ECLIPSE DE HIERRO
ECLIPSE DE HIERRO John Ostrander, Stéphane Roux
Título original: Star Wars: Agent of the Empire. Iron Eclipse
Año de publicación: 2011
Editorial: Planeta DeAgostini Cómics
Colección: Agente del Imperio Vol. 1
Traducción: Víctor Manuel García de Isus
Edición: 2013
Páginas: 110
ISBN:
Precio: 12,95 EUR
Comentarios de: Alejandro Caveda

La proliferación de comics ambientados en el universo de La guerra de las galaxias desde el estreno de la película, allá por el lejano año 1977, por parte de la editorial Marvel primero, y de Dark Horse Comics después, ha llevado a una cierta sobreexplotación (cuando no saturación) del concepto original, no siempre con éxito. A estas alturas se han probado todos los enfoques y variaciones posibles, desde adaptaciones de videojuegos a líneas alternativas, pasando por cross-overs entre colecciones o historias que rellenan el hueco entre las películas de la saga, de tal forma que a día de hoy parece casi imposible realizar un acercamiento original a la misma desde el mundo de las viñetas. Por suerte, hay ocasiones en las que Dark Horse todavía puede sorprendernos con series tan interesantes como la que ahora nos ocupa: Agente del Imperio, de John Ostrander y Stéphane Roux, que casi parece una amalgama entre las franquicias de Star Wars y SHIELD de Marvel.

La primera entrega de la serie, ECLIPSE DE HIERRO, está ambientada unos tres años antes de los acontecimientos de UNA NUEVA ESPERANZA, cuando el Imperio controla la mayor parte de la galaxia conocida y la Alianza Rebelde no es más que un grupo de fugitivos fuera de la ley que apenas suponen una seria amenaza para el Nuevo Orden. El ejército y la armada imperiales son la punta de lanza de la fuerza del Emperador, mientras que Darth Vader es su mano derecha y ejecutor personal. Pero cuando la situación requiere delicadeza es necesario usar una herramienta más precisa —tanto que, en algunos casos, la mano que lo empuña no pueda ser detectada—. Es entonces cuando el Imperio recurre a su mejor hombre: el agente de inteligencia Jahan Cross.

En esta ocasión el trabajo de Cross le lleva a investigar un complot que tiene su origen en el Sector Corporativo, una región del espacio independiente aunque aliada del Imperio, que fue creada por Brian Daley en su trilogía original de Han Solo el cual, de hecho, aparece como coprotagonista en esta miniserie que sirve como carta de presentación a uno de los personajes más interesantes que ha dado el universo de Lucas durante los últimos años. La clave del enigma es un misterioso proyecto conocido como Eclipse de hierro, detrás del cual se encuentra un viejo adversario de Coruscant desde los tiempos anteriores al advenimiento del Imperio Galáctico.

La historia viene firmada por John Ostrander, un nombre mítico de la industria del comic, autor (junto a Timothy Truman) de la serie de culto Grimjack para First Comics, y que en los últimos años ha colaborado áctivamente en el universo expandido de Lucas escribiendo colecciones como Star Wars: Republic, Las Guerras Clon o la más reciente Legado, que explora el futuro de la familia Skywalker 140 años después de los acontecimientos de la trilogía clásica. Para la ocasión el guionista desarrolla un argumento que sabe aunar con maestría la mejor esencia de la saga con el género de espías en un ejercicio de estilo que no deja de recordarnos las historias clásicas del Nick Fury de Steranko, con la colaboración en el apartado gráfico del dibujante Stéphane Roux cuyo estilo pulcro, espresivo y de reminiscencias cinematográficas se adapta como un guante a los textos de Ostrander. Cross, por su parte, defiende al Imperio ya que considera que este es la mejor alternativa frente al caos y la corrupción que caracterizaban a la antigua República y que amenazaban con extenderse por toda la galaxía, al igual que ocurre con otros partidarios del Nuevo Orden como Sunber Tank (el amigo de juventud de Luke Skywalker en Tatooine) o el barón Soontir Fel, el as de caza de los pilotos imperiales. Sin embargo Cross se toma su trabajo con una determinación no exenta de sentido del humor y un cierto código moral del juego limpio que le diferencian de otros sirvientes del Imperio y hacen que, como personaje, resulte mucho más interesante y rico en matices. Pendientes de ver como evoluciona en futuras aventuras, no cabe duda de que esta Agente del Imperio es una buena carta de presentación. Tal vez no una obra maestra, pero si uno de esos comics hechos con oficio y mucho talento, que se leen de un tirón y que tras su lectura no te deja con esa desagradable sensación de Ya visto, ya leído tan frecuente en otros proyectos similares durante los últimos años.

Planeta ya ha publicado la segunda entrega de las aventuras del protagonista, titulada OBJETIVOS DIFÍCILES.

Para saber más

Los guionistas de la serie de comics de Star Wars de Marvel.

Brian Daley, el otro padre de Han Solo.

El punto de vista del Imperio.

© Alejandro Caveda, (6 palabras) Créditos
Publicado originalmente en El zoco de Lakkmanda el 7 de abril de 2013