamen a tu puerta.

EL ONIRONAUTA, de Miguel Chamizo con ilustración de Mono Vampiro. Todo el mundo sirve para algo, dicen. Incluso si para lo único que sirves es para soñar, tranquilo que habrá un hueco para ti en algún programa de mala muerte de esos que ponen a horas intempestivas, cuando tan solo los jubilados miran la tele.

MÍRATE, de Alberto S. Navarro con ilustración de Jordi Armengol. Ah, tiempos aquellos en los que pensábamos que El Gran Hermano era un tío comunista con un gran bigote que nos vigilaba a todos a la vez. Pero en los modernos tiempos todos somos grandes hermanos... ¿Habéis visto mi último vídeo en el que salgo acariciando a un gato?

EL ASUNTO TORNASOL, de Ignacio Galaz Ballesteros con ilustración de David Rendo. ¿Qué puede haber mejor que una isla de plástico rodeada de cocodrilos? Acertaste, seguro que acertaste. Sí, es eso precisamente: que el concursante Tornasol tenga una lata de gasolina.

JUGUETES ROTOS, de Fran Chaparro con ilustración de Lorena Raven. Cuando ya nadie te recuerda, cuando las cabezas no se vuelven a mirarte por la calle, cuando deja de fluir la coca, siempre te quedará el cuchillo.

EL NEGOCIADOR DE SEXO, de Daniel Alhermann con ilustración de Rafael Estrada. Cada vez existen más empresas que se arrogan responsabilidades que antes pertenecían al ámbito privado. Están en tu vida, asumen tus errores, te aconsejan en todo... En Todo. Y no te preocupes si no tienes intención de buscarlas, ellas te encontrarán.

LA CASA DE ARRIBA, de Elisa Puerto Aubel con ilustración de Juan Carlos Rivas. Crees que en el pueblo más apartado de todos los pueblos estarás a salvo de lo inexplicable, pero no, lo inexplicable se abrirá paso mientras tú, embobado, miras la pantalla brillante.

LA TERMITA, de Israel Alonso con ilustración de Cecilia G. F. Lo que quiera que sea que se ha empeñado en convertir el mundo en un lodazal de estupidez y desapego está a punto de encontrarse de frente con Aracne, la última friky. Que ese dios que ya no existe la bendiga.

© Eduardo Delgado Zahino, (1.181 palabras) Créditos