Texto de contraportada
Vol. 2 es una cuidada selección de historias sorprendentes, terribles y maravillosas escritas por las más destacadas formas de ciencia-ficción del momento, tanto de España e Iberoamérica como a nivel mundial, galardonadas y finalistas de los premios internacionales más prestigiosos: autores como Greg Egan, Aliete de Bodard, Ken Liu, Adam-Troy Castro, Carlos Gardini y Ramón Muñoz, entre otros. Una narrativa accesible para cualquier lector que fomenta el pensamiento crítico y se sustenta en tramas que denuncian el totalitarismo, la dominación de la mujer y el desprecio por los derechos humanos. También recoge sobrecogedores testimonios de guerra, perturbadoras fantasías políticas, inusuales historias de amor, comprometidas propuestas éticas y poéticas apologías de la belleza y la música.
Después de leer el primer volumen de esta serie de antologías, decidir embarcarme en la aventura de leer este segundo no me supuso ningún problema. El primero era lo bastante equilibrado como para suponer que su continuación tendría las mismas virtudes, y en esencia así ha sido.
Lo que si ha sido una sorpresa para mi ha sido la presentación. No suelo leerme los prólogos porque así conservo mi mente limpia
de influencias antes de leer las novelas. Los suelo dejar para el final, cuando me acuerdo, por si aportan algún dato interesante respecto al autor o el contexto de la obra. En este caso me encontré con un patético intento de justificar la bondad
literaria de la buena
ciencia-ficción en contraposición de la mala
ciencia-ficción, y un acusado prejuicio del antologista respecto a ciertos subgéneros, y la justificación de la superioridad de ciertos subgéneros respecto a otros.
A mi me gusta la ciencia-ficción, sin más etiquetas y sin complejos, así que me desconciertan mucho estas proclamas partidistas
, y estos intentos de vender solo pata negra
y ningunear la mortadela
. Cada cosa tiene su momento, y despreciar esto o aquello por una simple cuestión de prejuicios, o complejos, a saber, me parece muy triste. De hecho, no había caído en la orientación más bien soft
(que dicen los entendidos) del volumen hasta que leí el prólogo.
Dicho esto, los relatos que se pueden encontrar son:
Ahora, con EL CUENTO DE LA CRIADA tan de moda, relatos como LA TEXTURA DE LAS PALABRAS, de Felicidad Martínez, dan la impresión de haberse subido al carro de la reivindicación del papel de la mujer en la sociedad. Pero teniendo en cuenta que la antología es del 2013 y el relato seguramente anterior, no parece el caso. El único problema que le encuentro es que resulta demasiado maniqueo, esa diferenciación radical entre buenas
y malos
se me hace muy cuesta arriba.
No se en que logra más éxito Aliette de Bodard en SEPARADOS POR LAS AGUAS DEL RÍO CELESTE, si plasmar su experiencia como inmigrante, o desconcertar al lector con toda una serie de datos que se tarda, si es que se consigue, relacionar entre si. No creo que sea una buena técnica narrativa marear al lector, pero como soy más bien de lecturas sencillas son cosas que se me hacen molestas.
Me da que Germán Amatto escribió PUEDEN LLORAR OJOS NO HUMANOS con un cierto resentimiento hacia la Iglesia Católica, devolviéndola a sus peores épocas en una distopía en la que, de una forma bastante incomprensible, al menos para mi, ha vuelto a hacerse con el poder. Bien escrita, no lo niego, pero con una premisa muy endeble que la hace poco plausible.
De Carlos Gardini he leído poco, y no recuerdo que me impresionara demasiado. JUICIO FINAL, se me ha hecho interesante pero tampoco es que me haya entusiasmado. Otra distopía más que mezcla religión, música, y manipulación social de una forma bien llevada, pero que por la longitud del relato se me ha hecho un pelín pesada.
Nnedi Okorafor parece haber irrumpido con fuerza en el panorama del género. No he leído nada de ella excepto este relato, ARAÑA, LA ARTISTA, en el que se trata de la explotación del continente africano y sus gentes. Curioso sobre todo porque nos sitúa en un contexto muy alejado de los típicos, y ya a estas alturas tópicos, entornos yankis, además de tratar la relación de los humanos con los robots, que incluso en su semi inteligencia parecen tener su corazoncito. Una autora a seguir.
