AMANECER ROJO
AMANECER ROJO EE. UU., 1984
Título original: Red Dawn
Dirección: John Milius
Guión: John Milius y Kevin Reynolds, basados en una historia del segundo
Producción: Barry Beckerman, Buzz Feitshans
Música: Basil Poledouris
Fotografía: Ric Waite
Duración: 114 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Swayze (Jed); C. Thomas Howell (Robert); Lea Thompson (Erica); Charlie Sheen (Matt); Darren Dalton (Daryl); Jennifer Grey (Toni); Brad Savage (Danny); Doug Toby (Aardvark); Ben Johnson (Mr. Mason); Harry Dean Stanton (Mr. Eckert); Ron O´Neal (Coronel Ernesto Bella); William Smith (Strelnikov); Vladek Sheybal (Bratchenko)
Comentarios de: Félix Capitán

¿De qué se trata?

El bloque comunista, como Cobra de G. I. Joe, empieza a alzarse en un movimiento geopolítico decidido y desesperado. América, uno de esos incontables poblados habitados por gentes peligrosamente limítrofes con la cultura redneck. Los estudiantes están sentados en su escuelita, aprendiendo sobre Genghis Khan (premonitorio, ¿eh?), cuando de pronto el cielo se tiñe de helicópteros y paracaidistas. ¿Es una operación del Ejército para asustar a los indignados, como ocurrió en Chile en 2011? El profesor de la escuela, que por supuesto es gordo y negro, sale para investigar qué pasa, olvidándose de una regla esencial, cual es... ¡¡¡EL NEGRO SIEMPRE MUERE PRIMERO!!! ¡¡¡Y EN EFECTO!!! ¡¡¡RA-TA-TA-TA-TÁ, SUENAN LAS AMETRALLADORAS!!! ¡¡¡Y EL NEGRO ACABA PALMÁNDOLA!!! Los estudiantes, sin saber qué pasa, salen corriendo en estampida. Fuera del pueblo, en una gasolinera perdida en medio de la nada, reciben provisiones y sus primeras armas (en concreto, rifles de caza), y sus papurris los envían al monte para que salven el pescuezo. Un mes después, ya están hasta el tupé de mascar perdigones en la carne de ciervo, así es que deciden hacer una incursión por el pueblo. Allí se enteran de que... ¡¡¡EL PUEBLO HA SIDO OCUPADO POR LOS COMMIES!!! ¡¡¡Y PARA PEOR, NI SIQUIERA SON LOS SOVIÉTICOS DE TODA LA VIDA, SINO QUE EL GRUESO SON INFRASERES COMO LOS CUBANOS Y NICARAGÜENSES!!! Ahora, nuestro heroico grupo debe regresar a las montañas, con dos chicas para que la cosa no sea tan criptogay, y hacer lo que todo americano hace si le invaden el territorio: resistir porque... THIS... IS... AMÉRICA!!!

El espíritu de los tiempos

Resulta curioso observar que en los 70, mientras la sociedad yanketa se iba haciendo cada vez más darkie, edgie y grittie, y en consecuencia también su cine, en el frente externo las cosas estaban calmándose a pasos agigantados. La diplomacia de Henry Kissinger (a saber: matonaje en Chile, retirada silbando con las manos en los bolsillos en Vietnam) le garantizó al mundo entero un cierto receso de las tensiones de la Guerra Fría. Demasiado bonito para durar, con el auge de los fundamentalismos de los 80, incluyendo a esas dos conocidas fuerzas integristas que se tomaron el poder en 1978 (Juan Pablo II) y en 1980 (el Ayatollah, que han habido muchos, pero para los que hemos cine 80, existe uno solo, que es EL AYATOLLAH). No debemos olvidar que el fascismo americano y el totalitarismo comunista son también dos fundamentalismos, de corte agnóstico si se quiere, pero fundamentalismos a fin de cuentas. Con lo que el cine anticommies recrudeció. AMANECER ROJO es quizás el epítome de esta manera de entender la geopolítica mundial en el cine. La premisa lo dice todo: la Unión Soviética invade Estados Unidos, y serán los yankis de a pie quienes le pararán pies al... ¡¡¡PELIGRO RUSO!!! ¡¡¡MWA-HA-HA-HA-HÁ, TENGAN MIEDO!!! Con una historia de Kevin Reynolds, que años después conocería la gloria dirigiendo ROBIN HOOD: EL PRÍNCIPE DE LOS LADRONES, y luego el escarnio con RAPA NUI y WATERWORLD. Quién lo dijera, vaya.

¿Por qué verla?

