EN REGIONES EXTRAÑAS
EN REGIONES EXTRAÑAS Lola Robles
Título original: ---
Año de publicación: 2016
Editorial: Palabaristas S.L.
Colección: Neurón
Traducción: ---
Edición: 2016
Páginas: 324
ISBN:
Precio: 2,95 EUR

Definir, acotar, sistematizar que es y que no es tanto la ciencia-ficción como el terror y la fantasía en sus múltiples encarnaciones, ha sido una tarea en la que decenas de especialistas e investigadores se han volcado a lo largo de estas últimas décadas con resultados más o menos afortunados. Ciertamente, el trabajo conjunto ha conseguido que cada vez sea más clara la identificación de cada obra, al menos a nivel temático y formal, e incluso concretar que tiene de cada género, sin que por ello no se pueda definir a nivel general dentro de alguno de ellos. Un ejemplo característico es LA GUERRA DE LAS GALAXIAS. aunque parezca pura ciencia-ficción la magia, en forma de La Fuerza, tiene un papel protagonista, a la vez que el arco del argumento podría haber sido perfectamente el de una tragedia griega. Sin embargo, el despliegue tecnológico y el escenario elegido la convierten casi por consenso en ciencia-ficción.

Es pues ese consenso, lo que incluye las obras dentro de un género u otro. Detectar que parámetros lo forman es la labor de estos especialistas e investigadores. Sin embargo, el mestizaje y los pocos prejuicios de muchos lectores y espectadores hacen que obras que ciertamente no tienen que ver con lo que se supone que es el género en cuestión lo clasifiquen dentro de él, con la consiguiente irritación de los puristas y desconcierto de los libreros, que muchas veces amontonan los libros en el rincón de los marcianos y dragones si más criterio que ese, a no ser que el autor tenga un nombre literariamente reconocido a nivel generalista y vaya a la mesa de las novedades, los más vendidos o simplemente a los saldos.

En el caso de EN REGIONES EXTRAÑAS, Lola Robles ha estudiado profundamente los trabajos previos de varios especialistas y le ha aportado su propia visión como escritora y activista LGTB, de modo que convierte las zonas fronterizas entre géneros en un punto de encuentro, de mestizaje, más que de frontera radical. Tampoco se centra exclusivamente en la literatura. El cine, como el ejemplo indicado, e incluso el comic, han aportado una gran cantidad de claves, y sobre todo estética, a la concreción de cada género, de modo que no se puede hablar de ellos como manifestaciones puramente literarias, sino como parte de la industria del entretenimiento consolidada en el siglo XX.

La primera parte del libro la emplea en diferenciar las narraciones realistas o miméticas, es decir, las que reproducen situaciones cotidianas sin que el autor aporte mas que un argumento propio, pero sin crear circunstancias, objetos o ciencias no existentes en su experiencia, de aquellas en las que el autor decide introducir elementos que no están presentes en su día a día, ya sean sobrenaturales, imposibles, inexplicables, de existencia dudosa pues la creencia en ellas no es compartida mayoritariamente, o inexistentes en el momento de la escritura pero presentadas como posibles en otra realidad espacio-temporal. Para ello establece la denominación géneros no realistas/no miméticos, que abrevia, muy oportunamente, como GNR.

Posteriormente analiza con más detalle y por separado la fantasía, la ciencia-ficción, la literatura fantástica, el terror y la literatura gótica. Un detalle a tener en cuenta es la diferenciación que hace entre fantasía y literatura fantástica, en la primera se sitúa al lector en un escenario por completo imaginario, las criaturas que lo pueblan son, a su vez, completamente imaginarias e, incluso, la ubicación espacio-temporal tiende a ser una idealización medievalizante. Sin embargo, la literatura fantástica tiende a presentar una realidad muy reconocible por el lector, casi cotidiana, con personajes muy reales pero que, sin embargo, introduce elementos que la distorsionan hasta hacerla de todo punto extraña a la experiencia del lector. En el capítulo 11, Cuadro resumen sobre los géneros no realistas/no miméticos, detalla las diferencias entre unas y otras.

Como trabajo teórico no puedo más que aplaudirlo, es lo bastante exhaustivo y razonado, además de aportar el contraste de diferentes fuentes, como para tenerlo muy en cuenta a la hora de situarse entre tanto género, subgénero y corriente literaria. Incide especialmente en el hecho de que una clasificación rígida tampoco es posible, solo dar unas pautas generales porque el mestizaje es casi obligado. Por ejemplo, el terror no es tanto un género por si mismo como el resultado final de las intenciones del autor respecto al lector, puesto que el escenario puede ser desde minuciosamente realista a extremadamente fantástico, e incluso realista e imaginario a la vez, como ocurre en la película ALIEN.

Sin embargo, se citan algunos trabajos ajenos que van más allá de la mera exposición y análisis, y pasan a ser pura opinión.

Por ejemplo, hay estudiosos que pretenden hacer de la ciencia-ficción buena un género aparte de la ciencia-ficción mala basándose en criterios más o menos temáticos, más o menos literarios, aunque en realidad no parece más que ser un intento bastante traído por los pelos de justificar sus propias apetencias, puesto que la sistematización de esa separación es, por decirlo de alguna manera, particularmente arbitraria. La ciencia-ficción es un género, como cualquier otro, que tiene sus cosas buenas, mediocres y malas, además de multitud de tendencias. A nadie se le ha ocurrido segregar el noir de Black Mash del de Boris Vian del de Vázquez Montalban, son todos género negro.

Otro estudioso se mete en terrenos pantanosos al pretender que la literatura fantástica (recordemos, no la fantasía) cuestiona la propia realidad y el pensamiento racional. Como puro escapismo la literatura fantástica es tan disfrutable como la mayoría de la literatura, pero pretender justificar a partir de ella ciertas formas intelectualmente simples y comodonas de entender el mundo es excesivo. Tenía la impresión de que los estudiosos, precisamente por el hecho de ser capaces de desmenuzar y analizar su campo de investigación, poseían la habilidad de diferenciar el hecho cierto de la creencia idealizada, pero parece ser que no siempre es así.

Hechas estas puntualizaciones sobre algunos estudios externos a EN REGIONES EXTRAÑAS, y advirtiendo que como lectura puede ser algo espesa, debido a la necesidad de explicar con precisión los diferentes términos que acaban usándose para definir los géneros y su ámbito, se trata de una obra muy recomendable para comprender que es y como identificar cada GNR.

© Francisco José Súñer Iglesias, (1.051 palabras) Créditos