LA BIBLIA DEL CHISME
LA BIBLIA DEL CHISME Raúl A. López Nevado
Título original: La Biblia del Chisme
Año de publicación: 2014
Editorial: SdCF
Colección: Biblioteca SdCF
Traducción: ---
Edición: 2014
Páginas: 528
ISBN:
Precio: Gratuito
Comentarios de: Luis del Barrio

La verdad es que me he resistido estos últimos meses a las sucesivas entregas de LA BIBLIA DEL CHISME para poder leérmela de un tirón, y la espera ha valido la pena. No es lo mismo, desde luego, leer semana a semana las entregas que poder hacerlo cómodamente ajustando el tiempo disponible a lo que se puede leer, vamos, como se lee habitualmente una novela.

Este serial, ahora novela, es una humorada típica y tópica. Unos antiguos exploradores espaciales encuentran un mapa del tesoro y se embarcan en su búsqueda. Cada uno de ellos tiene sus particularidades dentro del tópico: Diana la jefa emprendedora de carácter fuerte; Cosme, el consorte atractivo y un poco inútil; Hyleas, el compinche robótico de Cosme, que recuerda un poco al Bender de Futurama, Katiuska, la eficiente tripulante secundaria de turno; Hans, el ligón profesional con gran índice de éxito pero notables carencias competenciales; y la Darlene, la nave con conciencia, más inteligente que la mayoría de los tripulantes (al menos que Cosme, Kate y Hans) y eternamente enamoradilla de Hyleas.

No es que haya mucho que contar respecto al argumento: tras una larga temporada en dique seco, en la que cada uno de los tripulantes ha tenido que buscarse la vida en vista de lo poco rentable que acabó siendo el negocio de la exploración espacial, Cosme e Hyleas, en uno de sus vagabundeos en busca de trabajo encuentran indicios de un planeta perdido. Rápidamente se lo comunican a Diana que harta de su trabajo como maestra no duda en desempolvar a la Darlene, reclutar de nuevo a Hans y Kate, y salir disparada a buscar la financiación y permisos necesarios para llevar a buen término su aventura.

Como es de esperar en una historia humorística, cada episodio es una peripecia más desaforada que la anterior hasta el Big-Gag final (que conste que el chiste me lo acabo de inventar y que tiene copyright y tal). Por el camino se encuentran a burócratas corruptos y aburridos, religiosos tan hipócritas como ávidos de poder, iluminados fanáticos, militares perfectamente incompetentes, piratas no mucho más listos que los militares, una troupe de animadores turísticos, monos parlanchines, frikis exiliados por voluntad propia y unos alienígenas tan aterradores como formalistas.

La verdad es que sin arrancar grandes carcajadas la novela hace mantener casi siempre una sonrisa en los labios: entre personajes ridículos (por lo que hacen y algunos por lo que son) situaciones rocambolescas, juegos de palabras, equívocos, conversaciones pasadas de rosca, etc. En cierto modo me ha recordado al Terry Pratchett menos inspirado, aunque con menos tendencia a abusar del absurdo.

Lo que si me ha parecido curioso teniendo en cuenta el tipo de humor desaforado y extravagante de esta novela es que aprovecha para parodiar ciertas actitudes de las altas instancias religiosas, más preocupadas de las apariencias que de dar ejemplo, de las burocracias sin sentido que pueden llegar a paralizar un país y de los tours turísticos, en los que la anécdota de las costumbres pintorescas vale más que el día a día de los habitantes del lugar. Por supuesto, el centro de toda esta la mala leche es la propia Biblia del Chisme, un compendio de todas las Que me dices, las Pronto, los Nuevo Vale, los Sálvame, y demás farfolla televisiva y couché del cotilleo y el famoseo, que con el tiempo ha ido refundiendo las vidas, obras y milagros de los protagonistas del colorín hasta convertirlos en dogma religioso, en realidad en varios dogmas religiosos, cada uno con sus seguidores, papas, mamas, y parafernalia vaticana propia.

En ese sentido la historia va un poco más allá de la simple humorada, dentro de esa parodia aprovecha para meter el dedo en unas cuantas llagas, y es que ya se sabe, un chiste solo puede ridiculizar lo que ya de por si es ridiculizable.

El caso es que esta novela, sin ser espectacular, me ha hecho pasar un muy buen rato (de hecho me la he leído en dos tacadas) y felicito al autor por ser capaz de haberme permitido pasármelo bien. A ver si se prodiga más.

Una morcilla de última hora: desde el capítulo 10, más o menos, fui recopilando trabajosamente los capítulos en un archivito ePub para poder leerlos tranquilamente en el eBook. Cuando envié a FJ este artículo comentándoselo me dijo que muy bien, pero que podía haberme esperado una semanita más a tenerlo corregido y maquetado en la Biblioteca del Sitio. Desde luego, la impaciencia no es la madre de la ciencia.

© Luis del Barrio, (753 palabras) Créditos