LA MUJER EXPLOSIVA
LA MUJER EXPLOSIVA EE. UU., 1985
Título original: Weird Science
Dirección: John Hughes
Guión: John Hughes
Producción: Joel Silver
Música: Ira Newborn
Fotografía: Matthew F. Leonetti
Duración: 94 min.
IMDb:
Reparto: Anthony Michael Hall (Gary Wallace); Kelly LeBrock (Lisa); Ilan Mitchell-Smith (Wyatt Donnelly); Bill Paxton (Chet Donnelly); Suzanne Snyder (Deb); Judie Aronson (Hilly); Robert Downey Jr. (Ian (as Robert Downey)); Robert Rusler (Max); Vernon Wells (Lord General); Britt Leach (Al Wallace); Barbara Lang (Lucy Wallace)
Comentarios de: Félix Capitán

¿De qué se trata?

¿Qué puedes hacer cuando estás en educación secundaria, tus hormonas bullen y te empujan a meterle salchicha al hot dog, pero eres un pringao y los matones del cole te hacen la vida imposible? Una alternativa sería encerrarte en tu pieza a inyectarte Lacrimosa a la vena, pero a mediados de los 80 es altamente probable que Tilo Wolff estuviera apenas en la labor de aprender a usar el urinario en sustitución de los pañales, así es que no es una opción. Otra alternativa es lisa y llanamente suicidarte, pero entonces no habría peli. Y la otra es... ¡crear tu propia chica! Sé que suena estúpido, y se ve en la pantalla tan estúpido como realmente es, pero es que oigan, eran los 80... El caso es que usando unas habilidades de hacker que te emulsionas en todo lo que se llama ropa interior, uno de los dos chicos protas de la peli simplemente diseña a la hembra ideal. Y después de una tormenta eléctrica galvánica con rayos cutremente pintados, aparece... ¡Kelly LeBrock! Eran los 80, así es si querían una chica por todo lo alto, la LeBrock era una más que mejor elección. La chica es todo lo que un adolescente espinilludo adicto a estas pelis podría ser: neumática, anhelante de servir a sus creadores/amos masculinos (claro que, haciendo honor a su condición femenina, en las condiciones que se le pegan la regalada gana a ella), y con superpoderes que pondrán a todos los enemigos de nuestros protas en su sitio. Juntos, este trío se las arreglará para que los dos adolescentes den el paso de la infancia a la adultez (metafóricamente hablando para esquivar la calificación X en su tiempo, claro está), hacerse hombres, aprender que la gente te querrá por lo que eres y no por lo que tienes (WHA...?), etcétera. Ehm.

El espíritu de los tiempos

Hoy en día, friki la lleva. No en balde, una de las más populares sitcom yankis nowadays viene siendo The Big Bang Theory (que dicho sea de paso, no es que sea una gran cosa, pero ya saben cómo es esto), mientras que afuera las pelis de superhéroes y los clones de EL SEÑOR DE LOS ANILLOS arrasan en la taquilla. Increíble, ¿verdad? Pero en los 80, la relación friki-normal era exactamente la opuesta, y el friki era lo que su sonido delata, un freak. ¿Te gustaban las computadoras? FREAK! ¿Te gustaba la ciencia-ficción? FREAK! ¿Te gustaban las pelis de gamberradas juveniles? FREAK! ¿Usabas tu cabeza para algo más que hacerte un peinado cool? FREAK! Er... bueno, eso último ya no sé si esfreak o no, pero rinde más créditos hacer como que piensas que pensar efectivamente (lo dice un gato que ha visto metaleros, góticos, otakus y otras infraclases sociales que se jactan de manera un tanto presuntuosa de pensar, cuando en realidad son tan clasistas y borregos como los normales y echan a cualquiera que se atreva a usar la cabeza, por disidente). ¿En qué estaba? Ah, sí, el frikismo. El maestro indiscutible del angst adolescente en los 80 fue, sin lugar a dudas, el señor John Hughes, que creó varias de las pelis clásicas sobre ser adolescente en aquellos turbulentos años: SE BUSCA NOVIO, EL CLUB DE LOS CINCO, UN EXPERTO EN DIVERSIÓN... LA CHICA EXPLOSIVA puede ser considerada como la aproximación autoral y doctoral de John Hughes al tema del frikismo. Signifique eso lo que signifique.

