RELATOS EXTEMPORÁNEOS. CUENTOS DE CIENCIA-FICCIÓN
RELATOS EXTEMPORÁNEOS. CUENTOS DE CIENCIA-FICCIÓN Dixon Acosta
Título original: ---
Año de publicación: 2016
Editorial: autoreseditores.com
Colección: ---
Traducción: ---
Edición: 2016
Páginas: 176
ISBN:
Precio: 22900 COP; 9,30 EUR; 9,20 USD

La ciencia-ficción se suele entender como cosa de grandes peripecias. Ya sea allá, en los límites de la Galaxia, que digo Galaxia, ¡del Universo! ya sea mediando una catástrofe catastrófica, de esas que ya ni salen en los telediarios porque, sencillamente, no quedan telediarios para contarlas. Todo se cuenta a lo grande. Incluso, que tampoco es nada extraño, cuando el narrador sigue a un protagonista de carácter insignificante es porque se trata de una pieza mínima, pero fundamental, del enorme suceso que al cabo nos quiere relatar.

La ciencia-ficción pequeña e intimista tiene poco espacio en la imaginación de los escritores, se ha escrito mucho, por supuesto, y quizá sea Bradbury el mejor ejemplo en esta faceta, pero al cabo los relatos de Bradbury estaban enmarcados dentro de un cuadro de peculiaridades más elevadas, como la colonización de Marte y la consiguiente extinción de los marcianos. Sus historias son muy de personajes y pequeños sucesos, pero el escenario no deja de ser grandioso.

En esta colección de relatos de Dixon Acosta nos encontramos con multitud de breves relatos sobre situaciones pequeñas (en general, alguna grandiosa hay) en la que sus protagonistas se ven inmersos en conflictos con tecnologías o cambios sociales que exclusivamente les afectan a ellos. No son esa pieza mínima de un marco superior, aunque por supuesto (sobre) viven en esas sociedades transformadas, simplemente sus tristezas y alegrías no van a cambiar nada, no van a suponer un punto de inflexión en el gran Teatro del Universo. Son episodios de los que ellos son los únicos responsables, las únicas víctimas y los únicos beneficiarios. De ahí el carácter intimista que se respira en cada página del libro.

En el futuro que describe tampoco se percibe el cambio como algo radical o traumático. Excepto en alguna ucronía que convierte ese presente en una imagen especular del nuestro, o un par de terremotos bélicos que lo han transformado todo, las sociedades de los relatos extemporáneos han evolucionado pausadamente al ritmo de la tecnología y la propia transformación de los usos sociales, el entorno puede ser distinto, pero los personajes, lógicamente inmersos en él, interaccionan de forma natural entre ellos y con ese entorno, no existe, como ocurre en muchos casos, la falta de adaptación o la rebeldía contra algo que no se entiende. Siendo como son próximos y hasta entrañables, los protagonistas son hijos de su tiempo, lo que les hace muy cercanos, pese a verse inmersos en conflictos de los que, por el momento, estamos muy alejados.

Otro detalle que también ayuda a convertir lo extraordinario en cotidiano es el Bogotá futuro que se nos describe. No conozco Bogotá, aunque si algunos colombianos, pero al igual que con el pausado cambio social, la impresión es que la ciudad también se ha transformado sin perder su propia personalidad o, mejor dicho, ha cambiado sin perder su identidad. Incluso se puede rastrear el carácter del bogotano en las actitudes y personalidades de los protagonistas de los relatos, entre lo discreto y lo contenido.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que Dixon se prodiga mucho más en su faceta de articulista (como ha demostrado a lo largo de los años en el Sitio), por lo que el estilo es preciso, sin grandes alardes, pero quizá resulte más apropiado para la crónica pura que para la aventura literaria.

© Francisco José Súñer Iglesias, (559 palabras) Créditos