LA PIEL DEL MAL
Star Trek TNG: LA PIEL DEL MAL EE. UU., 1988
Título original: Skin Of Evil
Dirección: Joseph Scanlon
Guión: Joseph Stefano y Hannah Louise Shearer
Producción: Gene Roddenberry
Música: Dennis McCarthy, Jerry Goldsmith y Alexander Courage
Fotografía: Edward R. Brown
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (capitán Picard); Jonathan Frakes (comandante Riker); Brent Spiner (teniente-comandante Data); Marina Sirtis (consejera Troi); Levar Burton (teniente La Forge); Gates McFadden (Dra. Crusher); Michael Dorn (teniente Worf); Denise Crosby (teniente Yar); Wil Wheaton (Wesley Crusher); Mark McChesney (Armus); Ron Gans (voz de Armus en inglés); Walker Boone (teniente-comandante Leland T. Lynch); Raymond Forchion (teniente Ben Prieto); Brad Zerbst (enfermero)
Temporada: 1, Episodio: 22

Sinopsis

Fecha estelar 41601.3. Una lanzadera, con Deanna Troi a bordo, se estrella en el planeta Vagra II, un mundo inexplorado, cuyo único habitante es una criatura llamada Armus, al parecer creada artificialmente por una raza muy poderosa, ya extinta. La principal característica de tal criatura es el sadismo, pues se complace en torturar a cualquiera que entre en contacto con ella. La tripulación de la Enterprise trata de rescatar a Deanna, pero Armus lo impide, asesinando a Tasha Yar. Ante el fracaso del equipo de incursión, Picard desciende a la superficie, decidido a enfrentarse a Armus.

LA PIEL DEL MAL tuvo un gran impacto en la comunidad trekkie, sobre todo entre los seguidores de TNG, por mostrar la muerte de uno de los personajes principales. El rol de Tasha Yar, en principio concebido como uno de los fijos y más destacables de TNG, desapareció por la decisión de Denise Crosby de abandonar la serie, ya que al parecer consideraba sus frases... ¡insustanciales! Lo cierto es que no parece un motivo muy sólido para dejar un papel destacado en una producción televisiva de categoría, pero debemos respetar las razones de Denise para actuar así, aunque no las compartamos ni mucho menos las comprendamos. El caso es que la actriz dejó Star Trek, lo que fue muy sentido por numerosos trekkies, que ya eran fans incondicionales de la decidida teniente Yar. No obstante, hubiera sido mucho mejor que Yar desapareciera al ser destinada a otra nave. De este modo se habría podido recuperar el personaje en el futuro, sin triquiñuelas temporales de por medio. Pero, por la razón que sea, se decidió matar a Tasha, y este es, quizás, uno de los mayores errores cometidos a todo lo largo de la producción.

LA PIEL DEL MAL es un capítulo muy impactante por el fallecimiento de Tasha, y también uno de los más difíciles de rodar de la primera temporada. La concepción del personaje de Armus era sencillamente magistral, pues los guionistas lo habían dotado de una profundidad psicológica sorprendente. Esto planteaba una delicada cuestión, pues un ser así podría hacerse perdonar el asesinato de Tasha por el público, y lograr cierto nivel de empatía con éste, que incluso podría llegar a sentir cierta compasión por Armus, eliminando toda la tensión que se pretendía dar a la trama. Los guionistas, conscientes de ello, procedieron a reescribir el personaje, eliminando de un plumazo cualquier atisbo de conciencia y potenciando hasta el límite su profundo egoísmo, para que los espectadores asumiesen sin dudas de ninguna clase que se encontraban ante una encarnación física del Mal absoluto. De hecho, así es como se define el propio Armus.

Nuestros héroes se enfrentan a un ser de pesadilla, una criatura creada artificialmente por una misteriosa raza de titanes, con el propósito de focalizar y concentrar en ella todos los males de la especie que la creó. La raza que milenios atrás habitó el planeta, decidida a erradicar de su sociedad todo rastro de mal, transfirió a Armus capa tras capa de vicios y defectos, y más tarde lo abandono. Condenado a una soledad eterna, pues ni siquiera le queda el consuelo de la muerte, Armus casi se asemeja a un héroe trágico, pues su absoluta monstruosidad le ha convertido en un marginado, digno de la compasión que en principio le ofrecen los humanos y que él rechaza. Forma de vida sorprendente y muy peligrosa, el ser se comporta casi como un niño malcriado, con muchas ganas de hablar y aprender, eso sí; pero un crío caprichoso, en fin, cuyas rabietas son devastadoras. Es, posiblemente, una de las criaturas más originales jamás descritas en Star Trek, y a semejante horror se enfrenta, valerosamente y armado únicamente con la razón y su innata dignidad humana, el capitán Picard. Obviamente, al final se logra rescatar a Deanna Troi, y Armus, ahora sí, quedará confinado para toda la eternidad en Vagra II, un mundo en el que a partir de ese momento jamás descenderá una nave espacial. La Federación se ocupará de ello.

La mayor emotividad se alcanza en la secuencia final, en la sala de hologramas, cuando los protagonistas principales visionan el mensaje holográfico dejado por Tasha. Hasta cierto punto resulta difícil valorar fríamente LA PIEL DEL MAL, dada su tremenda carga dramática. Pero no puede negarse que se trata de uno de los mejores capítulos de la irregular primera temporada, con una memorable intervención de Picard, que demuestra que tiene muy poco que envidiar a nuestro también admirado James Kirk.

La cosa negra de la charca
La cosa negra de la charca

A nivel técnico hubo no pocos problemas. Armus había sido concebido como una especie de charca de petróleo, o sustancia similar, que podía adquirir a voluntad una forma vagamente antropomórfica. Los encargados de los efectos especiales emplearon un derivado de un producto llamado mecthotel, que podía disolverse en agua, y lo tiñeron con tinta de imprenta. En apariencia aquel líquido resultaba inofensivo, pero cuando Mark McChesney se puso el traje especial y se sumergió en aquello, para dar vida a Armus, aquel traje comenzó a disgregarse hasta quedar destrozado. El presupuesto sólo contemplaba la utilización de un traje especial, pero en vista de la situación hubo que diseñar media docena más, pues sólo podían ser usados una vez. Huelga decir que todos acabaron destrozados. En cuanto a la escena en la que Riker, tras ser absorbido por Armus, emerge del pozo negro, fue rodada por un especialista adecuadamente vestido. Esa especie de monos carecían de cualquier clase de aparato para respirar, así que los especialistas tenían que contener la respiración mientras estaban en el interior del pozo, lo que obligaba al equipo técnico a controlar mediante cronómetros la duración de la escena correspondiente. Para el primer plano del rostro del oficial se sacó un molde de yeso de la cabeza de Frakes con la boca abierta y se pintó de negro. Para las tomas en las que Armus emerge del pozo se utilizaron unos maniquíes montados sobre un armazón especial.

LA PIEL DEL MAL es, en definitiva, cien por cien Star Trek en estado puro. Que lo disfrutéis.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.009 palabras) Créditos