¿Por qué verla?

:: Los 80 fueron una gran década para la ciencia-ficción: fue la época de BLADE RUNNER[P], de TERMINATOR[P], de TRON[P], de E. T.[P], de VOLVER AL FUTURO[P], de... bueno, de esto. Porque sincerémosnos. Esta peli no era demasiado buena en su tiempo, y no ha envejecido demasiado bien (como no hablemos de la dinamita Kelly LeBrock, que sí se ha quedado bien en el celuloide, mientras que en la real life... bueno... lo siento mucho, señores). La idea en sí misma no es mala, salvo que seas un viejo amargado que piense que el único cine valedero son los dramones suecos o la denuncia de la represión contra las mujeres en el mundo musulmán. Pero el problema es que se ve casi como un episodio de Mi bella genio alargado. Después de todo, salvo que en un caso la chica viene embotellada desde Arabia y en el otro ha sido creada mediante... ¡¡¡CIENCIA!!!sigue tratándose de la fantasía lúbrica de la chica que vendrá desde allá arriba a resolverte tus problemas. Y si pudieron sostener casi media década de capítulos con Barbara Eden en los 60, por qué no iban a hacer eso en los 80... Pero claro, después de los primeros quince minutos en que, con la consabida referencia al FRANKENSTEIN de 1931 (¡coloreada, para que sea más 80!), vemos la creación de la chica y la espectacularidad de Kelly LeBrock en tanga de lycra y polera corta (muy ochentero y agradecido todo el conjunto, ehm), viene la pesada losa de alargar la cosa para que llegue hasta la horita y media siquiera. Con un guión que en realidad es una acumulación de episodios molones sin mucho sentido, no hay mucho que se pueda rescatar. Kelly LeBrock está puesta para ser EL cuerpo (y cumple con creces, no en balde había sido el objeto de deseo en LA CHICA DE ROJO), y a medida que promedia la peli consigue sacarse, no diré una actuación superlativa, pero sí entablar una relación emocional con los protas, que por su parte están bastante queribles. Mención especial por lo freak, es ver al macarra de ¡¡¡ROBERT DOWNEY JR.!!! como uno de los matones que hostigan a los protas, y de ¡¡¡BILL PAXTON!!! como su milico hermano mayor. Y la escena final no tiene demasiado sentido y contradice las escenas de conclusión de los veinte minutos anteriores, salvo hacer un chiste fácil a costa del cuerpo de Kelly LeBrock (y yo que me quejo, que nadie lució en los 80 un leotardo de lycra como ella), y quizás dejar abierta la puerta para una secuela que, loada sea Bastet, jamás llegó (aunque hubo serial de televisión, en la cual el relevo de Kelly LeBrock fue tomado por Vanessa Ángel Bastet, mi cerebro va a reventar de información inútil el mejor de estos días). Quizás no sea casualidad que después de esta peli no volvimos a ver en el cine a Kelly LeBrock por cinco años. O sea, mi General Gato, Ud. no la recomienda, ¿no? Buenooooo, digaaaaaamoooooossssss... ¿Cómo anda tu nostalgia por los 80? Si te gustan las pelis de instituto con chicas en leotardos, puede que aguantes. Incluso que te diviertas. Después de todo, el soundtrack instrumental es del mismo tipo que musicalizó Y DÓNDE ESTÁ EL POLICÍA. (Ojo, Kelly LeBrock aparece en ropa interior en una sola secuencia, en leotardos en otra, y desnuda en una tercera y mostrando sólo piernas y espaldas, así es que si la vas a ver por afán lúbrico, ya te lo advertí, ¿eh?). O si quieres ver algo livianito-livianito. Pero de lo contrario, la peli puede resultar un tanto decepcionante, incluso para los estándares de lo que entendemos por comedia adolescente ochentera. (Dato freak para la trivia: entre la morralla de electro ochentero que presenta el soundtrack, hay un tema de la banda industrial alemana Killing Joke... seriously).

Ideal para: Nostálgicos sin remedio de los 80.

© Félix Capitán, (1.224 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Cine 9009 el 25 de septiembre de 2011
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