ESPEJO, ESPEJITO
Star Trek TOS: ESPEJO, ESPEJITO EE. UU., 1967
Título original: Mirror, mirror
Dirección: Marc Daniels
Guión: Jerome Bixby
Producción: Gene L. Coon
Música: Fred Steiner
Fotografía: Gerald Perry Finnerman
Duración: 50 min.
IMDb:
Reparto: William Shatner (Capitán James T. Kirk); Leonard Nimoy (Mr. Spock); DeForest Kelley (Doctor McCoy); BarBara Luna (Marlena); James Doohan (Scott); George Takei (Sulu); Nichelle Nichols (Uhura); Vic Perrin (Tharn); Walter Koenig (Chekov); John Winston (Teniente Kyle); Garth Pillsbury (Wilson)
Temporada: 2, Episodio: 4

Sinopsis

Fecha estelar: desconocida. Kirk intenta negociar un tratado de extracción de dilitio con los halkanos, cuyo planeta es rico en depósitos de ese mineral. Cuando el equipo de misión se transporta de regreso a la nave, una tormenta de iones provoca un fallo en el transportador, y el capitán, McCoy, Scotty y Uhura se materializan en la Enterprise... pero en un universo paralelo, donde no existe la Federación, sino un todopoderoso Imperio Estelar que impone su dominio por medio de la brutalidad más absoluta. Mientras tanto, los Kirk, McCoy, Scott y Uhura alternativos aparecen en la Enterprise original. El Kirk real y sus oficiales deberán encontrar el modo de volver a su propio universo, antes de que sus salvajes compañeros de esa realidad paralela les descubran.

ESPEJO, ESPEJITO trata sobre la dualidad del carácter humano, y lo hace de un modo inteligente y ameno, recurriendo al tópico de los universos paralelos, de las realidades alternativas, para mostrarnos el aspecto menos amable de nuestros héroes Trek. La acción del episodio se desarrolla en la Enterprise alternativa, en ese universo/espejo que, como tal, nos devuelve unas imágenes casi idénticas, pero invertidas, de nuestra realidad; es decir, de la realidad del universo ficticio en que se desenvuelve TOS. Con este maravilloso capítulo, uno de los más valorados de la segunda temporada, Star Trek retomaba un tema que ya había tratado en la primera temporada, si bien desde un punto de vista más individualizado, en la aventura titulada EL PROPIO ENEMIGO, que muy pronto reseñaré en el Sitio.

El guión del episodio, como era habitual en TOS, sufrió varias modificaciones. En el primer borrador existía una Federación paralela, menos evolucionada ética, política y socialmente, que, sin ser una potencia belicosa, mostraba sin embargo cierta predisposición hacia el empleo de la fuerza. En lo que a los personajes se refiere, cabe comentar que el Kirk paralelo estaba felizmente casado y no era tan malvado, mientras que el doble de Spock, por su parte, hacía gala de una crueldad rayana en el sadismo y no llevaba barba. Estos detalles, y otros muchos incluidos en el texto original, fueron cambiados para dar mayor fluidez e interés al relato.

El desencadenante de tan extraordinaria aventura es el inefable fallo del transportador, provocado por una tormenta iónica. Desde el mismo instante en que se materializan en la Enterprise clónica, Kirk y sus compañeros son conscientes de que algo no ha ido bien. Y el primer detalle revelador es ese desconcertante Spock que les espera en la sala del transportador, que no parece el mismo de siempre, empezando por su más que curiosa perilla. Casi de inmediato, nuestros héroes reparan en otras cosas sorprendentes, tales como la despótica actitud del vulcano hacia sus subordinados, los extraños uniformes que todos visten, el curioso símbolo que campea en las puertas de la nave... Por no hablar del saludo con que les recibe el primer oficial, claramente inspirado en el brazo en alto a la romana de marcada connotación fascista. Pero, tras los primeros minutos de desconcierto, Kirk, aunque no acaba de entender lo que está pasando, se hace cargo de la situación con su audacia y desenvoltura características. Decidido a averiguar lo que ocurre, nuestro nunca suficientemente admirado capitán opta por seguirle la corriente a ese desconocido Spock. Y así, nuestros amigos descubrirán, con cierta perplejidad por su parte, que se encuentran a bordo de una Enterprise que no es la suya, en un universo paralelo en el que la Federación ha devenido en un siniestro Imperio Galáctico que impone su poder mediante la violencia extrema.

La tripulación paralela
La tripulación paralela

Una vez hecha su composición de lugar, el objetivo prioritario de Kirk es, obviamente, hallar el modo de regresar a su propio universo. Una consulta al ordenador central de la nave les revela que existe un modo de replicar el fenómeno provocado por la tormenta de iones. Pero aunque Kirk ansía devolver a sus compañeros a la nave, el tiempo y el universo al que pertenecen, no está dispuesto a permitir que el Imperio aniquile a los halkanos. Una vez más, un episodio de TOS se centra en los sólidos principios morales y en la profunda humanidad que alientan en el alma de James Tiberius Kirk. Es posible que cualquier otro capitán hubiera concentrado sus esfuerzos en volver a su propio universo, desentendiéndose de lo que ocurre en esa otra realidad paralela. Pero Jim Kirk no puede mirar para otro lado ante una injusticia. Puede que ése no sea su universo, pero él sigue siendo un oficial de la Flota Estelar de la UFP, y no puede quedarse de brazos cruzados ante el exterminio de toda una raza, cuya única falta ha sido la de no ceder al chantaje del Imperio. Así pues, mientras Scott y McCoy manipulan los sistemas energéticos de la nave, para intentar reproducir a la inversa el fallo del transportador y así volver a la Enterprise real, Jim trata de evitar por todos los medios la completa aniquilación de la sociedad halkana. Como es natural, esto despierta las sospechas de Spock, que comienza a cuestionarse el comportamiento de su antaño despiadado superior. Huelga decir que el vulcano no tarda en descubrir lo que ocurre y actúa en consecuencia, aunque en última instancia demostrará ser, a pesar de las circunstancias y en parte gracias a la influencia del Kirk original, el oficial más íntegro de la salvaje tripulación paralela. Y es que, si algo queda claro en ESPEJO, ESPEJITO, es que el de Spock es el personaje más complejo de Star Trek, y que por eso mismo no puede ser simplemente bueno o malo. Aun viviendo en una sociedad amoral, donde la brutalidad, la traición y los más bajos instintos dominan al individuo, Spock sigue siendo un vulcano, y aunque exteriormente se comporte como sus depravados compañeros humanos, en su interior es el mismo ser frío y racional de siempre, cuyos actos están inspirados sólo por la lógica.

