CHAPPIE
CHAPPIE EE. UU., 2015
Título original: Chappie
Dirección: Neill Blomkamp
Guión: Neill Blomkamp, Terri Tatchell
Producción: Neill Blomkamp, Simon Kinberg
Música: Hans Zimmer
Fotografía: Trent Opaloch
Duración: 120 min.
IMDb:
Reparto: Sharlto Copley (Chappie); Dev Patel (Deon Wilson); Ninja (Ninja); Yo-Landi Visser (Yolandi); Jose Pablo Cantillo (Yankie); Hugh Jackman (Vincent Moore); Sigourney Weaver (Michelle Bradley); Brandon Auret (Hippo); Johnny Selema (Pitbull)
Comentarios de: Félix Capitán

¿De qué se trata?

Johanesburgo, Sudáfrica, el futuro ultrasuperchupi lejano de 2016 (joer, esta peli va a envejecer rápido). En un año, la robótica ha avanzado tanto que ahora disponemos de ROBOTS HUMANOIDES EN LAS CALLES. ¿Trabajando en descargas portuarias, colaborando en la construcción, asistiendo a socorristas de desastres aéreos, ayudando a las abuelitas a cruzar la calle? ¡Por supuesto que no! ¡Enrolados en la policía para barrer a tiro limpio con la escoria de la sociedad! Papi Bronson estaría orgulloso. ¿O qué se creen que mundo es éste, uno en donde nos preocupa la paz, la civilidad y la construcción? El caso es que hay un robot, SIEMPRE hay uno, que viene yetado y se banca todos los pimientos morrones. El número 5... perdón, el número 22. Entonces la empresa decide... ¿tomar el cuerpo de un policía muerto e injertar su cerebro en un robot, para crear una criatura mitad humano, mitad máquina, entero policía? Por supuesto que no, eso sería demasiado cool, y por lo tanto, no se puede rodar hoy por hoy (salvo como remake desaliñado, eso es). Entonces, luego de que el 22 recibe el enésimo in-ya-feis, deciden darlo de baja, y a otra cosa mariposa. Todo eso mientras, por otra parte, hay un proyecto para lanzar un ED-209 a las calles, que la empresa veta porque es demasiado poderoso y no se necesita tanto firepower, blablablah. El caso es que, en medio de todo esto, hay un científico que es IDEALISTA. Déjenme repasarles esto. Hay un científico que es IDEALISTA, trabajando para una empresa cuyo giro para efectos tributarios es la fabricación de robots de combate para la policía, con poder de fuego suficiente para dejar cosido a tiros contra la pared a cualquier desgraciado que sea un lastre para la sociedad. Pero el científico sueña con la INTELIGENCIA ARTIFICIAL (quizás porque la natural nunca es que haya abundado tanto). Y ha desarrollado un chip que permite atrapar la conciencia y simularla y dar un paso más allá porque... bueno... porque... MAGIA. En fin, el caso es que en paralelo (joer, sí, una peli con varias tramas, qué pasa con eso), hay un gangstafrikaan que le debe money a otro gangstafrikaan, y entonces tienen una idea genial. Todos los robots deben tener un mecanismo de encendido y apagado, ¿no? Claro, entonces secuestran al tipo que fabrica esos mecanismos de encendido y apagado, lo hacen apagar los robots, y asunto arreglado. Y como de coincidencias forzadas está hecho el mundo, terminan en un mismo lugar: el científico idealista ahora secuestrado, el robot número 22 comisionado para desguace, y los gangstafrikaan blablabla. De alguna manera, el científico los convence de que si les deja meterle el chip al... er... NO SEAN MALPENSADOS, DESGRACIAOS... si le deja meterle el chip al robot, lo dicho, literalmente, sin segundos sentidos, si le deja meterle el chip al robot, decía, va a ser mejor para todos. Y allá van. El robot por supuesto nace a la vida sin saber ni pajolera idea de ná, y la revolcona del gangstafrikaan lo llama Chappie porque, bueno... iba en el título de la peli, supongo, y el título hay que justificarlo. Y así comienzan las aventuras de Cortocirc... er... perdón, de Chappie.

