LA COSA 2011
LA COSA 2011 EE. UU., 2011
Título original: The Thing
Dirección: Matthijs Van Heijningen Jr.
Guión: Eric Heisserer, Ronal D. More, sobre una historia corta de William W. Campbell Jr.
Producción: Marc Abraham y Eric Newman para Strike Entertainment/Morgan Creek Productions/Universal Pictures.
Música: Marco Beltrami.
Fotografía: Michel Abramovicz
Duración: 103 min.
IMDb:
Reparto: Mary Elizabeth Winstead (Dra. Kate Lloyd); Eric Christian Olsen (Adam Finch); Joel Edgerton (Sam Carter); Ulrich Thomsen (Dr. Sander Halversen); Jonathan Walker (Colin); Kim Bubbs (Juliette); Stig Henrik Hoff (Peder).

Sinopsis

La paleontóloga Kate Lloyd acepta una oferta de un grupo de científicos noruegos, que han realizado un extraordinario descubrimiento en una remota región de la Antártida. Los noruegos han encontrado una nave espacial alienígena bajo los hielos, artefacto que parece llevar allí miles de años. Pero eso no es todo, pues muy cerca de la nave han hallado un espécimen extraterrestre congelado. La misión de la paleontóloga será extraer ese espécimen, pero, poco después de la extracción, la criatura revive y comienza a eliminar a la dotación de la base. Kate descubre que la criatura es capaz de adoptar cualquier forma biológica, y sospechando que pretende llegar a la civilización para expandirse como un virus, concluye que hay que destruirla. Una despiadada lucha por la supervivencia ha comenzado y está en juego el destino de la humanidad.

LA COSA es una precuela del film del mismo título que rodara John Carpenter en 1982, que a su vez era un correctísimo remake de EL ENIGMA DE OTRO MUNDO (THE THING, Christian Nyby II / Howard Hawks, 1951). La película de Nyby­ y Hawks, echa con cuatro dólares y desbordante de talento e imaginación, no ha sido superada hasta la fecha. Con todo, la adaptación de Carpenter, más fiel al relato original, era muy potable, y otro tanto puede decirse de la cinta que nos ocupa. En vez de realizar una manida continuación de la obra de Carpenter, estamos ante un eficaz antecedente del mismo. El film de 1982 se iniciaba con la persecución de un perro por parte de los noruegos. El can era, en realidad, el ser de otro mundo que trataba de huir, llegando a la base americana. Pero ¿qué pasó antes, en el campamento de los noruegos? Esta película procura dar respuesta a ese interrogante, y lo hace de forma muy digna. No está a la altura de la anterior, pero es una buena cinta de ciencia-ficción, lo que no deja de ser un aliciente en una época como la actual, en la que el cine de nuestro género padece un exceso de medios técnicos y una pobreza argumental lamentable.

La película no encerrará sorpresas para quienes ya conozcan las obras anteriores, pero resultará muy atractiva para quien se acerque por primera vez a la historia de este ser de pesadilla, surgido de una nave varada en los hielos antárticos. El interés y la tensión se mantienen durante todo el metraje, con un acertado tono claustrofóbico heredado de las dos cintas precedentes. Los efectos especiales, con ser muy elaborados, realzan el relato sin anularlo, algo muy de agradecer en el cine fantástico de hoy.

Un aspecto destacable es su protagonista femenina. Desde que Sigourney Weaver asomara su bella faz en ALIEN, EL OCTAVO PASAJERO (ALIEN, Ridley Scott, 1979) la mujer ha ido adquiriendo importancia en el cine de ciencia-ficción, pasando de ser alguien a quien salvar, y la recompensa del héroe, a asumir progresivamente el protagonismo de las historias. La paleontóloga Lloyd no es una Rambolina como la Weaver en la saga de ALIEN, pero actúa casi como Ripley llevada por su conocimiento de lo que es y pretende la criatura, y también, quizá, por la desesperación. Mary Elizabeth Winstead le da vida con gran convicción y sin sobreactuar en ningún momento. La actriz, consciente del papel que tenía entre manos, exigió que su personaje no viviera romances postizos ni hubiera ningún elemento sexual en la película, porque eso no sería compatible con el tono de la historia que se pretendía narrar. No cabe duda de que estaba en lo cierto. En cuanto al resto del reparto, la palabra que mejor los define es efectividad. Desde Eric Christian Olsen hasta el último figurante están más que creíbles en sus respectivos papeles, lo que sin duda contribuyó al buen resultado final del film.

LA COSA no es una obra maestra, pero sí una buena película, digna precuela de otra magnífica, que a su vez era una nueva versión de un clásico incombustible. Las dos cintas realizadas a la sombra de la de los años 50 son muy dignas, algo ciertamente inusual. Por eso creo que este film merece figurar en los anales del cine de ciencia-ficción. Sea como fuere, es una película muy recomendable, que le da una nueva vuelta de tuerca a un relato clásico del cine fantástico. Disfrutadla.

© Antonio Quintana Carrandi, (724 palabras) Créditos