ÁNGEL UNO
Star Trek TNG: ÁNGEL UNO EE. UU., 1988
Título original: Ángel One
Dirección: Michael Rhodes
Guión: Patrick Barry
Producción: Gene Roddenberry
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Edward R. Brown
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (doctora Crusher); Levar Burton (La Forge); Michael Dorn (Worf); Denise Crosby (Yar); Will Weathon (Wesley Crusher); Karen Montgomery (Biata); Sam Hennings (Ramsey); Patricia McPherson (Ariel); Leonard J. Crofoot (Trent)
Temporada: 1, Episodio: 13

Sinopsis

Fecha estelar 41636.9. La Enterprise arriba a Ángel Uno, planeta cuna de una sociedad matriarcal, donde las mujeres ostentan el poder y los hombres están supeditados a ellas en todo. La misión de los federales es buscar a los posibles supervivientes del carguero Odín, desaparecido siete años antes. La jefe del gobierno planetario, la Elegida Biata, admite que hay supervivientes del Odín en el planeta, viviendo como proscritos, y exige a la Flota Estelar que los encuentre y se los lleve, pues están perturbando el orden natural de la vida en Ángel Uno. Pero cuando los sobrevivientes del Odín son localizados, se niegan en redondo a abandonar el planeta, pues han formado familias con mujeres angelianas y no quieren dejar atrás a sus seres queridos. Por otra parte, confían en que, con su ejemplo, la sociedad angeliana evolucione hacia el igualitarismo entre los sexos. Riker está dispuesto a llevárselos tanto si quieren como si no, pero en la Enterprise se declara una epidemia, por lo que la nave, por orden de la doctora Crusher, está en cuarentena. Biata, dispuesta a proteger el estatus de la sociedad matriarcal, decreta que los supervivientes del Odín y las mujeres angelianas que se han unido a ellos deben ser condenados a muerte. Riker se erige en su defensor, y trata de hacer cambiar de idea a la Elegida.

¡Riker not is a fucking gaylord!
¡Riker not is a fucking gaylord!

ÁNGEL UNO es, en mi opinión, el peor episodio de la primera temporada de TNG, y posiblemente de toda la serie. La matriarcal sociedad extraterrestre descrita en este capítulo es patética. Por otro lado, resulta poco creíble, porque, si como se nos dice, la cultura angeliana posee un desarrollo similar a la terrícola del siglo XX, lo lógico sería que las líderes políticas de ese mundo fueran mujeres maduras. Pero no, nos las presentan bajo los hermosos rasgos de Karen Montgomery y su séquito de bellezas neumáticas. Los varones angelianos, por su parte, son mucho más bajos que las mujeres y bastante amanerados. Con semejante cuadro, no debe extrañar que los supervivientes del carguero Odín quieran quedarse en el planeta, a pesar de que deban permanecer ocultos, y no muestren ningún interés por ser rescatados.

Patrick Barry, el guionista, no estuvo precisamente muy inspirado. Aparte del trasnochado machismo que destila todo el relato, el episodio deja mucho que desear. No sólo es la cuarta emergencia médica de la temporada, sino que además asistimos al segundo capítulo en el que una epidemia pone a la mayoría de la tripulación fuera de combate. Tampoco se explica cómo demonios se las arregla Beverly para ser infectada por el virus pero no contagiada por el mismo. En realidad, hay tantos defectos en la historia que se pretende contar, que no debe extrañar a nadie que ÁNGEL UNO sea uno de los episodios peor valorados por los fans.

Y es que no es para menos. Aparte de la rechifla que provoca el argumento, hay cosas, como el modelito que luce Riker para su entrevista con Biata, que no admiten un pase. El trajecito se las trae. Habría quedado perfecto en una peli porno gay, pero en Star Trek..., queda algo asquerosito.

Data, el banco de datos ambulante, no sabe qué es un afrodisiaco, y parece que nunca antes ha visto el perfume. Que el prodigioso androide desconozca cosas de uso común entre los humanos puede resultarles gracioso a algunos, pero no deja de ser muy inverosímil.

También hay notables fallos en la composición de las tomas. Hubo defectos similares en muchos otros episodios, pero nunca tantos como en este. Seguramente se dieron demasiada prisa en rodarlo y no prestaron atención a estos detalles. Por ejemplo, en la entrevista entre Riker y Biata, la posición de los brazos de la señora no coincide ni una sola vez de un plano a otro. Otra incongruencia: teóricamente, mientras le están transportando uno no puede moverse, ¿verdad? Pues bien, cuando Tasha y su grupo son transportados a las coordenadas en que se encuentran los supervivientes del Odín, la dirección en que estaban mirando los tres ha cambiado. Peor aún: en la sala de transportación Yar tenía los brazos a la espalda y Data las piernas juntas, ¿no? Pues bien, cuando se materializan en el planeta, Tasha tiene los brazos a los lados y el androide las piernas separadas. Más adelante se intentó explicar cosas como estas alegando que es posible moverse durante el transporte. Pero, si nos atenemos al funcionamiento del transportador, tal y como nos lo han explicado en numerosas ocasiones, es de todo punto imposible que mientras tus átomos están disgregados y reducidos a una especie de flujo de datos puedas variar de postura.

En fin, poco más se puede decir de un episodio tan penoso como ÁNGEL UNO. En todo caso, señalar que el único que pica a su misma altura es CÓDIGO DE HONOR, otra notable pifia Trek que produce vergüenza ajena. Menos mal que en esta primera temporada hubo historias tan interesantes como DONDE NADIE HA PODIDO LLEGAR, DATALORE, LA BATALLA, PUERTO, SIMBIOSIS, LA PIEL DEL MAL o LA ZONA NEUTRAL.

© Antonio Quintana Carrandi, (842 palabras) Créditos