LOS PRIMEROS CUENTOS
LOS PRIMEROS CUENTOS Richard Matheson
Título original: ---
Año de publicación: ---
Editorial: Gigamesh
Colección: Gigamesh Ficción
Traducción: Pilar Ramírez Tello
Edición: 2008
Páginas: 85
ISBN:
Precio: Descatalogado
Comentarios de: Enric Quílez Castro

Esta selección de los primeros relatos de Richard Matheson realizada por Gigamesh, sobre materiales de los años 1950 y 1951 es harto interesante y nos muestran los primeros pasos del autor en el campo de la ciencia-ficción y el terror sobrenatural.

Matheson presenta un estilo propio. Por un lado es bastante directo en su escritura, al estilo de Asimov; por otro, suele empezar los relatos desde el meollo de la cuestión, sin grandes introducciones, como Heinlein; y, finalmente, sus narraciones son bastante cortas, como Fredric Brown, aunque tal vez no tanto.

Otro rasgo característico es que algunas de sus narraciones tienen un final algo ambiguo, más sugerido que explicado, como es el caso de A TRAVÉS DE LOS CANALES o NACIDO DE HOMBRE Y MUJER.

Asimismo, Matheson combina varios estilos en sus narraciones, que van desde el terror sobrenatural de HIJO DE SANGRE, hasta el surrealismo irónico de LA ROPA HACE AL HOMBRE, pasando por la clásica ciencia-ficción de EL TERCERO DESDE EL SOL.

En NACIDO DE HOMBRE Y MUJER (BORN OF MAN AND WOMAN, 1950), estamos ante una narración cercana al terror pero algo ambigua en sus planteamientos.

EL TERCERO DESDE EL SOL (THIRD FROM THE SUN, 1950) me recuerda irremediablemente al fin de la serie BattleStar: Galactica y se encuentra más en el ámbito de la ciencia-ficción, como CUANDO DUERME EL QUE VELA (WHEN THE WAKER SLEEPS, 1950), una utopía/distopía terminal con un cierto aire a Matrix.

LA ROPA HACE AL HOMBRE (CLOTHES MAKE THE MAN, 1951) es un relato extraño, irónico y casi surrealista, mientras que HIJO DE SANGRE (BLOOD SON, 1951) parece un cuento sobre un niño friqui que quiere ser vampiro.

En A TRAVÉS DE LOS CANALES (THROUGH CHANNELS, 1951) se nos cuenta una historia de terror manera más o menos fragmentaria que no acaba de dejarnos ver lo que ha sucedido exactamente. Bien pudiera ser una metáfora contra los anuncios de televisión, aunque tampoco queda la cosa demasiado clara.

Finalmente, LA COSA (THE THING, 1951) es un alegato a favor de la existencia de un poco de irracionalidad en un mundo excesivamente racional, regido por una dictadura científica.

© Enric Quílez Castro, (358 palabras) Créditos
Publicado originalmente en El mundo de Yarhel el 26 de marzo de 2012