EL DIRIGIBLE
EL DIRIGIBLE Joseph Remesar
Título original: ---
Año de publicación: 2013
Editorial: Dlorean ediciones
Colección: Colección Tesla
Traducción: ---
Edición: 2014
Páginas: 199
ISBN:
Precio: 13,95 EUR

El steampunk es un género de profundas raíces británicas, la gran mayoría de las obras de éste subgénero se ambientan en la Inglaterra victoriana y muy pocas excepciones buscan otros ambientes y otros escenarios, como honrosos ejemplos de esto tenemos la fortuna de disfrutar de las aventuras del cabo Johannes Salamanca en un Madrid Imperial, en DANZA DE TINIEBLAS, de Eduardo Vaquerizo o, igualmente en un Madrid algo más empobrecido, las de un Luis Candelas rodeado de curiosos robots en TANATOMANÍA, de Sergio Parra. No es difícil encontrar más ejemplos, no obstante, la corriente predominante del steampunk siempre es británica y victoriana.

Joseph Remesar, venezolano afincado en Dublin, no se aparta de la corriente principal, pero aporta un soplo de aire hispano en EL DIRIGIBLE, donde el protagonismo corre a cargo de personajes de ascendencia española o sudamericana. Tampoco se aparta de la corriente principal en lo que respecta a argumento y desarrollo de las historias (en realidad dos novelas cortas con un hilo común James Usera-Brackpool).

En la primera, James Usera-Brackpool, un inspector de Scotland Yard de ascendencia argentina, perspicaz y competente, pero hastiado del politiqueo que le impide ascender más allá de su cargo actual, es enviado a la embajada de España, a la sazón todavía potencia mundial, en permanente tensión con unos pujantes Estados Unidos y una acechante Alemania, donde se ha descubierto el cadáver de un ciudadano norteamericano. Usera se encuentra una fiesta donde están reunidos toda una serie de altos diplomáticos, lo que convierte la investigación en un dolor de muelas en todos los aspectos, y en la que tiene que desplegar todo su tacto para evitar ofensas y malentendidos. Según todos los indicios el muerto resulta ser un tal Thomas Alva Edison, un oscuro inventor americano que muy probablemente estuviera en Inglaterra intentando vender alguno de sus inventos a las potencias europeas.

Como se ve, el steampunk implica necesariamente que la narración asuma muchos rasgos de las ucronías. La lógica indica que la tecnología aplicada conlleva un panorama geo-político diferente al que conocemos. Los autores han atacado este problema de muy distintas formas, desde apenas sutiles pinceladas, hasta cambios radicales de la realidad histórica.

El caso es que Usera conviene con sus jefes que se repatriará el cadáver y sus pertenencias bajo la custodia del propio inspector, en la esperanza de que durante el viaje el asesino se descubra al intentar recuperar los documentos de Edison, en poder de Usera. En el viaje trasatlántico a bordo del dirigible que da nombre a la novela, le acompañan muchos de los señorones que conoció en la embajada y la intrépida reportera Bernadett Birke, ansiosa por obtener la primicia por cualquier medio. Literalmente.

La sucesión de conversaciones chispeantes, aventuras y episodios trepidantes a bordo del dirigible está servida, y Joseph Remesar las resuelve competentemente, aunque quizá se podría argumentar que la aventura no es exactamente steampunk, y que cualquier aspecto referente al mismo viene dado por una línea paralela del relato donde se describen ciertos hechos que desencadenan y acaban convergiendo con la historia principal.

La segunda historia, NICOLE Y LA MÁQUINA, resulta desconcertante puesto que se tratan tres hilos narrativos, por un lado una nueva aventura de James Usera-Brackpool en 1877, esta vez contra la mafia china, por otro la de Nicole Llorca, rica heredera de origen español que, buscando casa en Londres en la actualidad de estos años 2000 y pico, encuentra un chollo lleno de misterios, y un tercero en 1877, donde se cuenta el origen de los misterios de la casa que adquiere Nicole, de mano de sus propietarios en el momento, el matrimonio compuesto por Amy y George. En realidad lo que está metido con calzador en esta novela son las aventuras de Usera contra el peligro amarillo, que apenas se cruza con el relato de Amy un par de líneas, mientras que los problemas con las obras que sobrellevan mal que bien Nicole y Amy encajan a la perfección, ya que no dejan de ser la continuación las unas de las otras separadas por ciento treinta años.

Esta segunda novela también resulta, por decirlo de alguna manera, poco steampunk, aunque los artefactos extraordinarios (para la época) no faltan, tampoco adquieren un papel que no pudieran haber adoptado cualquier otro más propio de la época victoriana, a excepción del aparato que da coherencia final a las cuitas de Amy y Nicole, pero que a efectos prácticos ya estaba inventado para la época. Lo que resulta desconcertante por su absoluta normalidad es el estado de la tecnología en la narración de Nicole. Sería de suponer que si en 1877 se disponen de toda una serie de artilugios formidables, ciento treinta años después el estado del arte sería tremendamente avanzado, pero no, las iCosas campan por sus respetos, como ahora, y la gente parece haberse olvidado de los autogiros y otras menudencias como las pistolas de rayos.

Reparos aparte, e independientemente de lo mejor o peor que le caiga a cada uno el steampunk, un par de historias de aventuras bastante disfrutables.

© Francisco José Súñer Iglesias, (842 palabras) Créditos