EL REGALO DE Q
Star Trek TNG: EL REGALO DE Q EE. UU., 1987
Título original: Star Trek TNG: Hide and Q
Dirección: Cliff Bole
Guión: Gene Roddenberry y C. J. Holland
Producción: Gene Roddenberry y Maurice Hurley
Música: Jerry Goldsmith y Dennis McCarthy
Fotografía: Edward R. Brown
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (La Forge); Denise Crosby (Yar); Michael Dorn (Worf); Wil Wheaton (Wesley); John de Lancie (Q)
Temporada: 1, Episodio: 9

Sinopsis

Fecha estelar 41590.5. Q, intrigado por los humanos desde su encuentro con estos, decide estudiarlos en profundidad. Intercepta la Enterprise cuando la nave se dispone a atender una llamada de socorro de una colonia humana. Sin hacer caso de las protestas de Picard, Q somete a la tripulación del puente a una especie de juego siniestro. Por último, dota a Riker de sus mismos poderes, tentando así al primer oficial. Will deberá hacer frente a la terrible responsabilidad que conlleva un poder semejante.

Q tomándole el pelo a Picard
Q tomándole el pelo a Picard

Tras aparecer en ENCUENTRO EN FARPOINT, en este episodio volvemos a encontrarnos con Q, la enigmática entidad que sometió a una especie de juicio/farsa a Picard y su gente en el piloto de la serie. Ahora bien, si en aquel telefilm Q hacía gala de una seriedad trascendental, aquí comienza a perfilarse como el fastidioso bufón todopoderoso que acabaría convirtiéndose en el más emblemático de los personajes semi-fijos de TNG. Roddenberry, consciente de que el Q de ENCUENTRO EN FARPOINT no podía obtener el favor del público, le dotó de una personalidad histriónica y de un gusto por las bromas pesadas que hicieron de él un personaje muy popular entre los trekkies. Fue a raíz del estreno de este episodio en la televisión americana, el 21 de noviembre de 1987, cuando los fans empezaron a especular con la posibilidad de que el tal Q fuera, en realidad, el Trelane de EL ESCUDERO DE GOTHOS ya adulto. Lo cierto es que Trelane y Q comparten muchas características, pero, como Roddenberry se ocupó de dejar muy claro, se trata de formas de vida completamente distintas. Sin embargo, y al igual que Trelane, Q muestra un gran interés por los humanos, a pesar de considerarlos una especie inferior, así como una gran tendencia a disfrazarse y un sentido del humor bastante molesto.

EL REGALO DE Q aborda uno de los temas más tratados en Star Trek: el del ser humano súbitamente dotado de poderes casi divinos, que acaban por corromperle. La cuestión, ya tratada por TOS en sus inicios en el memorable UN LUGAR JAMÁS VISITADO POR EL HOMBRE, se enfoca aquí de otra manera. Mientras que en el episodio clásico Gary Mitchell se endiosaba, convirtiéndose en una amenaza para toda la humanidad, en EL REGALO DE Q, Riker, más que corromperse él mismo, corrompe el equilibrio universal al dejarse llevar por sus sentimientos. Actúa de buena fe, creyendo ayudar a los demás, pero no se da cuenta, al menos al principio, de que está cambiando a marchas forzadas, y no precisamente para mejor. Serán sus propios compañeros los que le harán ver lo que le está pasando, obligándole así a reaccionar.

El ser humano ni es ni podrá ser nunca como un Dios, por muy poderoso que se vuelva, y este era uno de los temas preferidos por Roddenberry. Por muy grandes que sean los poderes que acumule una persona, siempre estará sujeta a las debilidades de la naturaleza humana, y el empleo de tales poderes, aunque sea con las mejores intenciones, sólo puede desequilibrar la delicada balanza del universo. Star Trek, y no sólo TNG sino toda la franquicia, es un canto a la humanidad y a las mejores características de la misma. Roddenberry aspiró siempre a mandar un mensaje de esperanza al público, incidiendo en el magnífico futuro que nos aguarda como especie, si somos capaces de cooperar entre nosotros para alcanzar una meta común, y de sacrificarnos, si es necesario, para ayudarnos unos a otros. Este es uno de los rasgos distintivos de nuestra raza que más fascinan a Q, y, de hecho, lo que provoca que en Deja Q, de la tercera temporada, se presente en la Enterprise solicitando la ayuda de Picard.

La doctora Crusher dedicada a sus labores
La doctora Crusher dedicada a sus labores

Curiosamente, un primer borrador del guión presentaba a tres Qs. Así mismo, en vez de un accidente en una pequeña colonia, se pensó en que la población de todo un planeta tuviera que ser rescatada antes de que su mundo fuera destruido. Este guión preliminar tenía mucha más acción, pero Roddenberry decidió concentrarse en el aspecto filosófico del relato. Maurice Hurley, que utiliza el seudónimo C. J. Holland cuando escribe guiones, no estaba de acuerdo con el Gran Pájaro de la Galaxia, pero como quien manda, manda, no le quedó otra que transigir. Por otra parte, rodar la historia tal como Hurley la había concebido habría resultado bastante caro, y aunque TNG tuvo un buen presupuesto, en comparación con TOS, la Paramount fiscalizaba con mano férrea cada dólar que se gastaba. Por lo tanto, EL REGALO DE Q es uno de los episodios más modestos de la primera temporada, lo que se nota sobre todo en los decorados, con montañitas de cartón piedra y rocas de gomaespuma que nos retrotraen a TOS. Lo peor es ese cielo verde intenso, que da la impresión de poder dejar ciego al espectador que lo mire fijamente durante demasiado tiempo.

En el apartado musical es un capítulo muy pobre, ya que, exceptuando un par de escenas ambientadas con redobles de tambor, no hay ni una triste melodía de fondo.

En EL REGALO DE Q, aparte de presentarnos al Q característico de TNG, bastante distinto al del piloto, tenemos las primeras referencias shakespearianas de La nueva generación­, que sin duda satisficieron mucho a Patrick Stewart, actor especializado en la interpretación de las obras del inmortal bardó inglés. Shakespeare está muy presente en todo el vasto universo Trek, lo que viene a confirmar, por si alguien todavía lo dudaba, que Star Trek no es sólo una serie de culto, sino también una serie culta. En el capítulo hay referencias explícitas a HAMLET, y también a EL SUEÑO DE UNA NOCHE DE VERANO, que es la obra de Shakespeare preferida por Stewart.

EL REGALO DE Q es un episodio regular, pero que se deja ver. Evidentemente, a TNG todavía le faltaba un hervor para acabar de cuajar entre los aficionados. Sin embargo, la historia que cuenta lleva el inconfundible sello Roddenberry, y eso es, para los trekkies de la vieja guardia como yo, una garantía de calidad. Disfrutadlo.

© Antonio Quintana Carrandi,
(929 palabras) Créditos