LA MÁQUINA DE LA FELICIDAD
LA MÁQUINA DE LA FELICIDAD José Antonio Suárez
Título original: ---
Año de publicación: 2016
Editorial: Juan José Aroz, Editor
Colección: Espiral, ciencia-ficción nº 58
Traducción: ---
Edición: 2016
ISBN:
Precio: 13,50 EUR

Es una lástima que la industria del libro esté de capa caída porque José Antonio Suárez tiene oficio más que suficiente para tener un lugar más que destacado en ella. Quizá no como uno de esos inmortales que todo el mundo cita, e incluso alguien lee de cuando en cuando, yo más bien le sitúo en primera línea de una potente industria del best-seller, o mejor dicho, literatura popular pata negra, de esa que ya no se hace, es decir, bien documentada, bien estructurada y competentemente redactada.

Afortunadamente (creo) ya se está pasando la plomiza moda de las novelas de misterio/conspiración basadas en la misma plantilla, que venía a ser: periodista/escrito/arqueólogo descubre un poco de chiripa un manuscrito/grabado/bajorelive antiguo y polvoriento, redactado de forma hermética y que le pone tras la pista de una secta/orden/cofradía que lleva unos pocos de siglos tramando un oscuro plan para dominar el mundo, o algo así, y que gracias a la constancia de nuestro héroe, que pasará unos pocos de peligros, es desenmascarada y abortados tan pérfidos planes.

Hubo una época, en el siglo pasado, en la que la literatura popular fue más allá del pulp y las novelas de a duro y era escrita por profesionales bien documentados, capaces de poner en solfa instituciones y entidades reales, mezclando hábilmente la realidad con la ficción para dar una imagen, si bien novelesca, no muy alejada de la realidad.

Con el tiempo, este tipo de literatura acabó decayendo, cayendo, más bien, en tópicos modernos creyendo que la formula de la conspiración medieval sostenida en los siglos iba a dar resultado para siempre, pero lo único para lo que sirvió fue para poner en el mercado un montón de mediocridades clónicas hasta en el título.

Por eso, una novela como LA MÁQUINA DE LA FELICIDAD está mucho más cerca de aquellos éxitos de los 70 y 80 del siglo pasado que de todas esas parafernalia conspiranoica. Por lo pronto, tenemos médicos y científicos protagonizando la historia. Por otro, políticos corruptos, empresarios sin escrúpulos y oscuras organizaciones, pugnando por llegar al poder apoyándose en tecnología capaz de potenciar el cerebro, pero a la vez de controlarlo y manipularlo. Además, como conejillos de indias y mano de obra barata y prescindible, una serie de personajes que llevados por la desesperación aceptan someterse, de grado o por fuerza, a pruebas y experimentos en apariencia inocuos pero ciertamente espeluznantes.

Partiendo de la mala elección tanto profesional como societaria del doctor Albino, psiquiatra brillante pero venido a menos, que se ha endeudado con la organización mafiosa liderada por el hombre de negocios Lázaro Galera para poder equipar su consulta privada con la última tecnología, se va desarrollando una trama de corrupción política, extorsiones y experimentos ilegales con el cerebro de voluntarios sin nada que perder.

La sociedad en la que se desenvuelven no es mucho más tranquilizadora, los principios fundamentalistas cristianos yankis han cruzado el Atlántico y se extienden por Europa como el aceite, llegando a imponer ciertos criterios políticos, aparentemente razonables, pero que no dejan de llevar la semilla del desastre. Además, se alían con empresarios sin escrúpulos como Galera para extender sus principios a la fuerza mediante tecnología de control neuronal. Organizaciones semiclandestinas luchan contra ello, infiltrando espías y poniendo en marcha tecnologías que anulen a las anteriores. Albino se ve obligado a cooperar con estas mafias, pero su ética y sus propias circunstancias personales le sitúan muy lejos de ellas, e intentará luchar contra lo que se proponen.

José Antonio Suárez hace plausible toda la tecnología descrita simplemente poniendo por delante lo que hoy sabemos del cerebro: que básicamente es un cóctel químico recorrido por corrientes eléctricas. Manipulando estos elementos, con un buen conocimiento de donde hay que aplicar esas corrientes y que cantidades de componentes debe llevar ese cóctel, los científicos de LA MÁQUINA DE LA FELICIDAD son capaces de paliar neurosis y adicciones, pero a la vez de alterar el comportamiento e incluso inducir conductas poco deseadas. Ese poder es el que mueve a los fundamentalistas, las mafias y el gobierno. En la época en la que transcurre la novela es una tecnología que funciona y se aplica, pero aún balbuceante, los artefactos que se manejan no dejan de ser el equivalente al Ford T, y el conocimiento al respecto equiparable al que tenía Einsten del Universo por la época. De esta forma consigue que la sensación de plausibilidad sea mayor, tecnologías que todavía se están desarrollando y que son probadas sobre el terreno por individuos sin escrúpulos que se aprovechan de la desesperación de adictos a las drogas, o minusválidos faltos de recursos.

Con todo, LA MÁQUINA DE LA FELICIDAD tiene sus defectos. Las relaciones personales de los personajes no terminan en ocasiones de funcionar, como la de Albino con una antigua novia drogadicta, pero el principal es lo precipitado del final. Todo se resuelve en unos cuantos plumazos, bien encajados, eso si, pero a los que un poco más de envoltura no hubiera venido mal, y aunque todos los hilos quedan convenientemente resueltos, es obvio que la idea ha gustado a José Antonio Suárez y no esconde el andamiaje de una continuación.

© Francisco José Súñer Iglesias, (986 palabras) Créditos