Una historia de amor entre dos alienígenas que no comparten ni hábitat ni casi mentalidad no es un dechado de originalidad (como LA DONCELLA DE NIEVE, en el volumen MEDIA VIDA EN EL ESPACIO, de Kir Bulychov), pero siempre da pie a relatos tiernos que tocan la fibra sensible. Pedro Andreu con LA DJIN sale airoso de la reinvención de este argumento con una historia breve, triste y poética.
He leído muy poco de Greg Egan, pero siempre me ha impresionado. Con NOCHES DE CRISTAL lo ha vuelto a conseguir, porque además de su facilidad para desarrollar literariamente cuestiones científicas, lo hace aportando puntos de vista más allá de la mera anécdota, como es el caso, planteando cuestiones muy interesantes sobre como sería la relación con Inteligencias Artificiales que poco o nada tienen que envidiar a la propia inteligencia humana.
EN EL FILO, de Ramón Muñoz, se me ha hecho larga. Muñoz escribe bien, y lleva adecuadamente el ritmo de la narración, pero... ¿Cuántas historias policíacas de ambiente ciberpunk ambientadas en una sociedad distópica hemos leído ya? Unas pocas. Otra más no aporta nada, ni siquiera la ciudad flotante que ya hemos visto más o menos descrita en LA CICATRIZ, de China Miéville.
Lavie Tidhar tira del recurso del cazarrecompensas y el ambiente fronterizo para construir EL ÚLTIMO OSAMA. Tidhar no se anda con rodeos y tira da dar (no me he podido resistir), con un una narrativa muy directa aunque en demasiadas ocasiones también se pierde en episodios oníricos y digresiones que vienen muy poco a cuento. Interesante, sobre todo, para tener un punto de vista más cercano de los problemas religiosos y sociales en la zona.
Con EL HOMBRE QUE PUSO FIN A LA HISTORIA: DOCUMENTAL, Ken Liu se despacha a fondo con las atrocidades que se produjeron en la ocupación japonesa de China durante los años de la Segunda Guerra Mundial. Para narrarlos tira del recurso facilón del viaje en el tiempo y la descripción desde varios puntos de vista de aquellos sucesos. Lo que realmente impresiona es que no se trata de un relato de ciencia-ficción al uso, sino que aquello sucedió con la crueldad y saña que describe Liu.
En LOS MEJORES AÑOS DE NUESTRA VIDA, de William Wyler, uno de los personajes, Homer Parrish, ha perdido las manos durante la Segunda Guerra Mundial y en su nueva vida de civil debe adaptarse a vivir con unas prótesis en forma de gancho, algo que lógicamente marca profundamente su vida y sus relaciones. Adam-Troy Castro se inspira en la película de Wyler, pero da la vuelta a la premisa principal, y en LAS MANOS DE SU MARIDO, lo único que regresa a casa del soldado Bob son, precisamente, sus manos, que parecen tener vida propia. Vista (hace ya...) la película y leído el relato, no voy a negar que el segundo esté bien escrito, pero dramáticamente no resiste la comparación.
Ya lo comenté respecto a TERRA NOVA 1 y sigue valiendo respecto a esta antología: me ha costado un poco, saltar de un relato casi genial a otro que no es tan bueno hace que, leído éste, abordar el siguiente sea un poco como un ejercicio de fe, No digo que haya relatos malos, bueno, casi no los hay, pero si que se hace bastante irregular. Supongo que es algo propio de este tipo de recopilaciones, que al final hay de todo, y supongo también que el problema no es tanto del seleccionador, que ha elegido los relatos que mejor le han parecido, como de cada uno de los lectores que también tienen sus gustos particulares, pero en general, el volumen ha merecido la pena, y aunque no es una cuestión que me quite el sueño, puede que intente echar un ojo a las dos
Y bueno, aquí estamos, queda un volumen más de esta serie, creo que probaré, porque, en general, he quedado bastante satisfecho con lo leído hasta ahora.secuelas
de esta iniciativa
Once cuentos de diferente factura forman el libro. Mantienen ese nivel notable que ya apuntaba la primera entrega. Los editores escogen bastante bien, con alguna excepción. Las obras son eclécticas y eso hace amena su lectura. El conjunto resultante deja un nivel alto de narrativa, Tiene enfoques, tonos, temáticas, atmósferas, recursos literarios y, muy variados autores, de nacionalidades y culturas diversas. La antología huye de caer solo en la literatura más anglosajona.