El espíritu de los tiempos

Neill Blomkamp es el wonder boy de la sensa ficción moderna. Asombró al mundo con DISTRITO 9, una peli hecha con dos monedas y un chupetín que no se llevó una recaudación de noble decadente romano, pero para lo que había costado, pues estaba bien. Luego hizo ELYSIUM, que le salió como le salió. Como la famosa teoría de los álbumes de las bandas, que el primero es genial, el segundo se hace a la carrera aprovechando el tirón del primero y por lo general sale una mugre, y el tercero es el decisivo, en donde se ve si había solidez o todo fue voladores de luces y una casualidad. Para Blomkamp, después de que ELYSIUM se llevara su bonica suma en taquilla pero collejas hasta en el pasaporte, era la quemada. La definitiva. De manera que optó por lo seguro, se dejó de cosiacas épicospaciales, y volvió a lo suyo, a rodar una historia saifai en Yojanesburgo. Así como en DISTRITO 9 había expandido el corto ALIVE IN JOBURG, aquí expandió otro corto suyo, TETRA VAAL, lo que nos hace preguntarnos de dónde mierda van a salir las ideas cuando se le agoten los cortos. ¿La respuesta? Hmmmmsicomsá. La peli ha hecho algo de taquilla, pero no tanta, y por supuesto menos que ELYSIUM (a pesar de ser mejor. Lo que algo dice de la gente). La crítica la ha basureado a discreción. Y en general, la impresión general pareciera ser que Blomkamp ha perdido el mojo. Bueno, todavía tiene una última oportunidad. A las fechas de estar escribiendo esto, le habían ofrecido la quinta de ALIEN, y libertad creativa casi total. Y él había aceptado. Estaremos reporteando, kids.

¿Por qué verla?

:: Como de costumbre. Esta peli es... buena, y no tan buena. El concepto original es bueno, un robot de combate que se humaniza y tal (bueno, original lo que se dice original... esta peli puede verse como una especie de remake bastardo de CORTOCIRCUITO con robot policía en vez de militar, o como un remake bastardo de ROBOCOP, todavía otro aparte de ROBOCOP de 2014, sólo que con robot entero en vez de Menschmaschine). Pero los conceptos están ahí para ser reutilizados, que no en balde, las problemáticas son siempre las mismas. El guión mismo inclusive es llevadero, descontando el pegote del robot malo y el científico malo interpretado por Hugh Jackman, que parece pegado con cola. El problema es que algunas soluciones narrativas son subnormales. ¿En serio el científico clave para el desarrollo de la nueva tecnología policíaca y que por ende podría ser clave en su desactivación, no tiene protección policíaca ni de ningún tipo en su propia casa? ¿En serio el científico entra y sale de la guarida de los, er, padres adoptivos de Chappie cuando se le antoja, y no lo plantan a tiros contra la pared? ¿En serio el científico descubre que Chappie es un éxito, y no le avisa a sus superiores para que ese aparato, que seguro valdría millones, sea objeto de un rescate por todo lo alto por parte de la policía, para devolvérselo a quiénes en definitiva son sus definitivos dueños legales? ¿Y el científico malo va y LE APUNTA UNA JODÍA PISTOLA A LA CABEZA AL CIENTÍFICO BUENO ENFRENTE DE TODOS SUS COLEGAS DE TRABAJO, Y NADIE DICE NADA NI LE HACEN SUMARIO NI LO ECHAN CON CAJAS DESTEMPLADAS? Claro, que la escena de Hugh Jackman armado de pistola acojona la cosa padre, porque el Jackman se da un festín siendo el malo, pero la escena en sí es tontorrona. Pero todas estas cosas, a la peli se le (más o menos) perdonan a cambio de que Chappie es un personaje entrañable hasta la médula. Por lo general, los personajes que son enfermos de inocentes, tienden a ser insoportables porque, bueno... son enfermos de inocentes, por eso. Que este mundo cínico no fue hecho para almas puras y buenas, claro está. Pero de alguna manera, la peli se las arregla para que Chappie sea hasta simpático y too, el fulano ése. Después de todo, aunque su inocencia e ingenuidad a veces resulten algo insufribles, muy en el fondo el pobre Chappie no tiene la culpa de ser como es, porque está apenas creciendo y aprendiendo (y de hecho, a lo largo de la peli crece y aprende, lo que habla muy bien de su inteligencia), a diferencia por ejemplo del Chavo del Ocho que quiere que todos sientan lástima por él porque no le tienen paciencia, y después de la enésima burrada que se manda hasta dan ganas de empalarlo en el centro del patio de la vecindad y quemarlo como a Juana de Arco. Frente a eso, la cantidad de mierda que le chorrea y llueve al pobre Chappie, da pena. Da mucha pena. Lo que hace algunas escenas de Chappie con la gente que lo quiere, todavía más emotivas si es que cabe. El final es un tanto convencional, con ciertas semejanzas al ROBOCOP de 1987, y eso le resta puntos a la peli. Pero en general, sumando y restando, la peli consigue salir adelante gracias al carisma de su prota. Que no deja de ser mérito. Después de todo, hablamos de un robot animado por captura de movimientos. Aunque, claro, en EL PLANETA DE LOS SIMIOS: CONFRONTACIÓN nos encontrábamos con que los monos eran mejores actores que los humanos, y también a punta de pura captura de movimientos, lo que seguro sirve para marcar tendencia o algo. ¿Para cuándo vamos a tener a Humphrey Bogart o Marilyn Monroe vueltos a la vida en el cine a través de CGI y captura de movimientos...?

