EL CLAMOR DEL SILENCIO
EL CLAMOR DEL SILENCIO Wilson Tucker
Título original: The Long Loud Silence
Año de publicación: 1952
Editorial: Producciones Editoriales
Colección: Infinitum
Traducción: N/C
Edición: 1975
Páginas: 216
ISBN:
Precio: Descatalogado
Comentarios de: Armando Parva

El cabo Russell Gary no tiene mejor idea para celebrar su trigésimo cumpleaños que cogerse una borrachera monumental. Cuando despierta descubre que las principales ciudades del Este han sido destruidas por bombas atómicas, además del añadido de la contaminación bacteriológica. El Ejército ha marcado el río Mississippi como frontera: el lado oriental se encuentran bajo cuarentena, mientras que en el lado occidental están bajo la ley marcial, y los guardias de la frontera tienen orden de matar a quien pretenda atravesarla.

El primer impulso de de Gary es volver con el ejército, pero pronto comprueba que es imposible, y se prepara para a sobrevivir. Como los alimentos y cualquier otro suministro se agotan rápidamente, se hace evidente que la cuarentena no es temporal, y que salir adelante será muy complicado. El hambre se añade a las plagas, y cualquier asomo de civilización desaparece progresivamente. Las bandas proliferan y cualquiera puede ser una amenaza. Gary comprende rápidamente que cuanto menos se deje ver más posibilidades tendrá de salir adelante e intentar cruzar a la seguridad del otro del río. En muchos sentidos, Gary es un anti-héroe y está extrañamente desubicado respecto a la mayoría de los protagonistas de las novelas de los años 50, tipos tan duros como íntegros, sin dudas ni dobleces, para los que la ética y la moral, lo correcto, está siempre por delante.

En la mayoría de las historias de este tipo los supervivientes tratan de organizarse para aunar esfuerzos y seguir manteniendo los conceptos básicos de la civilización. Por supuesto, siempre están aquellos que tratan de coger lo que quieren por la fuerza y, en general, y son derrotados. Si queda rastro de alguna autoridad los supervivientes logran tarde o temprano comunicarse con ella para volver a una aparente normalidad. Sin embargo, en EL CLAMOR DEL SILENCIO los supervivientes están dispuestos a hacer cualquier cosa para salir adelante. Literalmente, cualquier cosa.

Para ser una novela de 1950, es bastante cruda en el sentido que aborda temas muy sombríos e inauditos para la época: como el sexo (y la poligamia), la moral del protagonista que se erosiona progresivamente, el canibalismo, y el hecho de que los Estados Unidos den por perdidos los supervivientes del Este (ya saben, aquello de no dejar a nadie atrás y bla, bla, bla). Tucker se adelantó a su tiempo, en muchos aspectos. No hay extraterrestres o científicos brillantes, sólo la supervivencia en un entorno brutal. El tono general de la novela es muy sombrío; representación de unos Estados Unidos quebrados y la descripción de la espiral descendente de la mitad oriental es fastidiosamente deprimente.

EL CLAMOR DEL SILENCIO resulta una lectura de lo más recomendable. La prosa de Tucker es clara y nítida, haciendo la lectura ligera y amena. Hay que tener en cuenta, además, que Tucker revisó en 1969 el texto de la edición original de 1952, por ello muchas de las referencias originales fueron adaptadas a los tiempos, y algunos trucos narrativos, como el contar con la complicidad de los lectores para evitar nombrar a los agresores hacen el argumento de la novela todavía más oscuro.

© Armando Parva, (517 palabras) Créditos