Reconozco mi debilidad por este tipo de antologías menospreciadas en general por el gran público pero que en la mayoría de los casos son pequeñas joyas con narrativa de calidad alta y que se leen de forma muy agradable y distendida. El cuento, o la novela corta aporta una manera de leer mucho más dinámica, más de nuestros tiempos, el tempo de lectura es más rápido y sirve para acompañar un viaje en tren o una espera en el recadeo
de nuestras vidas. Puedes iniciar y concluir una historia de una sentada, lo veo muy parecido a lo que sucede con las series de televisión y su boom actual. Creo que va ligado al signo de nuestros tiempos pero que aún no se ha consolidado en la lectura. Ya llegará creo.
Normalmente es el formato que más he disfrutado desde mis inicios en esto de leer la ciencia-ficción con las entregas de Martinez Roca con Los Premio Hugo en los años 80.
Un formato más corto, mas condensado no implica que sea poco profundo o de peor calidad o con falta de atractivo a veces es todo lo contrario y un aliciente más.
A veces también encontramos aquellas historias que el autor no puede expandir a una novela larga. Sin asumir los riesgos y el esfuerzo que puede significar desarrollarla en el formato largo o que pueden no funcionar en esas distancias por que las ideas del cuento no dan para rellenar tanto sin añadir complementos sin sentido.
A veces apostando por la originalidad técnica o narrativa que puede tener un coste excesivo para un autor profesional para dedicarle una novela completa y que en cuento corto se puede escribir en poco tiempo y el riesgo es digerible.
A veces sirve como globo sonda para explorar historias en las que el autor quiere percibir la recepción del público. Una vez vista la solidez del cuento se expanden para llegar al público que prefiere el formato largo.
Finalmente para los escritores amateurs es el formato más acertado puedes evitar caer en al apatía de enfrentarse una gran obra difícil de gestionar y permite ganar experiencia y foguearse.
Aquí la valoración y critica para cada cuento.
LA TEXTURA DE LAS PALABRAS, de Felicidad Martínez: Bueno.
En este cuento de factura y estructura muy clásica, la autora nos sumerge en una sociedad polarizada entre el género femenino y masculino donde todo es fachada y se ejerce una hipocresía y pragmatismo radical. Nos habla sobre las diferencias que se presentan entre el hombre y la mujer. Con un trabajado de estilismo sobre el lenguaje en creación y su uso notable. (mucho vocabulario inventado y reinterpretado); la historia se mueve por la cresta de la perfección técnica. Una historia bastante tradicional y clásica pero que emerge con una fuerza tremenda gracias a una capacidad y talento de una escritora muy capaz. Una sociedad donde el matriarcado hace de cimiento de la sociedad sin que los hombres reconozcan o sean conscientes de como realmente funciona su propio mundo. Todo ello mediante la conexión de una serie de escenas sobre la vida y evolución de una niña nacida para ser reina entre las mujeres.
SEPARADOS POR LAS AGUAS DEL RÍO CELESTE, de Aliette de Bodard: Bueno.
Una historia que nos narra la doble cara, el doble filo de cualquier revolución. A través de pocas palabras nos sumerge en una historia que da para mucho más de si. La historia se enmarca en un universo de la autora Aliette que va mucho más allá del cuento y se nota en la cantidad de detalles de contexto que fluyen de forma espontánea de su mano. La estructura de la historia se mueve entre dos épocas diferentes durante la revolución de una colonia y décadas después. Los dos hilos se entrelazan por el parentesco de los personajes y los intentos de la nieta para identificarse y entender a su abuela. Una historia sencilla y que capilariza un fondo de crítica a la cara oscura y muertos en los armarios que cada revolución genera. En esa perpetua vuelta de rosca a los mismo problemas una vez han cambiando los actores de cada ciclo historico. Una autora de mucho talento y con mucho carácter en la escritura.
LAS MANOS DE SU MARIDO, de Adam-Troy Castro: Muy Bueno.
