HORAS DESESPERADAS
Star Trek TOS: HORAS DESESPERADAS EE. UU., 1966
Título original: Star Trek Tos: The Naked Time
Dirección: Marc Daniels
Guión: John D. F. Black
Producción: Gene Roddenberry
Música: Alexander Courage
Fotografía: Jerry Finnerman
Duración: 50 min.
IMDb:
Reparto: William Shatner (Kirk); Leonard Nimoy (Spock); Deforest Kelley (McCoy); James Doohan (Scott); Nichelle Nichols (Uhura); George Takei (Sulu); Majel Barrett (Chapel); Grace Lee Whitney (Rand); Stewar Moss (Tormolen); Bruce Hyde (Riley); Eddie Paskey (Ryan)
Temporada: 1, Episodio: 4

Sinopsis

Fecha estelar 1704, 2. La Enterprise arriba a Psi 2000 para evacuar una base científica, descubriendo que todos los ocupantes de la misma, afectados por una extraña locura, han muerto congelados. El tripulante Tormolen resulta infectado por una sustancia desconocida, que al extenderse por la nave provoca que la tripulación comience a comportarse de un modo extraño. Mientras tanto, Psi 2000 se está colapsando, y la única forma de escapar a la destrucción del mismo es realizar una implosión de los motores materia/antimateria, algo que jamás se ha hecho antes. La locura que parece haberse apoderado de la tripulación complicará las cosas.

Algo huele a podrido en el Enterprise
Algo huele a podrido en el Enterprise

Casi todas las series cuentan con un episodio en que los protagonistas cogen algo y empiezan a portarse como si no fueran ellos mismos. Esto, que hoy día es prácticamente un cliché, no era habitual en los 60. De hecho, creo que tal cosa fue vista por vez primera en este capítulo de Star Trek, aunque no podría asegurarlo. Pero tenga yo razón o no, lo cierto es que estamos ante una de las historias más logradas de la primera temporada.

En las series actuales se presenta el carácter de los personajes principales en un episodio piloto, pero esto no era lo habitual hace medio siglo, así que esta historia nos permite conocer mejor a los tripulantes de la Enterprise, gracias a la acción de un virus que afecta a su comportamiento. De este modo podemos saber cómo es cada uno de ellos precisamente porque, alterados por los efectos de esa plaga alienígena, actúan como si hubieran perdido el juicio, lo que llama poderosamente la atención de sus compañeros y de los espectadores. La extraña epidemia se va extendiendo por la nave, para desesperación de McCoy, que emprende una lucha contra reloj para encontrar una cura.

En ésta ocasión la Enterprise peligra no por culpa de seres extraterrestres, sino por unos tripulantes que, aquejados de algo parecido a una borrachera, han perdido el norte y se dedican a hacer locuras, lo que causará no pocos problemas a un Kirk que no se verá afectado por el virus hasta el final, aunque logrará sobreponerse y salvar de nuevo su amada nave.

Sulu desatado
Sulu desatado

HORAS DESESPERADAS, séptimo en producirse y cuarto en emitirse, fue uno de los primeros episodios que se vieron de Star Trek, por lo que, obviando que el orden en que se emitieron no fue el más adecuado, no podemos por menos de congratularnos, ya que en él se proporcionan muchos datos significativos sobre los protagonistas. Así, por ejemplo, conocemos la pasión de Sulu por la esgrima, que le lleva a creerse un mosquetero y a deambular por la nave en busca de doncellas que salvar y enemigos con cuya sangre teñir de rojo su florete. Cuando pretende erigirse en salvador de Uhura, ésta demuestra de qué pasta está hecha zafándose inmediatamente del D´Artagnan de tres al cuarto, revelándose así como una mujer de carácter fuerte y decidido, que no se arredra ante las situaciones más conflictivas y no necesita para nada héroes que luchen por ella. La divertida y memorable actuación de George Takei en este episodio es uno de los momentos más celebrados y recordados de Star Trek.

Pero es Leonard Nimoy quien ofrece una interpretación más que destacada como el frío Spock. El virus de Psi 2000 tiene un efecto sorprendente en él, haciendo aflorar como un torrente los sentimientos de su parte humana, que el vulcano ha tratado siempre de reprimir. Sus escarceos con la enfermera Chapel, que no parecen gran cosa para un humano, pero que en un vulcano resultan como poco chocantes, son el prólogo a esa poderosa secuencia en la que Spock, a solas en la sala de reuniones, lucha consigo mismo tratando de contener esas emociones que le causan una tensión casi insoportable. Es uno de los grandes momentos dramáticos del personaje, donde se nos revela con toda crudeza la dualidad que caracteriza al primer oficial, que será uno de sus rasgos más notorios de aquí en adelante y que, sabiamente explotada por los guionistas, dará pie a varios episodios memorables. Leonard Nimoy, aparte de ofrecernos una interpretación tan trágica como emotiva, se implicó en su rodaje casi como si fuese él el director.

Mención especial merece Riley, uno de los grandes secundarios de la primera etapa de Star Trek, que se encierra en ingeniería y trastoca el funcionamiento de la nave llevado por sus delirios, mientras se empeña en torturar los oídos de sus compañeros cantando una balada irlandesa. También resultan muy divertidos el tripulante empeñado en ligarse a Rand con sus virtudes cantoras, o ese otro que va por ahí haciendo pintadas.

La peligrosa implosión controlada dentro del reactor M/AM producirá un efecto... increíble, que deja perplejo a Kirk y que abrirá caminos insospechados en el campo de la exploración.

Este episodio fue plagiado por TNG en EL PRESENTE INEXORABLe, primer capítulo oficial de esa serie tras el piloto. La tripulación de la Enterprise D hacía frente a una situación similar, con virus y locura colectiva de por medio, mientras la nave federal se hallaba bajo la amenaza de la explosión de una estrella. Wesley Crusher, al igual que Riley, se hacía fuerte en ingeniería trastocándolo todo, y hasta se mencionaban la Enterprise original y los acontecimientos de HORAS DESESPERADAS. Por desgracia, su condición de refrito puro y duro hizo que la de EL PRESENTE INEXORABLE fuese una de las historias más criticadas de La Nueva Generación, algo ciertamente muy merecido.

Spock malito, muy malito
Spock malito, muy malito

En el aspecto técnico cabe destacar que fue un episodio relativamente barato, pues la acción se desarrolla en la nave, con un necesario pero corto prólogo en la base científica de Psi 2000. Los trajes de contención, que utilizarían los ingenieros en la primera saga fílmica, están inspirados en los que se ven en este episodio, sencillos pero que dan el pego perfectamente.

Por último señalar que el título original en inglés, que podría traducirse como EL TIEMPO DESNUDO, pasó a ser HORAS DESESPERADAS en español, el mismo de un fabuloso film policial de William Wyler.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.011 palabras) Créditos