:: Se ha dicho durante muchos años que AMANECER ROJO es favorita entre las pelis de las videotecas de los grupos de extrema derecha en Estados Unidos, gentes a quienes se les corren todos los jugos viendo a un grupo de broncíneos y apolíneos jóvenes de pura sangre yanki (signifique eso lo que signifique en una nación mestiza que se llama a sí misma el crisol de razas) enfrentados a esos sucios y mugrosos comunistas que han osado poner la bota en LA TIERRA DE LA LIBERTAD, LEÑE. ¡Pero si está en el himno, joder! The land of the free and the home of the brave. Amén. La peli lo deja bien claro en un diálogo en que el grupete se ve afrontado al dilema de matar a un compañero presunto traidor: ¿en qué nos diferencia eso de los soviéticos? ¡¡¡NOSOTROS VIVIMOS AQUÍ!!! (¡¡¡BAM!!!). Pero la cuestión para cualquier comentarista de cine honrado no es si la peli es un panfleto patriotero o no (esta lo es, y con saña, sea dicho para que no me acusen de inclinarme hacia ciertos valores geopolíticos). La cuestión es... ¿es una buena peli? ¿Está bien hecha? ¿Se preocupa de los valores cinematográficos (buena historia, buen guión, buenos personajes, etcétera) más allá del mensaje parafascista de turno? La respuesta en este caso es sí. Porque si bien buena parte del punto es justamente el enaltecimiento de los gallardos jóvenes que luchan y mueren por la Patria, al menos se preocuparon de hacerla más o menos bien. El perpetrador en este caso es John Milius, quien venía de dirigir otra fantasía YOU HAVE THE POWER, en concreto CONAN EL BÁRBARO (sí, con Chuarche), y con la cual pueden decirse que son la cúspide de una carrera cinematográfica por lo demás no demasiado pródiga en títulos. Y buena parte (no todo, eso sí) del talento que depositó en hacer de CONAN EL BÁRBARO un espectáculo memorable, está aquí vertido en un filme bastante apretado. A pesar de ser una peli bélica, |Milius prefiere el enfoque más cable a tierra por sobre las machadas espectaculares de los protas made in Hollywood, que no sólo caen como moscas a tutiplén, sino que además lo hacen de maneras anodinas, sin sacrificios heroicos ni leches de lecherías similares. Claro que hay cosas que aceptar un poco porque sí, porque el guión lo exige (¿cómo es que una guerrilla de adolescentes espinilludos parte con rifles de caza y acaba con lanzamisiles derribahelicópteros...?). Súmesele un elenco de jóvenes promesas... Patrick Swayze (DIRTY DANCING), Charlie Sheen (el hijo de Michael Sheen pateado por Denise Richards ... ah, y además hace pelis y hacía esa infracomedia que es DOS HOMBRES Y MEDIO), Lea ThompsonVOLVER AL FUTURO, leñe!) y Jennifer Grey (er... DIRTY DANCING también), y estamos. Y para los cazasecundarios tenemos a Powers Boothe (DEADWOOD) cuando era delgado y tenía pelo (no, no hace de jovencito, hace de piloto de aviación derribado a tierra). Y aunque la banda sonora no es especialmente memorable (tampoco mala... sólo... en un punto medio), digamos que se repite con John Milius el buen Basil Poledouris (CONAN EL BÁRBARO, vamos).

:: Se agradece de la peli que, más allá de esa fantasía paranoica que es ¡¡¡NOS INVADEN!!! el escenario que presentan es más o menos plausible. La cosa es que la Unión Soviética se desespera por una hambruna o algo así, Europa Occidental decide tomar asiento porque los verdes, como buenos maricotas preocupados de los derechos humanos y esas cosas, se toman el poder y disuelven la OTAN, y así Estados Unidos pelea la Tercera Guerra Mundial en solitario, miren, pobrecitos, si es que nadie los quiere porque ellos defienden... ¡¡¡LA DEMOCRACIA!!! Era poco probable, y en definitiva no sucedió, pero sí plausible con un par de malas tiradas contra Carisma por parte de Estados Unidos. Después, la guerra misma queda en el contexto de fondo, borrosa, como lo es en definitiva para los civiles por lo general (las evoluciones y danzas de los ejércitos sobre el tablero mundial son cosas que uno percibe con claridad leyendo los libros de historia, pero en medio de la vorágine no suelen circular periódicos con libertad de prensa como para enterarse de cómo va de verdad la cosa). Incluso la manera en que las tropas enemigas entran a Estados Unidos, suena más o menos realista (quintacolumnas camufladas entre los inmigrantes ilegales cruzando el Río Grande, ¿por qué no? Así fue como los germanos entraron en el Imperio Romano, después de todo...). Por cierto, también se agradece que el panfletarismo de la peli no llegue a extremos tales, que los comunistas sean villanos diabólicos hasta el extremo. Claro que se los pone de malos malosos, incluyendo tácticas de interrogatorio, fusilamientos de civiles y lavado de conciencia con documentales tendenciosos acerca de lo malo que es el capitalismo, pero a cambio, el tipo que pintaba al inicio para ser el máximo de todos los villanos, andando la peli se revela como un buen chato con sentimientos (claro, podríamos decir, es fácil ser chato con buenos sentimientos cuando eres un comunista equivocado que de pronto está en suelo americano, que la libertad yanki es un virus contagioso, pareciera ser, aunque la escena final del tipo es... un tanto penosa, para qué vamos a pasar una cosa por otra), y los rusos mismos a nivel de peatón se comportan más como buenas personas que como diabólicas máquinas de matar. Son detalles que hacen más soportable el panfleto, y más agradable la peli, al final del día. Que no nos olvidemos, es la favorita de grupos ultrayanketas. No por Patrick Swayze adolescente, ¡OH, NO, CLARO QUE NO! por supuesto, sino por los valores de la defensa del territorio de Estados Unidos, insistimos.

Ideal para: Haberse atrevido a mostrarnos por una vez y sin que sirva de precedente que América no es América porque sean los buenos, sino porque tienen espíritu, con una peli de nivel decente (esto es lo que sin que sirva de precedente, no el aspecto doctrinario).

© Félix Capitán, (1.505 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Cine 9009 el 15 de febrero de 2012
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