Una historia hermosa y absolutamente perfecta en ejecución. Tremendo lo que se puede hacer en tan pocas páginas. Hermosa pero a la vez escalofriante historia que demuestra el talento de este escritor capaz en pocas páginas de pasar de un terror escalofriante al amor eterno y al revés. Cuando uno se mueve al compás del autor, te condiciona y te zarandea con tanto tacto y calidad vislumbras a un buen autor. Uno solo puede decir que esta disfrutando de literatura en mayúsculas leyendo un cuento como este. El argumento nos sitúa en una sociedad en guerra, donde la tecnología permite dotar de vida a los restos de los cuerpos de los soldados muertos en combate y darles capacidad de recuerdo y comunicación y lo que esto puede significar para la mentalidad de las familias que reciben estos deshechos humanos.
¿PUEDEN LLORAR OJOS NO HUMANOS? de Germán Amatto: Bueno.
Podríamos catalogarla dentro de la categoría de historias distópicas con una pizca de ciencia-ficción y un tremendo fondo de terror y morbosidad. Con un estilo muy poético y efectista. La historia es rica en lenguaje. El argumento nos sitúa en un mundo terrible donde ante un problema de epidemia universal que metamorfosea a las personas, la sociedad se enrosca en la religión y la irracionalidad como expiación del problema destronando a la ciencia de la gestión de la situación límite y transfiriendo todo a la carta oscura de la pregaria y el rezo. En esa línea de las distopías y edades oscuras que vamos desarrollando en ciclos la humanidad.
JUICIO FINAL, de Carlos Gardini: Bueno.
Carlos es un escritor tremendo además de un gran traductor de obras de la ciencia-ficción anglosajona. Escribe con un estilo muy armónico en sus historias donde la forma, los detalles y la música en general son un elementos principales por encima incluso que la propia narración y desarrollo argumental. Siendo una persona sudamericana que ha presenciado las turbulencias políticas en el continente. Esta historia se mueve dentro de esa frontera de trama política, dictadores y de la tradición del Realismo Mágico tan presente y arraigado en el continente SudAmericano por grandes autores.
ARAÑA, LA ARTISTA, de Nnedi Okorafor: Muy Bueno.
Sin tender al excesivo dramatismo aunque cruza un poco la línea del pasteleo, la historia esta muy bien escrita y aborda los pensamientos de una mujer africana que vive en un pueblo al lado de un oleoducto. Vive una vida de supervivencia, malos tratos y que mediante la música consigue establecer un contacto con los protectores del oleoducto. La escritora de raíces Africanas nos expone una crítica a la explotación de los recursos de materia prima al precio de negación de la condición humana a muchos pueblos. Pero la escritura es simple y precisa.
LA DJIN, de Pedro Andreu: Normal.
Para mi gusto un poco sensiblera pero siguiendo la estela de la introducción del cuento, recuerda a mucho a las historias de CRÓNICAS MARCIANAS y juega más con la belleza de las palabras, la cadencia de lectura y ese estilo tan armónico de las historias escritas como cuentos clásicos. Una historias de frontera y colonos de amor imposible y de lagrimal. Se agradece que no tenga intención de ser pretenciosa. No lo es pero tampoco es nada original. Aunque está escrita con enorme corrección no aporta nada de originalidad a un tema muy manido.
NOCHES DE CRISTAL, de Greg Egan: Normal.
Mi devoción por este escritor es enorme estaría entre esos elegidos del subgénero de la ciencia-ficción más dura menos accesible y más compleja de leer que se pueden encontrar. Podría entender que este cuento fuera apreciado por muchos que no hayan leído obras de Greg y a la vez generar cierta desazón para los lectores habituales de sus libros al perder mucho de los atractivos de este narrador al narrar una historia que pierde esa intensidad de dureza de los textos más largos de su producción. Entiendo que seguramente hecho a propósito esta vez Greg intenta tratar un tema recurrente en sus libros como el concepto de conciencia y de ser bajo una lectura más digerible. Puede que por eso me ha generado un poco de bajón de expectativas a parte que la historia se nota influenciada por otra obra suya más larga como CIUDAD PERMUTACIÓNN y el subuniverso o planeta Lambert en ese aspecto de gestación de una autoconciencia artificial mediante una aproximación libre de las reglas de la evolución.
EN EL FILO, de Ramón Muñoz: Muy Bueno.