:: Resulta interesante observar la tendencia que ha tenido el cine de los últimos años hacia el transhumanismo, la evolución posthumana, las IA, y todo eso. Hemos visto ejemplos en TRANSCENDENCE y LUCY, sólo en 2014. Pero Chappie consigue salir avante allí en donde las otras dos pelis fracasan: en describir un escenario más realista de transhumanismo. Chappie termina volviéndose humano gracias a que su programa de IA es tan sofisticado, que de hecho le permite desarrollar una conciencia (y no es un spoiler del final, porque eso se esboza más o menos a mitad de peli. Y no, no me voy a mandar un spoiler del final, que por cierto, tiene harto jugo, y no es ciento por ciento predecible). Pero mientras que en TRANSCENDENCE y en LUCY el desarrollar una conciencia ultrahumana implicaba adquirir poderes místicos mentales que ni Buda Cristo, óiganle, en CHAPPIE tenemos un escenario más realista. Se esboza la posibilidad de que el ser humano por fin consiga trascender de la mera carne, y se sienten las bases para una sociedad transhumana en donde la conciencia se albergará en soportes distintos al vulgar ADN de toda la vida. Pero también se dejan entrever las dificultades que esta nueva forma de vida o conciencia deberán afrontar. Como comentábamos a propósito de TRANSCENDENCE: una nueva conciencia transhumana no llegará a instalarse en el vacío, sino que deberá tratar con una sociedad humana ya desarrollada e instalada. Quizás al último triunfe, pero por el camino difícil. Chappie al final termina haciéndose los mismos cuestionamientos que Roy Beatty en BLADE RUNNER (aunque uno es un robot y el otro en esencia un ser humano sintético, pero ésos son tecnicismos), y termina chocando de la misma manera contra una estructura social que simplemente es demasiado grande para caer. En ese sentido, si bien no libre de plagas y agujeros de guión, esta peli puede contar como una buena de ciencia-ficción, en cuanto a ser una reflexión más aterrizada y comedida sobre un tema en el que hemos tenido misticismo como infección vírica a la vena en el último tiempo.

Ideal para: Ver el robotito más simpático que pisará la pantalla en 2015.

© Félix Capitán, (1.835 palabras) Créditos
Publicado originalmente en Cine 9009 el 29 de marzo de 2015
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