La Flota Estelar paralela mantiene la estructura básica que conocemos, pero el funcionamiento de su cadena de mando es muy distinto. Los oficiales no se promocionan por sus méritos y capacidades, sino mediante la intriga, la conspiración, la traición e incluso el asesinato. Cada oficial de cierto nivel se rodea de una camarilla de secuaces dispuestos a apoyarle en todo momento... siempre y cuando obtengan algo a cambio, naturalmente. La lealtad y el honor no existen, sólo el propio interés, por lo que las dotaciones de las naves estelares están fragmentadas en grupúsculos que actúan de modo muy similar al de las pandillas de delincuentes callejeros o al de los clanes mafiosos. Cada navío funciona, en la práctica, como un pequeño reino de taifas, como un feudo independiente, hasta cierto punto, de la autoridad del Imperio, donde el capitán vendría a ser el señor feudal, con derecho de vida y muerte sobre sus subordinados y de pernada sobre las mujeres de la tripulación.

Y hablando de mujeres, Kirk contará con la ayuda de la bella Marlena Moreau, amante de turno del pérfido capitán alternativo, quien le revelará la existencia de un arma devastadora que ha permitido al Kirk malvado llegar hasta su actual posición, el nominado campo de Tántalo. Marlena, que a poco descubre, mediante el campo de Tántalo, que ese Kirk no es su capitán, ayuda a ese extraño con la esperanza de que la lleve con ella a su universo, pero el proceso de replicación del fenómeno sólo permite viajar a la inversa a cuatro personas. Marlena tratará entonces de obligar al Kirk real a que la lleve con ellos, pero la afortunada intervención de Uhura dará al traste con los planes de la desesperada muchacha. Por cierto: ¿qué demonios pinta un jarrón barato en una enfermería?

Los halkanos paralelos
Los halkanos paralelos

Resulta cuando menos curioso comprobar que los halkanos alternativos son idénticos a los del universo de Kirk. Al igual que aquéllos, son unos seres pacíficos y de sólidas convicciones morales, que están dispuestos incluso a morir por preservar sus principios. Esto dice mucho en favor de ellos, pero dicha característica impidió que esta raza tuviese más protagonismo en TOS.

En cuanto a los Kirk, McCoy, Scotty y Uhura alternativos, poco hay que decir. Son tan bárbaros e incivilizados que el Spock real descubre enseguida que ha pasado algo, y opta por encerrarlos de inmediato. Aunque la escena en la Enterprise normal es muy corta, es francamente divertido observar la perplejidad de Spock ante un Kirk tan brutal. Al final del capítulo, en la ya clásica secuencia en el puente, recordando esta escena, el vulcano tendrá ocasión de replicar ingeniosamente a las puyas de Kirk y Bones.

McCoy, aunque tiene poco que hacer en este episodio, aparte de ayudar a Scott, trata de salvar la vida del Spock de ese universo; porque, como dice Kirk: se parece demasiado a nuestro propio Spock, ¿verdad? Este hecho será el punto de inflexión que hará tomar una decisión al Spock clónico, tras una memorable fusión mental entre el vulcano y el galeno. Kirk reconoce en la actitud de Spock un rasgo de integridad, e insta al vulcano a cambiar las cosas, para lo que no duda en poner en sus manos el mortífero artefacto que guarda en su cabina. El Spock alternativo acepta el reto y Kirk se despide de él con una sentencia que el primer oficial no olvidará: en toda revolución hay un hombre con visión. Ciertamente, es una gran verdad y da la exacta medida de cómo es nuestro idolatrado capitán. Al comienzo del episodio tenemos una muestra más del carácter de Kirk y de los principios que rigen en la Flota Estelar, cuando Tharn, presidente del consejo halkano, le dice: Capitán, recuerde que ustedes pueden quitarnos los cristales por la fuerza, a lo que él contesta, sonriendo, Pero no lo haremos. Piense en ello .

En cuanto al resto de la tripulación, están pero, como es lógico, se comportan de un modo muy distinto. Impagables el siniestro y lascivo Sulu, obsesionado por la bella Uhura, y el sorprendente Chekov, en nuestro universo ferviente admirador de James Kirk, a quien intenta asesinar para ascender en el universo/espejo.

En definitiva, ESPEJO, ESPEJITO es uno de los grandes episodios de la segunda temporada, con un guión que creó escuela y que sería sabiamente aprovechado en otras series Trek, especialmente, como se ha dicho, en DS9. Disfrutémoslo.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.718 palabras) Créditos