Una historia escrita con mucho oficio y de gran riqueza estilística. La historia me recuerda mucho al universo creativo de Paolo Bacigalupi y el escritor aprovecha los recursos habituales de la novela negra como estructura narrativa. Nos evoca un mundo en descomposición en una zona deprimida de la costa asiática. Ramón M. expone decenas de detalles del decorado de la historia con sutileza para dar consistencia al universo creado y todo ello sin caer en el error de la sobreexplicación o la saturación. A partir de aquí la narración se mueve en las aguas previsibles y evidenciadas del desastre ecológico, del capitalismo desbordado, de la supervivencia ante la adversidad, de cierto pragmátismo ante el fatalismo y la crepuscularidad
de la civilización. Todo en una atmósfera de persistencia de la cultura tradicionalista oriental y, cómo no, ese toque tan ciencia-ficción de añadir el naufragio de una nave extraterrestre funcionando como Macguffin para articular el desarrollo argumental.
EL ÚLTIMO OSAMA, de Lavie Tidhar: Leíble.
Casualidad no buscada. Leí no hace ni unos meses la novela OSAMA de este escritor y en este caso vuelve al mismo tema de la creación de iconos y mártires. Utilizando el mismo fondo de recursos que en OSAMA, Esta vez hace un giro diferente que en la novela, Huye de los mundos paralelos y se aboca realizar una historia más conceptual y aún más metafórica que la novela. Utilizando los recursos del western más canónico nos adentra en una trama de un caza-recompensas al estilo cowboy. La historia tiene (si me permites la osadía de esta afirmación, muy discutible seguro) cierto regusto a la película APOCALYPSE NOW de Coppola. En conclusión: Nada del otro mundo y con cierta tendencia a caer en el sofismo sobre las implicaciones del terrorismo. No deja de ser una alegoría nada disimulada. Tan poco disimulada que al final el autor se permite unos párrafos de explicaciones innecesarios; un recurso de escritor con dudas sobre su trabajo.
EL HOMBRE QUE PUSO FIN A LA HISTORIA DOCUMENTAL, de Ken Liu: Normal.
La historia es utiliza un estilo periodístico poco habitual en el género. Tengo un cierto problema de valoración con las historias donde la ciencia-ficción es un elemento decorativo o un simple recurso literario y no es un elemento fundamental de la novela. Porque entonces se hace difícil suponer que la obra es de ciencia-ficción. Aunque el autor lo esconde bastante bien la ciencia-ficción, aquí no es troncal. La ciencia-ficción es decorativa y funciona poco como catalizador. El objetivo real que es exponer un hecho oscuro y lamentable de la historia reciente de la Japón Imperial, a la misma altura de lo peor que generó la Alemania Nazi. En este caso podría ser un despropósito como historia para una antología como esta. Y si se salva es por que el autor lo conduce a debatir y exponer un concepto interesante: la propiedad sobre el pasado cuando es accesible sin interpretación sino la verdad sin velos; añadiendo a ello, para mayor dramatismo, si dicho pasado solo fuera visionable una única vez para cada momento concreto sin posibilidad ni de grabación ni de compartir la experiencia; por gracia y sentido del humor de nuestra querida Teoría Cuántica de Campos que utiliza con clarividencia el autor para dar cierto soporte científico al discurso que impulsa al cuento. Interesante concepto que desarrollado nos hace pensar sobre las implicaciones que podrían generarse de que fuera posible como si en un sueño, fuera transferible a la mente del receptor del momento histórico y sin capacidad de reproducción y por tanto sin aplicación del método científico la visión de la historia sin ser contada sino vivida. Con estos mimbres el cuento nos habla de los hechos históricos acontecidos con el Escuadrón 731 que en pocas palabras seria el espejo japonés de la Schutzstafell Alemana (más conocidas por SS). Este escuadrón ideó pruebas para ensayar y crear armas biológicas y todo tipo de macabros experimentos biológicos sobre los tratamientos de congelación, trasplante de organos, descompresión y transmisión de enfermedades utilizando prisioneros chinos. El autor del cuento afirma en algún momento que el propio Douglas MacArthur aporto a los miembros del escuadrón inmunidad ante la justicia y ocultación a la opinión publica a cambio de disponer de la información obtenida en dichos experimentos. (El pragmatismo Americano también recibe en el cuento lo suyo). Se puede entender su inclusión en la antología pero rozando el larguero, a mí ver. En cualquier caso Ken escribe bien.
VV. AA.