RELIQUIAS
Star Trek TNG: RELIQUIAS EE. UU., 1992
Título original: Star Trek TNG: Relics
Dirección: Alexander Singer
Guión: Ronald D. Moore
Producción: Peter Lauritson
Música: Jerry Golsmith y Jay Chattaway
Fotografía: Jonathan West
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Levar Burton (La Forge); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Crusher); Michael Dorn (Worf); James Doohan (Scotty)
Temporada: 6, Episodio: 04

Sinopsis

Fecha estelar 46125.3. La Enterprise recibe una señal procedente de la nave USS Jenolan, desaparecida setenta y cinco años atrás. Siguiendo dicha señal, la nave insignia de la Flota Estelar localiza una asombrosa e inmensa estructura espacial, que resulta ser una esfera de Dyson, en cuya superficie exterior se halla anclada la Jenolan. Un equipo de misión se transporta a la vieja nave, descubriendo que está completamente desierta. Sin embargo, el sistema de transportación, todavía operativo, llama la atención de La Forge, pues se encuentra activado en modo diagnóstico, con una especie de bucle continuo que conserva un patrón genético intacto. La Forge activa el transportador, y ante sus asombrados ojos se materializa... el capitán Montgomery Scott, jefe de ingeniería del legendario James Tiberius Kirk.

Scotty y Data tomándose unas hierbas
Scotty y Data tomándose unas hierbas

Aunque en los inicios de TNG la mayoría de los actores del Star Trek clásico expresaron su rechazo a la nueva serie, algunos de ellos acabaron por participar en La nueva Generación. Deforest Kelley hizo un cameo en el piloto, Mark Lenard recuperó su personaje de Sarek en dos episodios y Leonard Nimoy apareció como Spock en el capítulo doble UNIFICACIÓN. Pero quizás la más emotiva participación de un clásico en TNG sea la de James Doohan en este estupendo RELIQUIAS. Mi personaje preferido de TOS es, como saben mis lectores habituales, el doctor McCoy, pero el de Scotty también es un rol muy querido para este viejo trekkie. Por eso el episodio que nos ocupa es uno de mis favoritos de TNG.

RELIQUIAS es la historia de un hombre arrancado de su tiempo y trasladado a una época en la que se siente desplazado y casi inútil. Me parece muy acertada la elección del ingeniero jefe de la Enterprise de Kirk para protagonizar este relato. Nadie como Scotty, el técnico milagroso, el hombre que resolvía en TOS las pejigueras tecnológicas más engorrosas, para ejemplificar la soledad de una persona sustraída a su propio tiempo y transportada a un mundo que le supera. En STAR TREK IV: MISIÓN SALVAR LA TIERRA, Scott tuvo que bregar con la arcaica informática de mediados del siglo XX. En el XXIV, y aunque conoce la mayor parte de los principios tecnológicos, Scotty está un poco fuera de onda y no puede evitar sentirse abrumado ante los adelantos que se han producido en 75 años. La actitud de La Forge, que pierde los papeles ante la cháchara del veterano ingeniero de la vieja Enterprise, tampoco contribuye a hacerle las cosas más fáciles. De modo que Scotty acaba refugiándose en la holodeck, en una recreación virtual del puente de mando de la Enterprise NCC 1701, la suya, en la que pasó los mejores años de su vida. La escena de la sala holográfica es tremendamente emotiva, y consigue poner un nudo en la garganta del buen trekkie; sobre todo cuando Scotty, contemplando melancólicamente el desierto puente de la vieja nave estelar, alza su copa y brinda por vosotros; es decir, por sus antiguos camaradas de la serie clásica.

Picard admira a Scotty, sabe cómo se siente y tras la reveladora conversación que sostienen ambos en la holodeck, trata de ayudarle a sentirse útil de nuevo, para lo que recurre a La Forge. El ingeniero jefe de la Enterprise D, aunque no lo expresa verbalmente, sabe que se ha pasado con sus exabruptos a Scott, así que, a sugerencia de Picard, se aviene a trabajar con él para que así se sienta necesario, y también porque nadie conoce como Scotty la informática del siglo XXIII, basada en circuitos duotrónicos ya obsoletos. Geordi también admira profundamente a Scott, y ambos olvidan el pequeño incidente y colaboran estrechamente para recuperar los bancos de memoria de la computadora central de la Jenolan. Mientras tanto, la Enterprise se ve atraída al interior de la esfera de Dyson y a la estrella que es su centro. Todos los esfuerzos de Picard y su gente son en vano. Si no se produce un milagro, el navío estelar acabará consumiéndose en la estrella. Y los artífices de tal milagro son La Forge y Scotty, que se hacen cargo de la situación y consiguen poner en marcha la Jenolan y utilizarla para salvar a la Enterprise.

