VISIONES 2015
VISIONES 2015 VV. AA.
Título original: ---
Año de publicación: 2015
Editorial: AEFCFT
Colección: Visiones
Traducción: ---
Edición: 2015
ISBN:
Precio: 9,95 EUR

Nuevo visiones (y van) que sigue cumpliendo su cometido de poner de largo a nuevos, y no tan nuevos, nombres en esto de la narrativa de género. Particularmente habían dejado de interesarme desde que dejaron de ser colecciones de relatos exclusivamente de ciencia-ficción. La fantasía no me interesa y el terror, aunque paradójicamente es un género que se me da bien (¡todo el dinero que en algún momento he ganado escribiendo fue con guiones de terror!) no me atrae de ninguna de las maneras.

Por fortuna para mi, en esta edición del visiones hay mayoría en lo que respecta a la ciencia-ficción, y de las pocas pinceladas de fantasía y terror contenidas, muchas tiene que ver tangencialmente con ella. Habrá quien lo vea justo al revés, así que aquí queda al advertencia.

En general se puede hablar de una colección de relatos bien construidos, con interesantes ideas centrales y un nivel bastante satisfactorio, alguno flojea en detalles como añadir elementos innecesarios a una idea más que atractiva, dejarse llevar por las obviedades o estar al borde de la credibilidad, detalle importante incluso en este tipo de relatos.

Con todo, el conjunto es bastante homogéneo y bastante disfrutable. Estos son los relatos:

EL FUNCIONARIO, de Massimiliano Malerba. Aportación italiana a este visiones, fruto de los acuerdos de colaboración entre la AEFCFT y la asociación italiana RiLL. Bebe de la tradición de relatos que nos presenta a vampiros y licántropos como extraterrestres que se han aposentado en la Tierra y han llegado a un equilibrio con los nativos humanos acerca de de quien y cuando alimentarse. Nada nuevo al respecto. Lo novedoso del relato es que los elegidos para servir de alimento y los comensales entablan previamente una cierta relación formal, firma de documentos y legajos incluidos.

POR QUÉ SE PERDIÓ BAHÍA BLANCA, de Juan Simeran. Divertida ucronía en la que la yihad ha llegado a Río de la Plata tras haber conquistado (al fin) Europa. Se trata de la carta que un comandante de las tropas argentino-musulmanas envía al general al mando relatándole como los sionistas han conquistado cierta posiciones estratégicas y lo que, en su opinión, se debería hacer para contrarrestar el empuje de los reconquistadores. En el fondo, un alegato sobre la poca practicidad de los preceptos religiosos en el día a día, sobre todo cuando se trata de un ejército enfrentado a un enemigo ateo e irreverente.

HUEVO DE PASCUA de Claudio A. Amodeo. Relato que habla, sobre todo, de integración, de como se sufre siendo el diferente, sobre todo si se es extraterrestre, y de como, en realidad, la maldad se concentra en unos pocos individuos que se crecen ante la indiferencia del resto.

FAUNA MARINA, de Antonio Sancho Villar. Equidistante entre la ucronía, el steampunk, la tradición lovecraftiana y las historias de locos de atar, cuenta como un sargento del ejército Republicano (de la primera república Española) se mete en un lío bastante importante y solo su heroica hoja de servicio le libra de ser ejecutado, pena que se le conmuta por un destino en la Polinesia Española, en un islote donde él será toda la guarnición que protege a un científico igualmente exiliado. La soledad, viejas historias de humanoides marinos y la falta de comunicación hacen la tragedia segura.

EL MORDISCO DE TYSON, de Montiel de Arnáiz. Una de zombis (bueno, infectados) que se basa en el famoso combate entre Mike Tyson y Evander Holyfield en 1996, popular porque Tyson se dedicó a morder sistemáticamente las orejas de Holyfield ante los repetidos cabezados que éste le propinaba. El caso es que en esta versión de la pelea, las malas artes de Don King (el excéntrico promotor de boxeo) convierten la pelea entre entrenadores y asistentes en la que acabó el combate en la zona cero de un fenómeno cataclísmico.

PADDINGTON-VICTORIA, de Ana Sáiz. Una de fantasmas bastante previsible. A alguien se le ocurre la idea de reabrir la primera línea del metro de Londres, construida en 1863 (si, hace más de ciento cincuenta años) con el material original, es decir, vagones de madera y máquinas de vapor. El pasaje es, cuando menos, insólito, aunque predecible.

ETERNIDAD, de María Ángulo Ardoy. El sueño de la razón produce monstruos. Este relato es una ampliación de este grabado goyesco. Una investigadora, que recientemente ha perdido a su hijo, mezcla ADN del niño con ADN de medusa dentro de un proyecto de investigación médica. Drama en el que el aspecto psicológico pesa más que cualquier otra consideración.

MAÑANA, de Carlos Sáez Pla. O el día de la marmota en drama.

ATRACTOR EXTRAÑO, de Aitor Solar Azcona. Curioso relato de corte borgesiano en el que un ciudadano descubre un vórtice que atrae irremediablemente a los paseantes despreocupados. El añadido de detalles truculentos no aporta nada a una idea ya de por si es muy atractiva.

VAMPIRAS, de Víctor Selles. La relación de un grupo de vampiras madrileñas con sus maridos mortales, a los que chupan tanto la sangre como la vida, pero eso no es el drama, sino la inevitable desincronización de los ciclos vitales de cada conyuge.

PARRA EN LA HOLOCUBIERTA, de Juan Alberto Conde Aldana. A modo de informe periodístico se presentan los testimonios de los creadores de la holocubierta (un a modo de proyector de sueños literarios). Más allá de la anécdota del aparato en si, se desgranan las retorcidas relaciones entre investigadores y profesores universitarios y de forma un tanto tangencial, el eterno lamento del investigador hispano (en general) -americano (en particular) sobre la eterna falta de medios y desinterés por parte de las autoridades.

¡TÚ LA LLEVAS! de Diego Salcedo. La historia de un demonio pelma hasta la extenuación y de como sus sucesivos poseídos se van deshaciendo de él. Gran idea la del demonio palmeador de espaldas.

REFLEJOS, de Marco Granado. Destinos enderezados, mundos paralelos y viajes de ida y vuelta entre ellos. Interesante el relato de como se puede guiar a un adolescente problemático para que deje de serlo, pero la descripción del mecanismo para saltar entre universos se hace desconcertante.

LA GUERRA DE INVIERNO, de David Gambero. Una guerra bastante desconocida fue esta Guerra de Invierno (y su segunda parte, la Guerra de Continuación) que enfrentó a Finlandia y la URSS en un conflicto simultáneo pero diferenciado de la Segunda Guerra Mundial. Historia de frío, francotiradores y seres míticos.

MENDOZA SE ATUSÓ EL FLEQUILLO, de Eduardo Delgado Zahíno. Puedo vanagloriarme de haber descubierto a Eduardo para esto de la narrativa de ciencia-ficción. Como él mismo comenta en su presentación, hace años le acepté el primer relato que publicó y ahí le ven ahora, traducido al ruso y al italiano. Ese es un relato que habla de inteligencias artificiales sibilinas y tics irrefrenables, como siempre, con esa mala leche marca de la casa, aunque si hubiera pedido consejo a su editor favorito, le hubiera señalado la necesidad de apuntalar algunos aspectos un tanto traídos por los pelos.

© Francisco José Súñer Iglesias, (1.368 palabras) Créditos