ASIMETRÍA
ASIMETRÍA Raúl García Reglero
Título original: ---
Año de publicación: 2014
Editorial: Ediciones Atlantis
Colección: ---
Traducción: ---
Edición: 2014
ISBN:
Precio: 18 EUR

Esta novela está claramente inspirada por los vaticinios más agoreros sobre la puesta en marcha en 2008 del LHC. Este acelerador de partículas, el más grande de la actualidad, sirve a grandes rasgos para descomponer las partículas elementales en elementos más pequeños aún y estudiar íntimamente la composición de la materia. Entre las predicciones más catastrofistas, o por mejor decir, mediáticamente más espectaculares, estaba la advertía que la puesta en marcha del LHC generaría un agujero negro que engullirá toda la Tierra. Tras cinco años de funcionamiento, múltiples experimentos realizados y aumento paulatino de la potencia del acelerador, da la impresión de que todas esas advertencias apocalípticas tenían más que ver con unos cálculos bastante imprecisos, con un notable desconocimiento sobre la materia o con un desmedido deseo de notoriedad pública. Allá por el siglo XIX también se aseguró que las velocidades superiores a 32 kilómetros por hora matarían a cualquier ser humano que se expusiera a ellas, y bueno, desde los primeros tiempos del ferrocarril está claro que no es así.

Raúl García Reglero retoma el tema del agujero negro, pero en vez de convertirlo en un objeto destructivo hace de él una especie de máquina del tiempo selectiva. La novela tiene como escenario Horologium, una especie de Nueva Arcadia tecnológica fundada con el esfuerzo de toda la comunidad internacional para resolver los problemas de la humanidad. La cosa no sale exactamente según el plan previsto y Horologium acaba retomando la mayor parte de los vicios de sus venerables antecesoras, incluidos los barrios privilegiados y las zonas deprimidas, un rígido control policial y una tensa convivencia producto del desarraigo, la marginación y la presión demográfica. Uno de los proyectos tecnológicos de la ciudad es un gran acelerador de partículas que no goza de especial popularidad, hasta el punto de que diversos movimientos están claramente en su contra y algunos hasta dispuestos a destruir, literalmente, el proyecto.

Pese a todo, el acelerador se pone en marcha y asombrosamente da la vuelta a la línea temporal de un número indeterminado de habitantes de la ciudad. Uno de ellos, Andy Areces, mal lleva la pena por el asesinato de Vera, su mujer, sin embargo, su desconcierto no hace más que crecer cuando todo a su alrededor parece que va al revés. Gente a la que conoce parece no saber nada de él, las citas concertadas no están en la memoria de nadie, sucesos que recuerda perfectamente aún no han sucedido... hasta que cae en la cuenta que mientras los demás parecen avanzar en el tiempo, él retrocede de manera inexorable.

Esta premisa argumental es ciertamente ambiciosa. Demasiado, tanto que Raúl García no es capaz de resolverla convincentemente. Una cuestión que no queda clara en absoluto es si el tiempo de Andy retrocede gradualmente o va dando grandes saltos hacia atrás. Si su tiempo retrocediera realmente la interacción de Andy con los personajes que avanzan sería imposible, vería a los demás como en una película avanzando del último al primer fotograma. Tal y como lo plantea Raúl García, Andy parece avanzar en la dirección correcta del tiempo hasta que a las doce en punto de la noche retrocede no ya 24, sino 48 horas, a las 00:01 del día anterior. No hay duda de que se trata de un agujero negro con una percepción horaria bastante retorcida.

La novela tampoco maravilla estilísticamente. El esquematismo y la precipitación son sus dos peores características. En muchos pasajes, sobre todo al final, la historia no va más allá de la enumeración atropellada de las idas y venidas de los personajes, no hay carne alrededor del esqueleto argumental, el retroceso en el tiempo se convierte más en un oportuno deus ex machina que en una circunstancia relevante en la narración, los últimos pasajes dan la impresión de estar escritos con impaciencia, como si el autor fuera un lector ansioso por conocer el final. ASIMETRÍA es una novela tan ambiciosa como fallida, sobre todo necesitada de más elaboración.

© Francisco José Súñer Iglesias, (661 palabras) Créditos