EL ARSENAL DE LA LIBERTAD
Star Trek TNG: EL ARSENAL DE LA LIBERTAD EE. UU., 1988
Título original: The Arsenal Of Freedom
Dirección: Les Landau
Guión: Richard Manning y Hans Beimler
Producción: Gene Roddenberry
Música: Dennis McCarthy, Jerry Goldsmith y Alexander Courage
Fotografía: Edward R. Brown
Duración: 46 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (capitán Picard); Jonathan Frakes (comandante Riker); Brent Spiner (teniente-comandante Data); Marina Sirtis (consejera Troi); Levar Burton (teniente La Forge); Gates McFadden (Dra. Crusher); Michael Dorn (teniente Worf); Denise Crosby (teniente Yar); Wil Wheaton (Wesley Crusher); Vincent Schiavelli (vendedor minosiano); Marco Rodríguez (capitán Paul Rice); Vyto Ruginis (ingeniero jefe Logan); Julia Nickson (alférez Lian Tsu); George de la Peña (teniente Orfil Solís)
Temporada: 1, Episodio: 20

Sinopsis

Fecha estelar 41798.2. La Enterprise llega al planeta Minos para investigar la misteriosa desaparición de la nave USS Drake. Minos parece deshabitado, pero en la nave federal se recibe una extraña transmisión automática. Un equipo de incursión es enviado a la superficie del planeta para investigar, siendo atacado por unas sofisticadísimas armas. Riker resulta alcanzado por un disparo, quedando confinado en una especie de campo de fuerza. Picard baja al planeta acompañado por la doctora Crusher para atender al primer oficial, pero debido al ataque de otra de esas armas ambos caen en una profunda caverna. La doctora Crusher resulta gravemente herida y el capitán debe hacer cuanto esté en su mano para ayudarla, mientras Data, Yar y Riker, que por fin ha sido liberado del campo que le apresaba, luchan por sus vidas, enfrentándose a unos artefactos bélicos que parecen evolucionar, convirtiéndose en más peligrosos y destructivos a cada momento. Mientras tanto, la Enterprise, que se halla bajo el mando de La Forge, es atacada por armas similares, contra las que no parece haber defensa alguna.

La primera temporada de TNG tuvo unos discretos niveles de audiencia, pues todavía tenía que soportar todo el peso de la fama de TOS. Los trekkies no estaban seguros de que el nuevo Star Trek funcionara, y, por otra parte, el hecho de que muchos episodios de esta primera temporada fuesen nuevas versiones de capítulos de la serie clásica no ayudaba a que TNG se estabilizase y encontrara un lugar propio en el universo catódico. Con todo, TNG iba evolucionando lenta pero perceptiblemente, y el episodio que nos ocupa es buena prueba de ello.

EL ARSENAL DE LA LIBERTAD trata el tema de la carrera armamentista, de plena actualidad en los 80, cuando aún existía la guerra fría y los Estados Unidos y la antigua URSS competían por imponer al resto del mundo sus modelos políticos y sociales. Como siempre, Star Trek trataba un tema de rabiosa actualidad, trasladándolo a su particular universo ficticio y disfrazándolo como una historia de ciencia-ficción. En este caso, la crítica feroz a la absurda carrera armamentista se concreta en el planeta Minos, cuna de una civilización que hizo del diseño, construcción y comercialización de toda clase de armamento su razón de existir. Los minosianos son descritos en este episodio como unos auténticos mercaderes de muerte, que diseñaron armas cada vez más complejas, prácticamente inteligentes, que acabaron por destruirles a ellos mismos. Por otra parte, además de como fanáticos de las armas, los minosianos también son presentados como comerciantes sin escrúpulos, capaces de proporcionar armamento sofisticado a dos bandos enfrentados entre sí, lo que puede entenderse como otra crítica despiadada, esta vez dirigida contra el comercio irracional, que rinde pleitesía al dios beneficio sin pararse en consideraciones de tipo moral. En este sentido, EL ARSENAL DE LA LIBERTAD se revela como un típico capítulo trek, así como una de las mejores historias escritas para la primera temporada de TNG.

Obviamente, no se podía profundizar mucho en las implicaciones del tema con un metraje de apenas 42 minutos. Aunque el guión denuncia la carrera de armamentos, los intereses que la mueven y sus efectos a largo plazo, también debía contar con su parte de aventura, por lo que la crítica que encierra se diluye un tanto en las historias paralelas que suceden: la lucha del equipo de incursión contra las máquinas, la difícil situación de Picard y Crusher en la caverna, y los problemas de La Forge en la nave. A pesar de ello, el episodio es un perfecto ejemplo de equilibrio entre la vertiente crítica y la aventurera, siendo uno de los capítulos más entretenidos a la par que profundos, aunque en principio no lo parezca, de la primera etapa de TNG.

Lo más destacado de EL ARSENAL DE LA LIBERTAD es que, por primera vez, coloca a parte de la tripulación principal en situaciones ajenas a su cometido y grado. La Forge, piloto de la Enterprise, queda al mando de la nave estelar y debe hacer frente a una terrible amenaza. De este modo, La Forge tiene su primera experiencia como oficial al mando, lo que le permite conocer de primerísima mano la complicada tarea de Picard. Con la ayuda de un certero consejo de Deanna Troi, Geordi adquiere confianza en sí mismo y logra pasar la prueba de fuego.

Pero los personajes más importantes del episodio son Picard y Crusher, cuyos papeles se invierten en esta historia. Crusher resulta gravemente herida y Picard debe asumir el rol de médico, si no quiere que la bella pelirroja se le muera. En un primer tratamiento del guión era el capitán quien resultaba herido, pero el director, Les Landau, sugirió que se invirtieran los papeles, pues consideraba que ver al capitán Picard fuera de su elemento natural contribuiría a enriquecer al personaje. La situación límite que vivirían Jean - Luc y Beverly estaba pensada para potenciar la relación romántica entre ellos, pero Roddenberry no quería ni oír hablar del tema, así que cualquier connotación amorosa fue eliminada del guión.

Capítulo coral, en el que los protagonistas luchan individualmente para salvarse a sí mismos y a la nave y su tripulación, EL ARSENAL DE LA LIBERTAD es una de las grandes historias que nos legó TNG. Disfrutadla.

© Antonio Quintana Carrandi, (878 palabras) Créditos