ASAMBLEA DE METAL
ASAMBLEA DE METAL Antonio Santos
Título original: ---
Año de publicación: 2015
Editorial: Marsoon Books
Colección: La roca Tarpeya 3
Traducción: ---
Edición: 2015
ISBN:
Precio: 0,89 EUR (Amazon)

Antonio Santos presenta ASAMBLEA DE METAL, la tercera entrega del serial/folletón La Roca Tarpeya, y en clara continuación con los movimientos y maniobras ya relatados en EL NIGROMANTE, las facciones enfrentadas se embarcan en las primeras escaramuzas de lo que promete ser el salvaje sitio de Caer Dws, el último reducto importante de la faceta (en realidad nuestra propia Tierra distorsionada) que el maligno Nhsvhs, dios de la Acracia, intenta invadir para su solaz y mayor regodeo de sus múltiples y depravados seguidores.

Ante él, recordemos, se alzan los alfios, ya antiguos en la faceta pero que miles de años antes la arrebataron, con métodos no muy distintos a los que los noshveros, lo seguidores de Nhsvhs, están poniendo en práctica a sus originales habitantes humanos. Durante siglos dominaron la Tierra, conviviendo con enanos y otros seres de menor identidad, y solo inquietados por la figura de Joe Horseman, el Ogro de Hierro, el último humano vivo que rodeado por sus artilugios mecánicos mantiene a raya a cualquiera que intente asomarse por sus dominios. No obstante, alfios y Ogro se han dejado más o menos en paz hasta la llegada de Nhsvhs, con él, el caos se ha adueñado del mundo y los antiguos enemigos se han tenido que aliar ante fuerzas mucho mayores que amenazan con no solo alterar el largo equilibrio de odio, sino además destruirlo todo solo por el placer de poder hacerlo.

Horseman y Aric Vjan Rdim, un alfio de alta alcurnia (como todos los alfios, o al menos eso se creen ellos) se embarcan en la misión de destruir a Nhsvhs, porque hay una particularidad en Aric que lo hace muy molesto (amenazador) para un dios en apariencia todopoderoso como Nhsvhs, Aric es el último de su estirpe, y su sola presencia en la faceta imposibilita a Nhsvhs acceder en persona a ella (va a resultar que Aric si es de noble linaje), debiendo manejar la invasión de mano de agentes no menos sádicos que él, pero el no poder acceder no solo retrasa sus planes, además le pone de un humor bastante insoportable. Por eso todos la obsesión de Nhsvhs, es matar a Aric y la de Aric matar (en lo que se puede matar a un dios) a Nhsvhs.

En EL OGRO DE HIERRO se nos presentaba a todos estos personajes, EL NIGROMANTE los ponía en camino hacia Caer Dws, y en esta ASAMBLEA DE METAL los apresta para la formidable batalla que enfrentará al ¿bien? con el mal. Algún nuevo actor se une a la batalla, Duwar Guzmanes, el castellano de Caer Dws, su arrojada hija Nimue Nirvana, transformada en princesa guerrera, o Lenzalot de Caer Lud, paladín presuntuoso (incluso más que el alfio medio) bastardo de Duwar Guzmanes, además de toda una serie de aliados de muy variado pelaje a los que Duwar Guzmanes no engaña en absoluto, el refugio de Caer Dws, es relativo, las fuerzas de Nhsvhs, no solo son superiores numéricamente sino que además les impulsa una locura demoniaca. La batalla será sangrienta y tendrán todas las de perder, excepto si Aric y Joe, consiguen su objetivo, matar a Nhsvhs, pero para ello deben ir a su encuentro abandonando la fortaleza, lo que supone que el Black Jack, el fabuloso dirigible de Horseman, dejará de ser la baza más formidable de la que disponen los sitiados.

Como si para Antonio Santos la serie no fuera ya de por si compleja (llena de amenazas veladas, traiciones, coaliciones imposibles y alianzas extremadamente frágiles) complica la ya desastrosa vida de los ¿buenos? con la inclusión de nuevos personajes como Nimue Nirvana y Lenzalot que añade algo de tinte rosa (por debajo del rojo sangre) a la asociación de Joe y Aric, no tanto por Joe, al que las alfias no resultan particularmente atractivas, sino al obvio conflicto que se promete entre Aric y Lenzalot por el favor de Nimue. En EL MIGROMANTE, la noble duquesa Ynys Ángelena parecía que iba a tomar el papel de contrapunto romántico de la historia (al enrevesado y formal estilo alfio), pero en esta serie los secundarios son perfectamente prescindibles, así que Antonio Santos ha debido inventarse otro personajes para este cometido.

En cualquier caso, ASAMBLEA DE METAL está llena de salvajes escaramuzas, alta política, emoción y aventura garantizada, la espada de Aric se demuestra una vez más como implacable y los cañones de 105 y gatlings del Black Jack, pulverizan todo a lo que apuntan.

Solo queda leer esta entrega repleta de múltiples referencias y homenajes y esperar la siguiente, que promete enfrentamientos aún más formidables y batallas, sin duda, brutales.

© Francisco José Súñer Iglesias, (767 palabras) Créditos