Scotty persiste en su afición a los espirituosos aromatizados
Scotty persiste en su afición a los espirituosos aromatizados

En el tercio final del episodio vemos a Scott comportarse como nos tenía acostumbrados en TOS. La situación límite en la que se encuentra la Enterprise saca lo mejor del ingeniero de Kirk, que vuelve a ser el mismo técnico milagroso de siempre, ideando, con la inestimable ayuda de Geordi, la manera de sacar a la Enterprise de esa trampa mortal. Y gracias a ello, Montgomery Scott no sólo recupera la fe en sí mismo, sino que además empieza a adaptarse al nuevo siglo en que le ha tocado vivir. Cuando al final Picard le obsequia con una flamante lanzadera, nos encontramos de nuevo con el sonriente y optimista Scotty de TOS, dispuesto a explorar la galaxia en esa pequeña navecilla. Y los trekkies de la Vieja Guardia respiramos aliviados ante tan esperanzadora conclusión, que nos muestra a un Scotty dispuesto a iniciar una nueva vida y sintiéndose... joven.

El rodaje de RELIQUIAS estuvo cargado de emotividad. Ni siquiera durante la filmación de UNIFICACIÓN, el episodio doble en el que, por fin, se veía juntos a Spock y Data, símbolos vivientes de dos series hermanas pero muy distintas, estuvo el ambiente de trabajo tan cargado de emoción. Todos los miembros del reparto eran conscientes de que estaban rodando algo más que un simple capítulo de TNG, de que estaban dando forma a un verdadero hito Trek. Después de todo, James Doohan era uno de los actores más queridos de la serie clásica, y su personaje en TOS había inspirado a miles de jóvenes trekkies que se hicieron ingenieros. Doohan, por su parte, se avino a trabajar en TNG a condición de que trataran de no sacarle demasiado viejo. Su interpretación está cargada de guiños a los trekkies, con sus continuas referencias a hechos narrados en TOS y a su especial relación con el capitán Kirk. Por otra parte, el actor, actuando como su personaje característico, solucionó una pejiguera del episodio con una idea brillante. Se requería que en las escenas de la holodeck apareciera el puente de mando de la antigua Enterprise, pero construirlo costaba una pequeña fortuna, y aunque se hubiera dispuesto del dinero, tampoco había espacio en los estudios. Doohan sugirió que se emplease como fondo una toma del puente clásico vacío, que podía fundirse con las tomas de Scotty. Así se hizo y sólo hubo que construir una pequeña parte del decorado del puente original. Los productores recurrieron a Steve Horch para tal tarea. Horch, un trekkie de la primera hornada, tenía como hobby la construcción de réplicas de decorados de Star Trek, con las que había alcanzado gran fama en las convenciones dedicadas a la franquicia. Proporcionó para el rodaje la silla del capitán y la consola de navegación, dos de sus creaciones más logradas. En cuanto a la imagen del puente vacío, se extrajo del episodio ESA CARA DEL PARAÍSO.

Una de las secuencias más memorables es la de Data y Scotty en el bar Ten Forward. El androide homenajea al ingeniero jefe de Kirk ofreciéndole una bebida de alta graduación alcohólica, y cuando Scotty pregunta qué es, Data, tras una breve vacilación, responde: Es... verde. Exactamente lo que decía Scott en el capítulo clásico CON CUALQUIER OTRO NOMBRE, en el que hacía lo imposible por emborrachar a un alienígena muy resistente al alcohol.

La tripulación haciendo piña para que Scotty no les deje sin Rua Vieja
La tripulación haciendo piña para que Scotty no les deje sin Rua Vieja

Algunos fans comentaron que el asunto de la esfera de Dyson no está muy bien tratado, lo cual es cierto. Pero con un metraje de 42 minutos no se podían hacer virguerías. Por otra parte, toda la trama de dicha esfera es un tanto secundaria, y tan sólo sirve para situar a la Enterprise en peligro, permitiendo así que Scotty resuelva el desaguisado. No obstante, es una estructura tan fascinante, que bien se podía haber rodado un episodio doble para tratar el tema más a fondo, o un capítulo independiente donde todo el asunto de la esfera de Dyson fuera la trama principal.

Para no variar, los guionistas de La Nueva Generación no prestaron la atención debida a la continuidad, he hicieron aparecer a Scotty en esta película obviando lo narrado en RELIQUIAS. La acción del episodio se desarrolla en el año 2369, si no me equivoco, y el prólogo del largometraje en 2294. En el film, Scott ha sido ascendido a capitán, detalle que, como es obvio, sacaron del episodio que nos ocupa. Pero Kirk murió en la Enterprise B, lógicamente antes de que Scott emprendiera viaje a bordo de la Jenolan, así que... ¿cómo se explica que el bueno de Scotty piense, en un principio, que Jim ha ido a rescatarle? Se trata de una pifia notable, que no resta interés ni al episodio ni a la película, pero que resulta chocante a poco que se piense en ello, sobre todo porque la cinta es dos años posterior al capítulo de televisión.

TNG estaba en su penúltima temporada, y se decidió recuperar a uno de los personajes clásicos más carismáticos. Incongruencias temporales aparte, es uno de los grandes episodios de La Nueva Generación, que además ocupa un lugar muy especial en el corazón de todo trekkie que se precie. Que lo disfrutéis.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.551 palabras) Créditos